Esta Ingeniera de Telecomunicaciones sevillana llegó a Reino Unido para cursar el último año de la carrera, pero logró mucho más. Con su proyecto del Máster comenzó a trabajar en la teleoperadora British Telecom, donde sigue desarrollando nuevas tecnologías a día de hoy.

Sus casi 20 años de experiencia en la compañía nos demuestran cómo ir paso a paso, aprendiendo, y progresando, desde el diseño de servicios, pasando por estrategia, y hasta el área de investigación aplicada en el que actualmente se encarga de liderar un equipo de 25 investigadores, responsables del reciente lanzamiento de la tecnología 5G.

Nos gustaría conocerte mejor, un poco acerca de tu parte más personal:

Un hobby: me gusta mucho esquiar.

Un lugar: una playa, en particular una a la que vamos mucho de Cádiz. Pero sea como sea, una playa grande en cualquier lugar.

Un libro: “La trilogía del siglo” de Ken Follet quizás sea de las que más me haya gustado.

Una película: eso es muy complicado…pero “Abre los ojos” de Amenábar.

Un personaje: Steve Jobs, aunque obviamente hay muchas partes de él que no me cuadran, pero por lo que ha significado profesionalmente para mi sector, por su cerebro y capacidad innovadora.

Una APP: utilizo mucho Google Music para escuchar música, me ayuda cuando me relajo o para hacer deporte.

Una palabra que te defina: Lealtad.

María, desde esa joven que decidió estudiar Ingeniería de Telecomunicaciones en Sevilla hasta la profesional líder en una compañía internacional ¿Cómo ha cambiado tu visión de lo que son las tecnologías?

Bueno pues ha habido en mí una evolución abismal. La tecnología en sí evoluciona tanto y a un ritmo tan rápido, que es completamente imposible que no cambie tu visión. Aparte, vas madurando a nivel personal y profesional, lo que te lleva a apreciar diferentes aspectos de la tecnología de los que antes no te dabas cuenta. De hecho, hasta que no he llegado a mi puesto actual no he empezado a tener esa visión del impacto real que los servicios y tecnologías que desarrollamos tienen sobre la vida real, sobre las personas, sobre el funcionamiento de las propias empresas, etc.

Y esa visión es la que me hace tener cada día más ilusión y motivación por mi trabajo.

Estamos en la denominada era digital, un contexto que nos rodea de tecnología en todos los ámbitos de nuestra vida ¿Deben pues nuestros jóvenes estar formados en competencias técnicas, estudien o no carretas TIC o STEM?

Es esencial para cualquier sector en el que te muevas, podríamos hacer una analogía con saber inglés hoy en día, por ejemplo. Las oportunidades van a ser mucho mayores si te sabes desenvolver en el entorno donde se mueven cada vez más empresas, con tantas tecnologías aplicadas al trabajo. Por supuesto que la formación dependerá del nivel al que cada cual profundice, pero los conocimientos básicos sobre Internet y aplicaciones, servidores, etc. son súper válidos para cualquier ámbito.

Y ¿Qué te llevó a estudiar tu carrera?

Pues casi no me acuerdo… Pero sinceramente (y siendo honesta creo que eso nos pasó a muchos en la carrera) éramos gente a la que nos gustaba la ciencia en general, -a mí concretamente me encantaba y se me daba bien la física y las matemáticas-, pero que teníamos poco conocimiento tecnológico antes de entrar en la carrera. Era una opción de desarrollar ese interés por la ciencia y la tecnología, y por ello comencé la carrera casi que por curiosidad, pero sin saber si iba a continuar por este camino.

A día de hoy, y una vez conocido el ámbito laboral, solo puedo decir que estoy bastante contenta por la decisión que tomé.

¿Qué ha aportado tu vida profesional a la personal?

Yo creo que en la madurez todo aporta, y por supuesto la parte profesional es un elemento muy importante de nuestras vidas. El tener un cierto éxito en tu carrera, -y obviamente éxito es diferente para cada persona dentro de sus valores y prioridades-, y el sentirte realizado dentro de tu profesión, aporta muchísimo a nivel personal porque te da madurez y confianza, que es de lo que se trata.

Entonces, animarías a la juventud a estudiar una carrera tecnológica pero, ¿Por qué animarías a las jóvenes andaluzas a dar un paso más y se incorporen a este sector en el que la presencia femenina es aún baja?

Yo animaría a intentarlo a todo el mundo al que le guste la tecnología y sienta curiosidad, y a no desanimarse porque haya pocas mujeres o porque tradicionalmente sea un ámbito más masculino.

Animaría a la gente a no desanimarse por cuestiones que luego en tu día a día no importan, pero tienes que tener claro que te sientes atraída por el mundo tecnológico, por el impacto que tiene en la sociedad. Te tiene que gustar, es un trabajo interesante que tiene muchas oportunidades laborales y es algo que cada vez va a ir más. Animo a las chicas porque es un trabajo muy interesante que te da muchas oportunidades de viajar, de conocer otras empresas, otros países… Es un trabajo en el que no te aburres nunca.

Si te interesa, inténtalo.

En la sociedad en general, el papel de la mujer ha estado condicionado por valores sociales y educativos. Esto queda aún muy patente en sectores como el TIC, donde la mujer en las distintas etapas se va encontrando con barreras para dedicarse y avanzar en su profesión. ¿Cuál es tu visión sobre la existencia de estos obstáculos?

Este es un tema muy complejo. Puedo dar mi visión porque sí es verdad que reflexiono mucho sobre ello, y dentro de lo que veo en mi empresa y en el sector.

Obviamente lo primero es comenzar con el entorno de casa y la familia, fomentando que no haya una polarización en el propio reparto de las tareas de casa y en los juguetes con los que nos criamos. Por ejemplo, para mí son mucho más interesantes los juguetes que tradicionalmente se les asignan a los niños.

Son polarizaciones que siguen existiendo conforme crecen como con los libros, que llegan hasta a tener líneas editoriales para niñas con portadas rosas y para niños con portadas azules, o con las actividades que realizan en el colegio.

Pasando al mundo laboral, este debate se complica más. Toda esta visión de que las mujeres estamos deprimidas, que no nos dejan ocupar puestos de decisión, etc., existe todavía, y desgraciadamente. Pero creo que va disminuyendo y, por lo menos en el entorno que me muevo que sigue siendo mayoritariamente de hombres, todos mis compañeros me respetan por lo que soy y hago y no por ser mujer u hombre. Pero sí que comprendo que no todas comparten la suerte que yo he tenido, y también me he encontrado a lo largo de los años con gente que pensaban de otra forma y que me han menospreciado por ser mujer y encima extranjera.

¿Quién pone estas trabas u obstáculos de los que hablamos? Pues muchas veces, nosotras mismas. Nos autoimponemos responsabilidades que deberían ser compartidas y nos las apropiamos sin delegar en nuestra pareja. Yo tengo la suerte de tener unos padres y un marido que me apoyan en todo y con los que puedo contar cuando lo necesito, y en ese sentido soy muy afortunada, pero no todo el mundo tiene esa suerte. La estructura social tampoco es la adecuada, creo que en España estamos a años luz de contar con un equilibrio familia-trabajo, estamos hablando de un tema cultural de estructura social.

Si comparo con otros países de Europa el tema de los horarios laborales, la flexibilidad… en España todavía tenemos que evolucionar muchísimo. Y esto tiene un impacto muy importante en las mujeres, porque llega una edad en la que queremos tener hijos o los tenemos y nos vemos obligadas a conciliar trabajo y familia. Para mí esta falta de un balance adecuado vida-trabajo en España sí que crea una desigualdad real, y es por tanto el inhibidor más grande que tenemos las mujeres.

¿Por dónde tenemos que atajar entonces?

No me gustaría tener que regularlo todo, pero hay que impulsar más (muchas más) campañas de conciliación a las empresas. Desde el propio Gobierno hay que incentivar que se cumplan los horarios, se flexibilice, se facilite el teletrabajo… para hombres y mujeres. Yo llevo 11 años teletrabajando y aseguro con esta forma se puede rendir igual o más que estando en la oficina (siempre que el trabajo lo permita).

Tenemos que llegar a esta conciliación a la que todos y todas pretendemos, hombres y mujeres. Porque la cuestión  es poder asumir las responsabilidades de las familias y del hogar en igualdad de condiciones y oportunidades.

¿Cómo valoras actualmente el papel de la mujer en el sector TIC?

Creo que estamos creciendo, que aportamos mucho. Porque cada persona, independientemente de que seas hombre o mujer, aporta ideas. Cuanta más diversidad tengas en las empresas, más aportaciones obtienes.

Hoy en día el papel de la mujer es todavía muy limitado, pero tengo la expectativa de que irá creciendo si vamos atajando el problema cultural de base que hemos comentado, y si vamos despertando curiosidades e interés desde las edades más tempranas. Sigo trabajando entre España e Inglaterra, y entre mis acciones he hecho en el pasado voluntariado de acciones orientadas al alumnado infantil y jóvenes, con quienes hablo para explicarles cuestiones de tecnología e intentar eso, que se interesen por explorar y descubrir. Si hay una sola persona con la que haya hablado a la que pueda influenciar positivamente y despertado su interés, ya me siento contenta.

En tu opinión, ¿Estamos entonces avanzando en la igualdad real de género dentro del sector TIC?

Yo creo que sí, y sinceramente quiero pensar que sí. Lo voy viendo además.

Por ejemplo, en la empresa estamos ahora mismo reclutando y me llegan muchos currículums de chicas, muy bien formadas además, y me encanta.

Tengo que decir como nota positiva de España, que dentro de las Universidades hay un porcentaje de chicas bastante alto comparado con otros países, como por ejemplo Inglaterra. Cuando estudié el año de Erasmus era la única chica de la clase en la mayoría de asignaturas, y en otras coincidía solo con otra chica griega, siendo las únicas mujeres en el Departamento de Ingeniería Electrónica. Y de hecho a día de hoy esta tendencia continúa juzgando por los currículums que nos llegan de mujeres, que la mayoría son de extranjeras. Es decir, las mujeres inglesas no se decantan por este tipo de carreras tecnológicas.

Por tener una perspectiva a nivel internacional del contexto TIC que estamos comentando, y dada tu experiencia liderando un equipo de investigación de 25 personas, ¿Qué porcentaje de mujeres existe en él?

Pocas, se ha ido incrementando con el tiempo, pero cuando yo me uní era la única mujer del equipo de entre las 20 y 25 personas que oscila la composición. En el actual hay dos chicas más solo, quizás porque es un trabajo muy técnico, y es verdad que a día de hoy esta diferencia es habitual al igual que en otras empresas del sector.

¿Y en otros equipos de investigación de la compañía existen mujeres que ocupen puestos de liderazgo?

Dentro de nuestra unidad en puestos de mi nivel no hay otra mujer. Dentro de mi área solo hay una mujer más. Ella está en un escalón superior a mí, y podría decir que es la única referente dentro de mi empresa que tengo en este sentido.

Hemos hablado acerca de esos casos con los que te has encontrado de personas que continúan pensando diferente y ponen trabas a las mujeres para su desempeño en el sector TIC ¿Qué les dirías a esas mujeres que se encuentran en esas circunstancias?

Que tienes que creer en ti misma y en tus capacidades, y si estás viviendo un entorno en el que consideras que no se está valorando y se te están poniendo límites, busca fuera. Este mundo por suerte da muchas oportunidades, y tenemos que abrir horizontes.

Hay una parte aquí que hay que tener en cuenta, y es que hay que ser bastante flexible porque seguramente el trabajo no esté en tu pueblo o ciudad. Las profesiones tecnológicas tienden a ser de mucho movimiento, y esto no es una desgracia, hay mucha felicidad en ello. Así, si no estás valorada tienes dos opciones: o trabajas para cambiarlo, que es un objetivo muy loable pero puede ser muy complicado en función de la situación o la empresa en la que te encuentres; o mirar hacia fuera, que nadie te limite y tú misma luches por lo que vales.

En este camino de casi 20 años de experiencia, y 25 años desde que comenzaras tu carrera, ¿Podrías destacarnos alguna figura mentora que hayas tenido?

En la parte inicial de mi carrera, destacaría a uno de mis primeros jefes y que a día de hoy lo sigo considerando mi mentor porque, en este mundo como líder es muy importante no perder de vista que trabajas con personas, ser humano y empatizar con ellas para motivarlas y ser felices trabajando. Este señor ha sido siempre una persona tan brillante y humana, que siempre me ha inspirado y lo tengo presente, y sigo aplicando cosas que aprendí con él para ayudar a desarrollar profesionalmente los talentos y los equipos.

No he buscado tener referentes femeninos o masculinos en sí, se trata de quien te llegue e inspire.

Fuera de mi entorno laboral, mi madre ha sido un referente porque es una persona que ha luchado mucho por tener una carrera, consiguiendo una muy buena posición en su ámbito a base de trabajo, y sabiendo conciliar con su vida familiar. Además, de eso me gustaría aclarar que, en mi caso, me siento afortunada de tener un marido y unos padres que me han apoyado y ayudado mucho durante toda mi carrera, sin ellos no me hubiese sido posible llegar a donde he llegado, me han ayudado en todo lo que ha sido posible y siempre me han animado a aspirar a más, y les debo todo lo que he ido consiguiendo a cada paso.

¿Alguna cuestión más de la que nos quieras hablar?

Pues que estamos muy contentos porque a 30 de mayo lanzamos el 5G en Reino Unido, un hito porque hemos sido los primeros en lanzar esta tecnología aquí, que nos ha llevado mucho trabajo tanto a mi equipo como al resto de la compañía, y por lo que nos llena de orgullo.

Y me gustaría transmitir una idea. Creo que en este sector sobre todo, pero también para la vida en general, merece la pena vivir en otros países y correr riesgos en el sentido de conocer mundo y descubrir. Mi familia es multicultural, nos movemos por Francia, España e Inglaterra, y para mí eso es muy enriquecedor, por lo que me gustaría enfatizarlo como aspecto positivo de este tipo de trabajos.