Arquitecta de profesión y gestora de vocación, Ana Molina saltó de la edificación a la  tecnología, donde ha encontrado además de oportunidades de negocio, un sector donde crecer y desarrollar su creatividad a través del emprendimiento. Considera fundamental que desde la escuela, se enseñen habilidades digitales transversales y necesarias para cualquier profesión. Y anima a las jóvenes, a dejar a un lado los estereotipos y conocer la diversidad  de perfiles y oportunidades que ofrecen las TIC. Por ello, está a favor de una discriminación positiva que equilibre la balanza, para que las mujeres consigan también ser protagonistas y cocrear junto a los hombres, un futuro mejor.

  • Un hobby. Me encanta salir a caminar con amigas.
  • Un lugar. Un atardecer en un olivar, me recuerda a mis orígenes.
  • Un libro. “El elogio de la sombra” de Tanizaki.
  • Una película. Coco”, Pixar es un referente en creatividad.
  • Un personaje. Neytiri, protagonista de Avatar.
  • Una aplicación. Notion, en ella llevo la organización de casi todo.
  • Una palabra que te defina. Resiliencia.

¿Cómo ha sido tu trayectoria profesional hasta llegar hasta donde estás hoy?

Hace más de 20 años que acabé los estudios de Arquitectura en la Universidad de Sevilla. Monté mi propio estudio y he estado vinculada al mundo de la edificación en obra pública hasta hace 10 años. En ese momento, el sector entró en una crisis que hizo que me replanteara mi futuro profesional.  Siempre me había interesado el área de las startups, el negocio y el emprendimiento. Asistí a un evento donde conocí a los que hoy son mis socios. Y lo que empezó como una inversión, me llevó un año después a liderar como CEO una pequeña startup, Oblumi, donde hacíamos dispositivos smart de salud infantil. Y ahí empezó mi cambio de la arquitectura y la edificación al mundo digital, y a empezar a hablar del sector TIC y a presentar nuestro proyecto a nivel internacional. Durante 4 o 5 años he estado en ese sector, y en plena pandemia la empresa experimentó un impasse, y encontramos una nueva oportunidad de negocio en el mundo virtual. Con los mismos socios con los que arrancamos lidero una empresa dedicada al desarrollo de videojuegos basados en tecnología de realidad virtual. Han sido muchos cambios, pero siempre digo que mi trabajo no ha cambiado tanto, porque siempre me he dedicado a la gestión. Ahora estoy en el sector tecnológico, que me encanta y del que aprendo cada día, y soy CEO de la empresa Odders.

¿Cómo ha cambiado tu visión de la tecnología desde que empezaste hasta hoy que has hecho un desarrollo de negocio y una oportunidad de trabajo?

Tiene un poco que ver con la propia madurez que vamos adquiriendo como personas. Cuando empecé a estudiar Arquitectura, no me podía ni plantear ninguna otra opción. Solicité estos estudios en trece facultades diferentes, era absolutamente vocacional. Y le encontraba un punto muy creativo, que era lo que realmente me enamoró de estudiar esta carrera. La realidad fue que cuando llegué a la práctica, te das cuenta que dedicas muchas más horas a la gestión, que en sí a diseñar nuevos edificios. En ese cambio hay gente que se desmotiva mucho, pero yo me di cuenta que en el mundo de la gestión me sentía cómoda y me gustaba, el mundo del negocio en sí mismo. Fue todo un descubrimiento a través de la Arquitectura, a la que tengo que agradecer todo lo que he aprendido. Al final de mi etapa de arquitecta  me di cuenta que donde había más oportunidades de negocio era en la tecnología, y como me gustaba decidí cambiar, enamorada de un sector que yo no conocía. El mundo de las startups y de las TIC. Ahora por ejemplo, no sé en qué empresa terminaré ni qué nuevos proyectos me atreveré a lanzar, pero creo que de este sector no me muevo. No solo por las oportunidades sino porque es un mundo donde crecer y aprender cada día, es  realmente apasionante, y al que llegué a través de la Arquitectura.

¿Cómo ves de importante que la juventud adquiera competencias tecnológicas incluso al margen de la carrera que estudien?

Me parece fundamental, pero la realidad es que la brecha más peligrosa es la que se está generando por el poco interés de acceso de la mujer a las carreras STEAM. Me preocupa un poco, y es la razón por la que ahora estoy un poco más activa, en esta visión de que como mujer y TIC, este sector en esta etapa está mucho más masculinizado que la propia edificación. Cuando desde fuera no hay ninguna señal o razón que indique que tenga algún tipo de sentido o lógica.

Estoy absolutamente de acuerdo con la necesidad de introducir en la escuela estos conocimientos no solo por la brecha de género, sino porque son habilidades que tienen que ir adquiriendo. Al igual que tienen que aprender a redactar bien, tienen que familiarizarse con la tecnología porque hoy en día hay miles de plataformas, que no necesitan ni código, en donde se pueden hacer herramientas para mejorar su productividad. Nos hace falta saber lenguaje de código y programación para utilizar la tecnología en cualquier ámbito profesional. No solo para desarrollar videojuegos, por ejemplo para ser médico también, porque en el futuro las consultas médicas van a dejar de tener el carácter presencial que tienen ahora. Introducir la programación en los colegios me parece fundamental para mejorar las habilidades desde la niñez. Si eso sirve para que además muchas chicas empiecen a familiarizarse y descubrir todo lo que pueden hacer con la tecnología, mucho mejor. Creo que  la gente joven es súper creativa, nunca está nuestra mente ni tenemos tanta imaginación como en esta etapa. Hoy hay tantas herramientas con una usabilidad total, que puestas en las manos de estas chicas, en este caso, cambiarían su visión de la tecnología. Muchas veces cuando hablamos del sector TIC, nos vamos a una visión de la tecnología como el Big Data, la Inteligencia Artificial…que están fenomenal. Pero hay otros sectores que quizás pueden ser mucho más cercanos como referentes para chicas.

¿Qué supone esta pérdida de talento femenino para el sector TIC y para la sociedad en general?

Es importante más que nunca porque en las empresas del futuro las mujeres tenemos que tener una representación en este sector, si queremos construir una sociedad más igualitaria donde de verdad podamos tener el mismo peso que los hombres, en la que participar activamente y poner nuestro concepto de cultura de empresa, de conciliación de vida familiar y laboral…Y que no siempre esté presidida  y liderada por hombres, tenemos que estar ahí. Tenemos que ser coprotagonistas del futuro, desde un punto de vista de cocreación con el sector masculino. Las nuevas plataformas del futuro, tienen que tener a mujeres como líderes también, con sus éxitos y sus fracasos. Y para eso no hay otra opción que acudir a la base, a por qué en determinados momentos las mujeres no se sienten tan interesadas en llegar a este mundo, que creo que es un mundo más normal, transparente, e interesante desde mi punto de vista, que otros muchos sectores. Lo que pasa es que parece que tiene una mala publicidad desde fuera. Parece como un mundo de frikis, de gente tecnológicamente avanzada, cuando caben muchísimos tipos de personas con diferentes roles y habilidades. Creo que la mujeres tenemos que estar ahí, porque tenemos que ser también protagonistas, junto a los hombres, y ayudar a definir el futuro de una economía y una sociedad lo mejor posible.

En base a tu experiencia ¿crees que la presencia de la mujer en cuanto a número y puestos de dirección y liderazgo son insuficientes?

Absolutamente insuficientes, el nivel de representación en el sector TIC es muy baja. En determinadas empresas, quizás en aquellas muy grandes, creo que están un poquito más avanzadas. Pero es preocupante el número de startups que no tienen mujeres, y ahora mismo son una semilla, pero son las empresas del futuro, y si no las regamos no van a crecer. Si actualmente no tenemos líderes, como cofundadoras de esas startups, el resultado a largo plazo, ya lo tengo claro.

¿Identificas algún tipo de barrera u obstáculo relacionada con esta problemática?

Hay muchas barreras que nos ponemos las propias mujeres, de nuestro subconsciente y del ámbito cultural en el que hemos crecido. Cuando hablamos de startups, se suele pensar en un chaval con 18 años, la imagen americana que se nos ha vendido. Pero la realidad es que las empresas que tienen cierto éxito, normalmente sus líderes son mayores de 40 años. Estamos hablando de una mujer, que desde los 25 a los 45 ha tenido que estar apostando profesionalmente muy fuerte por una opción, lo mismo que hacen los hombres. Muy exigente desde el punto de vista profesional y que debe compaginar con la maternidad. En mi opinión creo que no hay que elegir. Yo tengo dos hijos, desde luego no ha sido sencillo, pero tampoco lo es para el resto  de hombres que se encuentran en similares circunstancias. Creo que hay mucho de cómo las mujeres tenemos que revisar nuestro background cultural, de que tenemos que ser madres, pero además referentes en el ámbito profesional, igual que históricamente ha hecho la figura paterna. Creo que es la mujer la que debe de decidir el rol que quiere tener,  pero para que esto sea posible tenemos que jugar con igualdad de derechos y obligaciones.

¿Qué labor tiene la legislación y las políticas de las propias empresas a la hora de facilitar un escenario que cambie las tendencias actuales?

Se están dando pasos de gigante y la legislación es fundamental. El cambio lo tenemos que provocar, no siempre tenemos que esperar que el paso de los años nos lleve a un escenario mejor, sino forzar determinados escenarios. Pero es que es una balanza que está muy inclinada de un lado, y si no le damos un poquito de impulso, difícilmente va a llegar a una situación de equilibrio. Y no hay que hacerlo para ayudar a las mujeres, sino porque vamos a hacer una sociedad mejor, para hombres y para mujeres, y para las próximas generaciones. La legislación tiene que regular situaciones en las que por el paso de los años, no se van a equilibrar de forma natural.

¿Cómo analizas la existencia de estereotipos relacionados con las TIC, y en concreto a la mujer en este sector?

El tema de la conciliación en el sector tecnológico y en el emprendimiento influye, porque son sectores exigentes. Pero no creo que tampoco sea el único aspecto, también hay parte de ese subconsciente, esa cultura que crea un poso que no es fácil de cambiar fácilmente ni de romper, tanto para hombres como para mujeres. En concreto en el sector TIC según mi experiencia, ha sido bastante positiva. Hay cosas que me sorprenden, porque tiene condiciones laborales bastante más avanzadas que en otros sectores. El mundo de las TIC, el concepto del remoto llegó mucho antes que la COVID-19. Son empresas que por su estructura interna y la forma de trabajo, hay mayor flexibilidad, creo que precisamente por eso podría ser muy positivo y atractivo para las mujeres. Pero por ese background cultural que tenemos detrás, no se lo plantean como su principal opción. Por ejemplo, nuestra empresa se dedica a la creación de videojuegos en realidad virtual. Creo que no podríamos decir que a las chicas no les gusta jugar a videojuegos. Es cierto que hay videojuegos que les gustan más a las chicas, y otros más a los chicos, pero en general es una forma de ocio habitual y extendida entre las chicas jóvenes. Sin embargo, se lo plantean como ocio pero no como una opción profesional. Piensan que como carrera no van a tener una progresión importante, tenemos que romper muchos estereotipos. En este sector de videojuegos  se tiene esa visión de súper frikis, y animaría a todo el mundo a conocer nuestra empresa, que corresponde a una estructura de lo más convencional y con bastantes elementos interesantes para crecer profesionalmente, y donde una mujer podría desarrollar su carrera igual que un hombre. A quien le guste y le interese este sector podría encontrar condiciones laborales mejores que en otros como la arquitectura, donde los horarios por ejemplo, no tienen nada que ver.

¿Qué acciones habría que llevar a cabo en materia de formación a nivel familiar y educativo para romper con los estereotipos y despertar el interés de las chicas por estas carreras TIC?

Me parece que la mayor parte del trabajo habría que hacerlo en los colegios. Plantearlo como una carrera de fondo. Cuando a una persona de 25 años le hablamos de empoderamiento de la mujer, ya hay una parte de su carrera profesional o formación que se ha desarrollado. Tenemos que ir a las bases y visualizar que hay muchas opciones y que no se cumplen los estereotipos que hay de las empresas de tecnología. Creo que para eso ya en las escuelas se empieza a trabajar por proyectos, y a trabajar en la adquisición de conocimientos de una forma práctica. Me parece fantástico que las metodologías estén cambiando. Ayer asistí a una reunión de padres y estaba encantada que se cambie el sistema de cómo enseñar desde la niñez. Y es importante mostrar otro tipo de referentes más allá del de doctora, dentista, abogada…El perfil de mujer en tecnología quizás debería ser un referente que buscásemos de forma muy proactiva. Quizás habría que hacer esa discriminación positiva y buscar qué perfiles de mamás no se corresponde con la idea de mujer profesional, para que desde pequeñas las niñas empiecen a ver diferentes formas de hacia dónde puede ir su futuro, o con qué sueñan ser.

¿Has contado con algún referente para impulsarte o inspirarte en tu carrera?

Recuerdo un gran evento de emprendimiento en Madrid, donde conocí  a María Benjumea, una mujer madura y con una energía brutal hablando de emprendimiento. Me impresionó la primera vez que la escuché hablar, y me di cuenta que muy pocas veces escuchaba a una mujer que liderase  un gran proyecto en el sector del emprendimiento. Era la primera vez que tomaba conciencia de ello.

¿Qué acciones verías necesarias para visibilizar esos modelos diferentes de mujeres referentes entre el público joven?

Es complicado porque es una súper carrera de fondo, pero creo que en este sentido hay que ser un poco originales y trabajar determinadas imágenes. Bucear en el sector del emprendimiento o las empresas en general, buscar otros tipos de referentes en las noticias, y en donde está la juventud, las redes sociales. Tiene mucho mayor impacto poner en valor esa imagen de mujeres diferentes en un canal transversal, que un canal específico al que el público que llega ya tiene cierta sensibilidad. Debemos conseguir normalizar el papel de la mujer en la empresa y en el sector TIC concretamente. Hace falta también  constancia y paciencia, no tengo dudas de que llegará, porque las mujeres tienen el mismo talento que los hombres.

¿Cuál es tu análisis de los retos que actualmente afronta el sector TIC en cuanto a la falta de perfiles profesionales por cubrir  y el papel de la mujer en cuanto a su mejora y activación?

Efectivamente ha crecido tanto la demanda que no tenemos suficientes recursos. Y cada uno tiende a su propia cultura de empresa, pero tienen una serie de puntos en común a destacar para despertar el interés de la gente. Se valora mucho el talento individual en las empresas TIC, la autogestión y la autorresponsabilidad. Tú gestionas tus horarios y tienes acceso al mercado internacional trabajando con gente de diferentes culturas. Ahora el 95% de tus necesidades las cubres con una videoconferencia, ganando tiempo libre y sin tener que pasarte la vida cogiendo aviones. Ganas libertad no sólo para ser madres, sino para ser dueñas de nuestro tiempo. En las TIC el clima de comunicación es más proclive a poner en valor el gran talento que hay en Andalucía. Creo que sectores industriales más tradicionales se tiende a tener un crecimiento profesional basado en una jerarquía más rígida, en la que necesitas unos años fijados para ser manager. Estas empresas TIC son súper dinámicas, en la que modelar tu perfil profesional y unirlo a tus propias inquietudes personales es más sencillo que en otros sectores.

¿Qué puede ofrecer la mujer a un sector TIC tradicionalmente masculinizado tanto en los puestos de liderazgo como en el propio diseño de los productos?

Si en el diseño de un producto, un nuevo concepto o funcionalidad, no hay participación de mujeres o es mínima, le falta el 50% de la información. Somos diferentes a los hombres, contamos con diferentes habilidades y discrepamos en muchos gustos personales. Y si tenemos en cuenta en la definición de un producto, la opinión de la mujer, va a tener mucho más éxito. Porque los hombres están definiendo productos que luego van a usar hombres y mujeres.

¿Crees que estamos avanzando en igualdad en el sector TIC en los últimos años?

Creo que estamos avanzando más en otros sectores que en las TIC, y me parece sorprendente. Me gustaría que el resultado fuera diferente pero siento que vamos muy lentas.

¿Podrías lanzar un mensaje a las chicas que están pensando lanzarse al sector TIC y a aquellas mujeres que se están encontrando obstáculos como los techos de cristal?

Vivimos un momento histórico donde el mundo entero se está reinventado. No podemos perder la oportunidad de ayudar a definir un mundo mejor, de cocrear con los hombres. No tenemos que ser las líderes del futuro, sino líderes hombres y mujeres por un futuro mejor. Es un buen momento para empezar a diseñar tus propios sueños de qué puedes aportar a este mundo y reinventarte, porque nunca es tarde. A la vez que cambia el mundo no solo necesitamos gente de 20 años, también necesitamos sénior que aporten al sector digital su visión offline y cómo introducirla al mundo digital. Para dar un paso y apostar por él, las mujeres pueden tener 18 o 50 años.

Y como empresaria, no he conocido a nadie del sector que no quiera incorporar a más mujeres, creo que la dificultad está en otro lado. Tenemos que no perder la esperanza, y por supuesto seguir trabajando para visibilizar a esas mujeres que están en los equipos TIC. No es necesario ser cofundadora o directora, hay grandes manager, programadoras, diseñadoras…que son mujeres en el mundo del diseño y creatividad, porque el sector no es solo programación, es muy amplio. Las empresas TIC están deseando crecer en talento,  no se pueden dar el lujo de dejar atrás a las mujeres.