La sociedad digital ya es una realidad, presente y futuro de nuestro mundo. Las esferas social, política y económica, se adaptan a un ritmo vertiginoso al avance científico y tecnológico, que caracteriza a las denominadas ciudades inteligentes, siempre de la mano de un progreso sostenible.

¿Y cuál es el papel de la comunicación en esta revolución digital? Pues cuentan con un nexo inevitable e imprescindible, que ha provocado una transformación en el sector desde ese hito,  que marcara un antes y un después sin precedentes: Internet.

¿Qué ha supuesto Internet en la era de la comunicación?

Principalmente, ha posibilitado dos hechos transformadores: permitir el acceso general y libre a la información, y facilitar la inmediatez en la conexión entre personas. Todo esto, eliminando barreras geográficas y universalizando su uso.

Según el INE, en el año 2021 en España, el 93,9% de la población de 16 a 74 años ha utilizado Internet en los últimos tres meses, 0,7 puntos más que en 2020. Esto supone un total de 33,1 millones de personas usuarias.

Y seguimos avanzando gracias a Internet:

  • Tecnologías de la información y la comunicación
  • 5G
  • Inteligencia Artificial
  • Big Data
  • Redes sociales y nuevas plataformas de comunicación

Una larga lista de desarrollos e innovación, que ha tenido como uno de sus frutos a la “Comunicación digital” y, con ella, la aparición del cliente digital (de comunicación y del resto de sectores) y conceptos como el de “innovación y competencia disruptiva”:

Por un lado, la innovación disruptiva se puede producir cuando una empresa ingresa a un mercado y empieza a generar soluciones simples y sencillas, pero que pueden incluso desplazar a empresas que mantienen el liderazgo de mercado.

Sobre todo, las innovaciones se pueden dar en los productos, en los procesos o de manera simultánea en productos y procesos.  Por lo tanto, las empresas que aplican la innovación disruptiva van generando cambios paulatinos en sus productos y procesos.

Además, esto va provocando el desplazamiento de los productos de los líderes del mercado, cambiando los gustos y preferencias de los consumidores, los cuáles van cambiando sus preferencias por los nuevos productos.

Libertad de información y libertad de expresión en la era de las telecomunicaciones

En las redes sociales, las plataformas de generación ciudadana de contenidos como Wikipedia, la proliferación de blogs, los podcasts, y un largo etcétera de espacios para publicaciones, podemos encontrar las dos caras de la moneda: un sinfín de oportunidades y un rango de peligros o riesgos que, en gran medida, son desconocidos para la gran mayoría de la población.

Nos encontramos pues ante la situación real: nos hemos convertido en consumidores digitales de una forma abrupta. En datos:

Cómo acceder a un programa de mentoring

En primer lugar, no importa si eres estudiante, estás finalizando los estudios, o si te dedicas a un sector y quieres ampliar los conocimientos del mismo aplicados a otros. La pregunta es, ¿qué habilidades deseas desarrollar? Hay que tener claro el objetivo que quieres conseguir para sacar el máximo partido a la mentoría.

Otro aspecto a tener en cuenta, es la escucha activa, un factor muy importante para poder captar toda la información, y aprender del acompañamiento que te va a ofrecer la persona mentora en el trascurso del programa.

También, es interesante buscar el perfil de las personas mentoras que más se asemejan al entorno que te importa. Así, para quien realice la mentoría, será más fácil transmitir sus comentarios, sugerencias y aportaciones.

Y, por último, para poder recibir la mentoría, puedes acceder a entidades, mediante páginas web o Redes Sociales, que estén llevando a cabo proyectos de mentoring en el que te ofrezcan la información sobre sus programas.

Y es que, cada vez son más las entidades que utilizan estos programas para acelerar nuevos liderazgos femeninos y que las mujeres descubran que pueden llegar a ser lo que ellas quieran, a través de los ojos de referentes. Y así, pronto sea posible derribar ese “techo de cristal”, y esas barreras invisibles que continúan impidiendo que muchas mujeres lleguen a esos puestos de dirección para los que, sin duda, están capacitadas.

 

ONTSI. Estudio sobre uso y actitudes sobre contenidos digitales en España – principales tendencias de los hábitos de consumo de contenidos digitales en 2021 y su evolución en los últimos 5 años.

Y es que, además, hemos vivido casi dos años de pandemia donde las nuevas tecnologías han sido clave para permitir continuar con nuestras vidas, tanto a nivel personal como profesional. Un punto de inflexión o, mejor dicho, de aceleración del sector TIC, que ha estrechado más que nunca, esta relación indivisible entre tecnología y comunicación.

Llegamos así, a analizar cómo la tecnología se pone al servicio de la comunicación, y viceversa, para comprender este momento histórico: la democratización del conocimiento y, en un momento tal, la de sus dos grandes pilares, ciencia y tecnología.

Digitalización del bienestar, comunicación de los avances

¿Cuánto ha avanzado la calidad de vida en los últimos años? Una reflexión en la que nos conviene detenernos, pues ha sido posible precisamente gracias a las STEM y al sector TIC. Pero, ¿qué habría pasado si no hubiésemos entendido y sido conscientes de este proceso?… “Traducir” ese lenguaje técnico y especializado, ha sido una de las principales tareas de profesionales y medios de comunicación, para acercar una compleja realidad a la sociedad, cumpliendo la misión principal de informar pero con el plus de calidad propio de la democracia: implicar, concienciar, apelar para hacer que la gente forme parte.

Aterrizamos aquí en otro punto importante: la adaptación de la comunicación corporativa, (que ya va por la 3.0), a la nueva realidad de las empresas y sectores económicos.

Según personal experto de The Valley, “El 67% de las pymes españolas ve importante digitalizarse en su día a día”.

“En cualquier proceso de transformación digital se necesita tiempo y dedicación para realizarla de manera estratégica, y evitar dificultades que permitan un crecimiento estable”.

Es un proceso de adaptación inevitable, en palabras de Daniel Villa, CEO de Double V Partners, “aún falta entender la dupla de la tecnología con los demás frentes de las empresas, como las comunicaciones, para integrar las estrategias de transformación corporativa”. Un camino de doble sentido, según el estudio del año 2016 de la European Public Relations Education and Research Association (Euprera) y la European Association of Communication Directors (EACD), en el que participaron 2.710 profesionales de la comunicación de 43 países diferentes, reveló que el 72% de los profesionales relacionados con la comunicación opinan que el Big Data cambiará su profesión.

Analizando la igualdad de género en la comunicación digital

Lamentablemente, la situación de la mujer en este sector no es mucho mejor que en el TIC.

Según el Estudio sobre Mujeres Periodistas en España de la PDLI, se concluye una discriminación salarial para el 66,5% de las periodistas, así como desvela las razones de la falta de presencia de mujeres en puestos directivos, donde solo el 2,5% afirma que hay igualdad mientras el 95,6% de las periodistas consideran que están copados mayoritariamente por hombres.

La transversalidad del sector TIC es algo patente, con prácticamente la totalidad de sectores en plena transformación digital. Entonces, si la perspectiva femenina no se encuentra presente de una forma equitativa en el diseño y desarrollo científico-tecnológico, pero tampoco lo hace en cómo se cuentan las historias y cómo se informa y se comunica la sociedad, corremos el grave riesgo de contar con una sociedad digital no inclusiva y, por tanto, sesgada.

Impulsar el cambio de tendencias en sectores como el de la comunicación, se puede contemplar pues como una vía para avanzar en la igualdad de género en el sector TIC, creando sinergias para una digitalización sostenible y justa.