Conocemos a Clara Moreno, una economista que nada más iniciar su andadura profesional saltó con éxito al ámbito tecnológico. Y a la que su capacidad de afrontar desafíos, le llevó a probar diferentes facetas profesionales en grandes empresas hasta alcanzar un puesto de liderazgo. Su visión de futuro y sus referentes, la han llevado a ser hoy un ejemplo a seguir para muchas chicas, que afrontan el reto de aplicar sus conocimientos y experiencias al sector TIC.

  • Un hobby: la lectura, las manualidades y caminar.
  • Un lugar: Ortigosa de Cameros, un pequeño pueblo de la Rioja donde he pasado todos mis veranos en la infancia.
  • Un libro: leo más ensayo que ficción y de temas muy diversos. Por ejemplo, ahora me estoy leyendo un libro sobre la historia de un emprendedor y el valor de la perseverancia, otro somos los retos actuales de la física cuántica, y una biografía de un farmacólogo.
  • Una película: Blade Runner, es una película de retro futuro sobre un mundo distópico. Me interesa mucho esa idea de futuro y cómo puede llegar una sociedad, y la estética también me gustó mucho.
  • Un personaje: Marie Curie. He leído sobre ella y es un personaje muy apasionado por la ciencia, luchador, capaz de enfrentar riesgos…
  • Una aplicación. Glovo, la utilizo todos los días. Para personas con poco tiempo como yo, te salva la vida.
  • Una palabra que te defina: los retos, que me gusta afrontar a nivel personal como laboral.

¿Cómo ha sido tu trayectoria profesional hasta alcanzar el puesto dónde estás hoy?

Estudié Económicas en la Universidad Carlos III, por tanto, no tengo formación técnica, pero empecé trabajando en empresas tecnológicas. Estuve 6 años trabajando en Google, donde hice labores comerciales y de productos en diferentes áreas, y después en nuevo negocio. A continuación pasé a Uber, también realicé labores comerciales durante dos años. Y ahora en Glovo, llevo una parte de gestión comercial general, en concreto en una red de micro almacenes urbanos destinados a la compra ultra rápida de productos de supermercado.

¿Qué te llevó a estudiar la carrera que elegiste y qué oportunidades te ha brindado el sector tecnológico de aprovechar tu formación?

Mi decisión de la carrera, como les pasa a muchas personas, fue por descarte. En el instituto sí que elegí bachillerato tecnológico, pero no me sentía suficientemente interesada como para hacer una ingeniería, arquitectura…Y al final elegí Económicas porque pensé que tenía un buen balance entre una carrera técnica y su factor social, lo cual creí que me aportaría muchas salidas. Dentro de la carrera me especialicé en Macroeconomía Económica y Financiera, un poco por esa línea más numérica, pero el primer trabajo que tuve me dirigió a la parte más comercial.

Me han interesado mucho las áreas orientadas al futuro, por ejemplo, aprendí a programar pequeñas cosas básicas para tener autonomía… Lo que me atrajo mucho desde el principio fue la cultura de esas empresas tecnológicas orientadas hacia el futuro, la colaboración, la diversidad, el impacto social que pueden tener. Siempre me ha interesado más la parte cultural de estos estudios, que el trabajo técnico que nunca lo he hecho.

¿Cómo ha cambiado tu visión de la tecnología desde esos comienzos hace una década hasta ahora?

Cuando empecé a trabajar en tecnología me parecía tener una ventana al futuro, y ahora me parece presente. Antes sorprendía, ahora es lo común trabajar en una empresa tecnológica. Mirando a mi entorno, la mitad nos dedicamos a este sector.

¿Qué opinas de la necesidad de que la juventud adquiera competencias tecnológicas básicas al margen de que se vaya a dedicar a una carrera TIC?

Cuando hablo con gente más joven me doy cuenta que viven en digital y todas sus interacciones tienen un componente digital, pero es verdad que en cuanto a formación no veo un gran cambio en cuanto a capacitación técnica, programación, conocimientos sobre los principales modelos de negocio digital… No veo que hayan tenido una formación diferente a la que tuve yo.

Si quieres complementar esa formación tienes que hacerlo a nivel individual y es una decisión acertada. Si ya lo era en mi época, ahora todavía más. Vas viendo personas jóvenes que hacen másteres específicos, pero lo tienen que hacer de forma adicional porque no vienen dentro del currículum básico de la carrera.

¿Cuál ha sido tu experiencia durante tu formación en la carrera técnica? ¿Te has encontrado con alguna brecha de género?

En mi carrera estaba compensado, había equidad. Y en los puestos en los que he trabajado en la parte comercial también. Donde he notado que no hay igualdad es ahora, que estoy en un cargo de dirección, ahí es donde te das cuenta que hay una menor representación de mujeres.

No me he encontrado en muchas situaciones de verme discriminada, pero cuando pasas a la esfera de toma de decisiones, no hay igualdad y existe una falta de referentes.

En muchas reuniones, entre 10 personas soy la única mujer. Y de joven también se han dirigido a mí como “niña”, en un contexto profesional. Algo que me pasa muy a menudo, es que cuando las hijas de mis compañeros se asoman a esas videollamadas en las que soy la única mujer, siento que al estar ahí, ya he jugado un papel. Las hijas de mis compañeros ven que no son solo hombres los que trabajan y toman decisiones.

Surgen nuevas profesiones de nuevos hábitos, y de cara a ellos ¿has notado avances en igualdad en empresas TIC que otras que de base son más tradicionales?

Sí, a nivel de percepción, observo que las empresas jóvenes tienen la diversidad mucho más presente, y se tiene la sensación que hacen más esfuerzos por integrar a las mujeres tanto en la parte técnica como directiva.

¿Cuáles crees que son las causas por las que las mujeres siguen mostrando menor interés por estas carreras técnicas, hasta el punto de quedar sin cubrir este tipo de puestos?

Yo creo mucho en el papel de los referentes. Creo que el motivo por el que no optan por carreras tecnológicas o puestos de responsabilidad, viene desde la educación, influye la carrera que hizo el padre y la madre. Y la parte de referentes es bastante compleja, pero si a lo largo de tu infancia o tu adolescencia, o en los momentos de tomar las decisiones importantes en tu carrera, no tienes un marco de normalidad e igualdad, al final es un círculo vicioso que hace difícil que esa brecha se solucione.

¿Has tenido alguna persona que a lo largo de tu carrera te haya apoyado de especial forma?

Creo firmemente que a lo largo de tu vida las personas a las que te expones, te forman. Cuanto más cerca estés de ellas o más tiempo pases con ellas, van formando y condicionando tu perfil.

Empezaría entre mis influencias por mi madre, que es una mujer luchadora, positiva, carismática, y con mucha inteligencia emocional. Estaba expuesta a esas cualidades desde pequeña, y en mayor o menor medida algo habré absorbido de ellas.

Y durante mi carrera he estado expuesta a líderes que me han enseñado el poder de la comunicación, la influencia y el liderazgo, en mi parte más temprana. Y posteriormente en empresas más jóvenes como Glovo o Uber, he estado expuesta a líderes más frontales y audaces, con las que he aprendido a tener un impacto más directo y más rápido en tus objetivos.

Mi perfil se ha ido formando por estos y por muchos más referentes, y diría que tener buenos referentes y sobre todo diversos es fundamental para el desarrollo de uno mismo.

¿Crees que existen ciertas barreras para que las chicas se decidan por este tipo de profesiones porque no se conocen lo suficiente aún?

Sin duda lo pienso. Y se puede relacionar con que la educación en España es teórica más que práctica. Cuando yo estudié Económicas no tenía una imagen de lo que suponía cada tipo de trabajo, y por eso pensaba que la Macroeconomía y las Finanzas me iban a gustar porque sobre el papel, los modelos y los números, era lo que me gustaba. Pero empecé haciendo labor comercial en el sector más de negocio y para mí fue un descubrimiento. No estaba muy convencida y me encantó. Me di cuenta de lo que es el dinamismo del día a día de llevar un negocio, tener impacto, conseguir objetivos…Me imagino que lo mismo que me pasó a mí pasará en otras facetas del sector tecnológico. Creo que tiene mucho que ver con que la educación es poco práctica y no ayuda a entender qué tipo de habilidades se necesitan en los diferentes roles, y qué experiencias puedes tener en los diferentes cargos.

¿Crees que esa teoría afecta a un imaginario social que ha estereotipado ciertos perfiles del sector TIC?

Sí, desde luego. Existen estereotipos del tipo no voy a hacer esta carrera porque no me va a permitir conciliar. Ahí es donde las mujeres nos ponemos barreras y nos anticipamos a problemas que no tienen por qué suceder. Y por naturaleza las mujeres somos menos propensas al riesgo. Meterte en una carrera que no sabes si te va a gustar, es más difícil que te lleve a lanzarte y asumir ese riesgo.

¿Te has encontrado esos estereotipos en la realidad en los equipos empresariales o te has encontrado con una realidad diferente a ese imaginario?

En el día a día te das cuenta que los hombres en general tienen esa actitud de poder con ello. Y las mujeres no siempre. A veces piensan no sé si va a ser muy difícil, demasiado trabajo, si voy a hacerlo lo suficientemente bien, y por ello prefiero no hacerlo.

¿Crees que por nuestra educación o cultura a veces nos encontramos antes la disyuntiva de que tenemos que demostrar más y por eso nos retraemos un poco y no damos el paso?

En general diría que sí, aunque hay excepciones. Lo vemos en pequeñas cosas, en conversaciones de pasillo, con amigas. E incluso yo misma a veces lo he pensado, aunque sean reflexiones que no significan que vayas a dejar de hacerlo, pero lo piensas: no sé si puedo, no sé si es demasiado, no sé si lo voy a poder hacer bien…

¿Qué pasos crees que hay que dar para facilitar la igualdad?

Existen ya modelos, por ejemplo, integrando el modelo laboral desde el inicio, prácticas más cortas, integración de perfiles en los cv de las asignaturas…cada vez sea hace más, pero debería ser el 50% de la carrera orientada a cómo se aplica lo que estudias.

¿Te encuentras desde tu puesto de liderazgo falta de candidaturas femeninas?

En los niveles de acceso a perfiles técnicos, por lo que se cuenta, habrá candidaturas femeninas. Pero en mi caso, para los puestos de dirección, encuentro pocas aspirantes.

En mi equipo somos mayoría de mujeres y no he encontrado reticencias o miedos. Pero existe el efecto que te lleva a contratar a personas parecidas a tu perfil, por una razón biológica. Por tanto, si lo que hay en estos puestos son hombres, se inclinarán a contratar a hombres del mismo perfil sociodemográfico, y lo mismo ocurre con las mujeres, y ahí es donde se genera ese círculo vicioso. En mi caso, quedaría probada dicha teoría.

¿Qué sería del futuro de las empresas del sector TIC si las mujeres no tenemos una presencia más equitativa, en concreto en los puestos de liderazgo?

Nos vamos a quedar como estamos a nivel de diversidad, y las empresas no se van a beneficiar de tener equipos diversos, ni la sociedad tampoco. En concreto, las empresas que son más diversas tienen mejores resultados financieros, eso está probado. Por tanto, si no hay mujeres en cargos de toma de decisión o contratación, seguiremos con la representación femenina que tenemos.

Al fin y al cabo las empresas hacen productos para hombres y para mujeres, y si no hay mujeres tomando la dirección de hacia donde van esos productos y servicios, solo queda entender que no maximizarán su aceptación, crecimiento etc. Y habrá en definitiva una parte de la sociedad, la de las mujeres, que estará limitando su potencial.

En una empresa como Glovo ¿qué ventajas se ofrecen para la conciliación y facilitar la igualdad entre hombres y mujeres?

A nivel cultural tenemos muy presente la cuestión de la diversidad en general, y la de género en concreto, por lo que es una oportunidad para las mujeres. Y también hay que destacar la flexibilidad que ayuda a la conciliación, así como diferentes programas como Women in Tech o Leadership.

Desde un puesto de toma de decisiones ¿qué importancia crees que tiene la sororidad para que las mujeres puedan encontrar su hueco en este sector tradicionalmente masculinizado?

Creo que es un factor que existe, quizás en empresas más tradicionales, aunque yo en Glovo no lo he encontrado mucho. Tener una relación adecuada con tus principales skateholders o partners de tu empresa te allana el camino, ya sean hombres o mujeres. Y sí que es cierto que ha habido veces que me ha resultado más fácil entablar esta relación con mujeres que con hombres. Pero más a futuro y a nivel consejo, creo que intentaría hacerlo tanto con hombres como con mujeres. Porque a veces las mujeres no somos conscientes de que tener ese apoyo de los skateholders es importante, te hace sentirte bien y te ayuda. Las mujeres solemos centrarnos más en hacer bien nuestro trabajo y el día a día llevarlo bien, y no invertimos tiempo en estas cosas que luego vienen bien, y habría que poner el foco en ello.

¿Qué le dirías a una chica que está plantándose dedicarse a una profesión en el sector tecnológico?

Yo les diría que aprovechen los foros que existen, que exploren el mundo, las charlas, los networking…Y que inviertan en formarse en el futuro, no solo en hacer bien la carrera y sacar buenas notas, e invertir en ellas, en qué les puede hacer crecer para hacer un buen trabajo en el futuro. Si es lo que quieren que luchen por su carrera y no se pongan obstáculos.

¿Crees que estamos avanzando en igualdad de género en el sector TIC? ¿Qué les dirías a las empresas?

Hemos integrado a la mujer en el mundo laboral, pero cuando en cargos de dirección, hemos mejorado muy poco. Creo que es muy importante la flexibilidad, para facilitar la conciliación tanto para hombres como para mujeres. Hay que dar visibilidad a las mujeres que puedan ser referentes, y hacer esfuerzos activos por tener representación de mujeres en todos los foros de la empresa, y especialmente los de alta responsabilidad, procesos de contratación y definición de estrategia, que en definitiva son los tienen más impacto y los que deciden el futuro.