Loreto del Valle Cebada es ingeniera de Telecomunicaciones. Actualmente Jefa de Servicio en la Dirección General de Telecomunicaciones de la Junta de Andalucía, lidera la Estrategia de Impulso del Sector TIC de Andalucía 2020.

Se caracteriza por su visión estratégica, su capacidad de impulsar iniciativas y su sentido práctico. Destaca su política de “todos sumamos”, que apoya la búsqueda de sinergias con organizaciones regionales y nacionales.

Junto con entidades privadas, publicas, universidades y diversos movimientos, impulsó el programa womANDigital para visibilizar, aumentar e incentivar el papel de las mujeres en el Sector TIC. En el marco de este programa se publicó un manifiesto colaborativo que ha dado fruto a la firma en el Parlamento de Andalucía de una proposición no de ley que lucha por empoderar a la mujer en las TIC y por una sociedad más inclusiva.

Recientemente premiada por NovaGob, defiende la necesidad de posicionar a las mujeres en el sector científico-tecnológico. Hoy nos transmite su visión de la mujer en un sector en pleno desarrollo y anima a las jóvenes a ver un futuro profesional en las TIC.

Para empezar, hablemos un poco de ti. ¿Podrías describirnos una serie de características y gustos tuyos que nos permitan conocerte mejor?

Un hobby: el deporte, me encanta practicar la natación, tenis, carrera…

Un lugar: la montaña, y especialmente Monte Perdido en el Pirineo aragonés, es un sitio impresionante.

Un libro:  me encanta leer, y estoy fascinada con la última autora que he descubierto, Irene Nemirovsky.

Una película: 
Cinema Paradiso, que me trae recuedos de juventud.

Un personaje: la Madre Teresa de Calcuta, por su entrega incondicional a los demás.

Una APP: en plan práctico, Cita Previa del SAS, imprescindible para una madre de familia numerosa. Pero para el ocio, Shazam.

Una palabra que te defina:  positiva.

Trabajas con las nuevas tecnologías desde la administración pública. ¿Qué tipo de carrera te ha permitido desarrollarte profesionalmente en este ámbito?

Estudie Ingeniería de Telecomunicación.

¿Cómo te decidiste por esta carrera?

Tenía mucha facilidad para los estudios técnicos. En el colegio se me daba bien la física, las matemáticas, … todo lo que requería deducción más que memoria. Además, a la hora de elegir carrera buscaba alguna que supusiera un reto para mí, que tuviera un cierto nivel de dificultad y que fuera bien considerada: tenía claro que quería estudiar una ingeniería. Y en este momento se hablaba de “Teleco” como de una carrera de mucho futuro. Siendo sincera, no escogí “Teleco” por vocación, pero mirándolo desde la distancia, creo que fue todo un acierto ya que me ha permitido desarrollar una profesión que cubre mis expectativas porque te exige una renovación continua, donde siempre hay que estudiar cosas nuevas y nunca dejas de aprender. Me dio exactamente lo que buscaba: no aburrirme, un reto continuo.

¿En qué momento de tu carrera se te ha brindado la oportunidad de trabajar en éste ámbito desde la administración pública?

Trabajé unos años en el mundo de la consultoría, que me sirvió para tener experiencia profesional en el ámbito privado. Cuando se formó un Cuerpo Facultativo de telecomunicación dentro de la Junta de Andalucía, vi la oportunidad de pasarme al lado más social de esta profesión. También en esta decisión me influyó el hecho de que desde la administración pública se tienen más posibilidades de poder conciliar el trabajo con la vida personal y familiar.

Hace poco tu carrera en la administración pública se ha visto premiada. El 24 de octubre te entregaron el Premio Novagob, cuyo objetivo es visibilizar las buenas practicas de la administración pública en cuestiones de atención a la ciudadanía. ¿Nos puedes contar lo qué significa y representa?

La categoría en la que he sido premiada es la de Mujer destacada en el sector público. Con este premio, Novagob intenta poner en valor el trabajo de las mujeres profesionales del sector público. Para mi ha sido todo un honor recibirlo, principalmente porque es un reconocimiento que viene por parte de los propios compañeros y compañeras. Y además, porque comparto y admiro el objetivo que persigue este premio, es decir, visibilizar a muchas mujeres que, sin ser grandes personalidades, hacen un trabajo de “día a día” que tiene impacto en sus entornos, y que pueden servir de referentes para las futuras generaciones de chicas, para animarlas a desarrollarse profesionalmente. Así, damos el ejemplo de que es posible compaginar todo: familia, carrera, desarrollo profesional y un trabajo valorado por los demás.

Con tu equipo lleváis un tiempo trabajando en igualdad de oportunidades y de género en el sector TIC. ¿Cuando exactamente empezó esta aventura? En qué momento os habéis reunido para decir: este tema es importante, tenemos que profundizarlo.

A la hora de elaborar la Estrategia de impulso en el sector TIC, en 2016, se conformó un grupo de personas expertas en este ámbito. Provenían del sector privado, de asociaciones y colegios profesionales, de la administración pública, y de la investigación. Con este grupo se analizaron las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas del sector y se determinó en qué habría que trabajar para impulsar las empresas tecnológicas en Andalucía, lo que constituyó posteriormente los retos de la Estrategia TIC2020. En este grupo de debate, entre otras muchas cuestiones, se puso de manifiesto la baja participación de las mujeres en las empresas TIC y la debilidad que aquello suponía para el sector. A partir de este momento, propusimos una primera iniciativa más modesta, para comenzar a trabajar en la igualdad de genero en el ámbito de las TIC. Fruto de estos primeros esfuerzos, fue más tarde, en marzo de 2018, durante la jornada WomANDigital, cuando las empresas, los profesionales independientes, la sociedad civil, las universidades así como la administración pública manifestaron su preocupación por el tema y evidenciaron la necesidad de desarrollar acciones en este campo. Entonces la iniciativa tomó otra dimensión dentro y fuera de Andalucía.

Nos queda mucho camino por recorrer, pero tanto el Manifiesto por la Igualdad de oportunidades en el sector TIC como el programa WomANDigital en su conjunto, que nacieron a raíz de estas primeras acciones, ya pueden servir de ejemplo de trabajo colaborativo impulsado desde la administración.

Basándote en la información y experiencia acumulada desde que habéis empezado a trabajar en estos temas, ¿cómo ves el papel de las mujeres en el sector TIC?  ¿Cuáles son las perspectivas de futuro?

Uno de los primeros temas a abordar fue la realización de un estudio sobre la situación de la mujer en el sector TIC andaluz, para poder contar con datos objetivos y establecer una fotografía de partida que nos indicara por dónde teníamos que avanzar. En paralelo, la Comisión Europea publicó otro diagnóstico a nivel europeo, y nos dimos cuenta que los datos obtenidos eran muy parecidos. Nos indican que muy pocas niñas acceden a estudios técnicos, y que de estas pocas, incluso menos se incorporan al mundo laboral TIC. Pero además, la tasa de abandono durante la carrera profesional no es despreciable, probablemente porque se trata de un sector muy exigente y masculinizado, donde se multiplican los techos de cristal, es decir los límites que obstaculizan su desarrollo profesional.

Nos encontramos ante una situación dual, donde por un lado existen muchas oportunidades de futuro en todo el ámbito de la tecnología, con una demanda muy alta de profesionales en puestos digitales a nivel europeo, y por otra parte, tenemos una cantera de mujeres con talento que se están quedando al margen de estas oportunidades de empleo y desarrollo. Y lo que es más grave: las mujeres están perdiendo capacidad de influir en los procesos de transformación de la sociedad de mañana, donde la tecnología será transversal en toda la industria.

¿Piensas que con las iniciativas que se han desarrollado estos últimos años estamos avanzando en el camino hacía la igualdad de oportunidades?

Las cifras no son positivas. Ateniéndonos a la comparación de los estudios que ha realizado la Comisión Europea en 2013 y 2018, los indicadores demuestran que vamos hacía atrás. Pero poco a poco, y gracias a la sensibilización, la sociedad y las propias empresas empiezan a ver que el poco desarrollo y la falta de integración del talento femenino en el ámbito tecnológico tienen consecuencias económicas, así como un grave impacto sobre los procesos de innovación.

Hemos avanzado en el campo de la concienciación, pero queda un gran trabajo por hacer. Por ejemplo, la cuestión de la igualdad de género en el sector TIC, que abarca distintos ámbitos de la vida de la mujer (la educación, lo profesional, la vida familiar) requiere mayor coordinación política entre distintas áreas de la administración pública. 

Has mencionado la falta de vocación y los techos de cristal existentes. Sabemos que una de las cosas que puede ayudar a superar estos obstáculos reside en la posibilidad de encontrar mentores/as que nos ayuden a desarrollarnos profesionalmente… ¿Has tenido algún referente femenino que te inspirara o guiara?

Si echo la vista atrás, tuve una profesora de matemáticas, Mercedes, que me parecía una “crack”. Tenía mucha personalidad, le apasionaban las matemáticas, las ciencias, y conectaba muy bien con sus alumnos. Si hubiera más docentes mujeres en las materias de ciencias, quizás las niñas en edades más tempranas verían con mayor naturalidad la presencia de mujeres en estas áreas, y se sentirían más atraídas por las carreras STEM.

Hay otras cosas que influyen en las decisiones que tomamos o en como nos sentimos. Una de ellas es la forma que tienen los demás de vernos. Estoy hablando de estereotipos. ¿Crees que están persistiendo los estereotipos sobre la mujer en el ámbito de las TIC y sobre las TIC en general?  ¿Tienes alguna anécdota personal al respeto?

Creo que los estereotipos están haciendo muchísimo daño a la vocación femenina en STEM porque influyen más en las generaciones jóvenes. El hecho que haya series como Big Bang Theory, que curiosamente han aumentado la atracción de los chicos hacía las ciencias, influye negativamente en la vocación femenina precisamente por los estereotipos que fomenta. Por eso creo que es fundamental poner en marcha programas que acerquen mujeres TIC “normales” a los colegios, para que vean que un ingeniero o un científico no es una persona retraída con gafas, metida detrás de un ordenador con una bata puesta. Además tenemos que cambiar nuestra forma de enseñar las STEM. Me parece fundamental enseñar que gracias a los trabajos científico-tecnológicos podemos cambiar el mundo, y que un ingeniero o una ingeniera no necesariamente se pasa el día programando, encerrado en un sótano, con las máquinas como únicas amigas, y desconectado del mundo… Realmente, ahora cada vez más la tecnología está conectada con cuestiones interesantísimas y de gran impacto sobre el medio ambiente, la salud, las ciencias sociales….que son temas que siempre han atraído mucho a las chicas.

¿En tu ámbito laboral, te ha tocado lidiar con una situación delicada por culpa de estereotipos persistentes?

A lo largo de los años, alguna que otra vez me ha pasado que me confundan con la secretaria. En algunas reuniones, la gente se dirige a ti, piensan que ocupas un papel secundario, tomando nota, o que representas a alguien. Y es divertido cuando ves la cara de esas personas, en el momento en el que se les precisa “no, ella es la responsable del proyecto”. Pero es algo que pasa tantas veces que al final le quitas importancia. De todos modos, a medida que he ido madurando profesionalmente, me he dado cuenta que es importante no quedarse en segunda fila, algo que a las mujeres a veces nos sale de forma natural por la educación que hemos recibido. En las mujeres hay una tendencia a sufrir el llamado “síndrome del impostor” y sentirnos fuera de lugar. A mí me ha pasado y me sigue pasando a veces. Hay que seguir trabajando para superar esto.

Las iniciativas para la igualdad de oportunidades en el sector TIC  van dirigidas a las mujeres que ya están presentes en el sector científico-tecnológico pero también y sobre todo a las jóvenes que están a punto de integrar el mundo laboral.  ¿Qué mensaje te gustaría transmitirles?

Por supuesto que les animo a emprender una carrera científico-tecnológica porque hay muchísimas oportunidades en este sector, o a que, como mínimo, se preocupen de adquirir competencias digitales porque van a ser totalmente imprescindibles para desarrollar cualquier profesión del futuro. En cualquier caso, yo creo que lo más importante a la hora de elegir carrera es seguir la propia vocación, informarse bien y finalmente hacer lo que a uno le gusta, por lo que se siente pasión, y ser constantes y trabajadores. Estas son las claves para estar preparados para el futuro.