Doctora Internacional en Ingeniería Informática e Ingeniera Superior por la Universidad de Sevilla, María José Escalona comenzó trabajando como freelance  para la administración y para empresas privadas, hasta que logró la interinidad en la Consejería de Hacienda.

De vocación docente y formadora, realizó su Doctorado y estudios de investigación en la Universidad de Sevilla, momento en el que le surgió la oportunidad de trabajar como profesora adscrita al Departamento de Lenguajes y Sistemas Informáticos.  Una oportunidad que no dejó escapar, hasta obtener su Cátedra, dirigiendo además el Grupo de Investigación ‘Ingeniería Web y Testing temprano’. Un trabajo que le llena de orgullo, ya que le ha posibilitado aprovechar toda su trayectoria, siendo en la actualidad uno de los Grupos que más transferencias realiza a nivel autonómico sobre investigación en ingeniería del software.

María José, queremos conocerte un poco mejor para realizar una visión lo más real posible de tu persona. Para ello, vamos a acercarnos un poco a tu parte más humana, con unas preguntas a través de las cuales te puedas describir:

Un hobby: el deporte, hago aeróbicos, musculación y yoga, pero el yoga es el que me ha cambiado la vida.

Un lugar: Sevilla, lo tengo claro. Pero en invierno me gusta mucho Villanueva de las Cruces, un pueblo muy pequeñito de Huelva. Y en verano, la Antilla.

Un libro: Drácula de Bram Stoker, porque es totalmente diferente a todo lo que esperamos que debe ser Drácula. Es una historia de amor como pocas se han contado, rompiendo estereotipos.

Una película: soy una fanática de Disney, viendo películas Disney aprendí a hablar inglés y lo hago ahora con mi hijo. Si me tengo que quedar con alguna, la última de Maléfica.

Un personaje: Mariliyn Monroe, por la parte de ella que no se conoce.

Una APP: hay muchas útiles, pero me decanto por Pokemon Go, porque rompe estereotipos. Hemos realizado experimentaciones con los usos del público infantil y hemos descubierto que es una forma excepcionalmente buena de que hagan deporte. Un uso motivacional que se debe destacar.

Una palabra que te defina: Resiliente. Nos encontramos con muchos estereotipos y techos de cristal en nuestra profesión, por eso es una capacidad que tenemos en común las mujeres del sector. Si no aprendemos a desarrollarla, lo tenemos un poco complicado. Hay que darle la vuelta a lo que se nos viene en contra.

Vamos a remontarnos a tus orígenes ¿Cuál era tu visión de la tecnología desde aquellas etapas educativas iniciales hasta la actualidad? ¿En qué ha cambiado?

Realmente no ha cambiado: No me gustaba y no me gusta, una respuesta inesperada seguro. Lo que ocurre es que las tecnologías son unos mecanismos y unas utilidades de las que disponemos para ayudarnos a mejorar nuestra calidad de vida. Eso es lo que vi, y es lo que veo. El problema reside en no realizar un buen uso de ellas, es entonces cuando llegan los peligros.

Este desarrollo positivo que permite la tecnología fue el que me llevó a estudiar mi carrera, y sobre todo, mi interés por las matemáticas. Sabía que me dedicaría a temas ingenieriles o del ámbito científico y tecnológico desde pequeña. Me motiva la lógica de que 1 + 1 siempre son 2, no me gusta la ambigüedad.

Quería estudiar matemáticas o gestión de empresas, incluso forense y acabé en informática por un profesor que ahora es uno de mis grades compañeros. Él me dio la entrada a ver que Ingeniería informática no es nada en concreto y lo es todo, por lo que mi carrera acabó cumpliendo mis expectativas, mucho más de lo que me esperaba. He realizado cosas que no imaginaba, he tenido la oportunidad de llevar proyectos con médicos, con aeronáutica, con arqueólogos, etc. Es un campo tan amplio y tan variopinto, que siempre estás aprendiendo y se disfruta día a día, y esto ha sido una grata sorpresa.

Sobre lo que comentabas antes de la importancia de realizar un uso correcto de las tecnologías para que éstas resulten beneficiosas ¿Consideras importante que la juventud adquiera competencias técnicas independientemente de la rama profesional  que elija?

No es importante, simplemente es imprescindible si quieren sobrevivir en el mundo digital en el que vivimos. Participo en grupo de trabajo organizado por la Sociedad Científica de Informática en España (SCIE) y la Comisión de Directores de Ingeniería Informática (CODDII) en el que se ha desarrollado un Informe (http://www.scie.es/informatica-ensenanza-no-universitaria/) para abordar cómo se tienen que involucrar todas las competencias digitales en los/as niños/as desde las edades más tempranas, prácticamente desde Primaria.

Abogo por el hecho de que las Escuelas Infantiles deben estar incluidas, y enseñar además el manejo de las tecnologías. Debe ser un aprendizaje progresivo, si no dentro de un par de años tendremos “analfabetos digitales”.

Sobre la estereotipación y asociación de roles de género a las profesiones, y en la línea que nos hablabas sobre el daño que producen ¿Cuál crees que es el principal estereotipo de la Ingeniería Informática?

Estamos hablando de un estereotipo general, hombres y mujeres. Es de  bicho raro, una persona asocial encerrada, que no se relaciona y no tiene amistades, que solo se pasa el día imaginando y creando cosas, muchas veces, destructivas. Me han llegado a decir que ‘yo no tenía pinta de informática’ porque llegaba a los sitios con mis tacones.

¿Por qué este estereotipo? Podemos analizar las series actuales. Por ejemplo en The Big Bang Theory, la más mona es la única chica que no es científica y además es la que tiene amigos y ha disfrutado en su vida. El malo de Parque Jurásico, el informático y así muchos más. Esos mensajes al final van calando y van llegando a los padres y madres, y si su hijo/a le dice que quiere hacer Ingeniería informática, le lleva al psicólogo.

Y sobre género, con las mujeres se agudiza más. Y es un estereotipo heredado de las fases educativas anteriores a la Universidad y del propio Patriarcado.

Y sobre todo esto, es muy importante además los mensajes sociales que llegan a través de las RRSS, que siempre son del mismo estilo. Unas representaciones que afectan mucho y están muy lejos de la realidad de la profesión y de las expertas.

Sobre vocaciones y representaciones, os puedo contar que tenemos un proyecto para despertar vocaciones en los niños y niñas, y vamos por colegios de Andalucía. Lo primero que hacemos es una jornada para ver qué piensan y conocen sobre lo que somos… y así, descubrimos que ni el profesorado ni las familias tienen idea sobre a qué nos dedicamos.

¿El problema de las vocaciones entonces va más allá y se debe además a un desconocimiento de las profesiones?

Totalmente. Hechos como que no estemos colegiados y que no exista una definición concreta de nuestras competencias nos hace mal. Informática es una ingeniería muy joven, nuestros perfiles estaban enfocados anteriormente desde otras titulaciones. Si añadimos esta falta de información a los mensajes difundidos en las redes, pues nos perjudica bastante.

Hablemos ahora un poco sobre el papel de la Mujer en el sector TIC ¿Cómo lo analizas?

En el Grupo de Investigación que dirijo siempre elijo grupos mixtos. De hecho, las empresas con las que gestiono la parte de las prácticas, demandan mujeres. Y esto se debe a que enriquecemos de forma diferente, y esto es fundamental, ya que existe una carencia al respecto. Las mujeres tenemos unas capacidades muy amplias y muy necesarias.

El papel de la mujer es tan esencial como el del hombre, y además complementario. Esto es lo mejor.

Un dato, la mayoría de las alumnas que entran en la Universidad acaban con notas brillantes y son de los expedientes mejores de la promoción. El problema es que no se deciden a entrar en la carrera.

¿Sabrías decirnos algún motivo?

Según los distintos estudios, foros en los que he participado y mi propia experiencia, parece que mientras son pequeñas no tienen el estigma de la informática. Pero a partir de los 12 o 13 años las niñas comienzan a autoexcluirse. Algunas porque piensan que es complicado, otras porque piensan que la ingeniería no es cosa de mujeres, otras porque creen que no les va a aportar o que le va a dificultar incluso el futuro por la compatibilización con su familia ante la exigencia que conllevaría la profesión, o simplemente creen que no van a poder tener la capacitación para terminar porque es una carrera de hombres.

Y aquí nos encontramos de nuevo con esos mensajes sociales: o eres una friki o no estás hecha para esto. Son barreras internas y autoimpuestas.

El curso pasado de Ingeniería Informática de la US no superábamos el 12% de alumnas en Ingeniería del Software, la semana pasada me comentaban que ocurre lo mismo en la Universidad Polítécnia de Valencia, y podríamos seguir recorriendo todas las Universidades de España, Europa y EEUU encontrando números similares. Por eso, hay una demanda de mujeres en el sector TIC brutal.

Es imprescindible por ello normalizar la figura del profesional, y parece que eso ocurrirá cuando las nuevas generaciones vean que una ingeniera informática es madre, es mujer y con una vida normal.

Y ante todo esto ¿Cuáles estimas que son los principales obstáculos con los que se encuentra una mujer?

Una vez que toman la decisión de una carrera de ingeniería, nos podemos encontrar con niñas que se amedrentan por el hecho de encontrarse aisladas en una clase llena de chicos. Esto dependerá de las capacidades de la propia persona, y suele darse que si la chica se desenvuelve bien en este entorno masculinizado llegará a ser líder, pero si no, adoptará un papel poco relevante cogiendo aquellas funciones que los hombres no quieren y estando en un nivel muy por debajo de sus capacidades.

Cuando se termina la carrera vives momentos desagradables de otro tipo, como en reuniones y entrevistas, donde se extrañaban por ejemplo de que yo (mujer y joven) fuera jefa.

Además, creo que se nos evalúa con una lupa con mucha más graduación que a los hombres. Tenemos que ser resilientes precisamente por eso.

Entonces ¿Qué acciones son necesarias para romper estas barreras?

El Manifiesto que ha hecho la SCIE y CODDII con respecto a la incorporación de las competencias digitales desde infantil es totalmente necesario, ya no solo para el fomento de las vocaciones STEM en las niñas, sino además para que nuestros niños y niñas no se conviertan en analfabetos y analfabetas digitales. Hay que llegar a las niñas cuando todavía no se han visto afectadas por los estereotipos, para que la vocación sea una inspiración real.

En segundo lugar, es fundamental la visibilización por todas las partes. Es decir, las mujeres profesionales del sector tenemos que hacernos ver y promocionar programas de mentoría de la mano de la administración. Y además, que las propias empresas faciliten el acceso de las mujeres a estos programas, que muestren sus políticas de igualdad implementadas con jornadas de puertas abiertas, que permitan mostrar cómo las mujeres desarrollan estos trabajos sin que suponga cuestiones como rechazar su vida personal…

Y para esta visibilidad, la clave está en las redes sociales, ya que nos tenemos que dirigir a nuestros/as jóvenes que son el futuro. Ellos hablan y se comunican y se nutren de las redes. Y sus referentes son influencers, youtubers, etc.  Tenemos que pensar como esta generación, hablar su lenguaje.

¿Un consejo para esas jóvenes?

Es un consejo para la vida en general: que no se queden con lo que digan, que pregunten.

Y que pregunten a las personas implicadas, aprender de quienes están andando el camino, para saber adónde vas.

El profesorado estamos abiertos y existen las vías de comunicación online. El entorno no puede facilitar más la comunicación y la investigación para que tomen sus decisiones con conocimiento.

Nos cuentas que has ayudado a alumnas a decidirse a estudiar una carrera STEM. La mentoría es un elemento indispensable en este sentido ¿Recuerdas algún/a mentor/a que te ayudara?

Sí, la primera fue mi profesora de latín, Lola Ocaña, que fue la que me aconsejó ir directamente a la Universidad para que investigara y preguntara.

El segundo fue Carlos García Vallejo, el profesor que me dijo que estudiara Ingeniería Informática y que he mencionado antes.

Y la tercera fue Carmen Ladrón de Guevara, Directora del Centro de Documentación del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico. Fue la que me hizo la primera entrevista de mi vida y me ayudó muchísimo a creer en mi misma.

Hay muchas personas que han sido mis referentes y tengo mucha gente a la que agradecer. Además, sigo teniendo muchos referentes, sobretodo aprendo mucho de los y las jóvenes que tengo en mi grupo de investigación y en mis aulas.

Es importante tener referentes tanto hombres como mujeres, porque esto no es una cosa solo nuestra: la necesidad de vocaciones STEM en las niñas la tiene la sociedad.

Sobre las acciones de igualdad de oportunidades en el sector TIC, ¿Qué consideraciones se deben tener?

Hay que tener cuidado, porque incluso políticas de igualdad bien diseñadas pueden ir en nuestra propia contra o desmerecerse como sucede en el caso del síndrome del impostor.

Deben elegirnos para los puestos por nuestra capacitación, con criterios objetivos, no por nuestro género. No podemos permitir que el hecho de ser mujer nos estigmatice cuando por ejemplo alcanzamos éxito profesional y se cuestiona la validez del proceso con ese discurso de  ‘la han cogido porque es mujer’.

¿Hemos avanzado algo en la igualdad de oportunidades de género real y efectiva según tu experiencia?

En la sociedad, creo que sí. En ingeniería informática, creo que no.

Tuvimos un repunte cuando el efecto 2000 y todo el boom informático, pero hemos vuelto a caer. ¿Cómo motivo? Pienso que volvemos al tema de los mensajes que llegan a las niñas y jóvenes a través de redes sociales. Nos están haciendo un flaco favor al divulgar el estereotipo de rareza o ‘nerds’, a lo que se suma la cuestión de la autoexclusión que comentamos antes.

¿Qué les dirías a los responsables de las empresas para poner una solución?

En primer lugar, que se acerquen a la sociedad joven y a las futuras promociones. Y para ello, tiene que hacerse en sus formas y vías. Vuelvo a las redes sociales.

Es importante también crear políticas de conciliación para las familias, tanto para el hombre como para la mujer.

Otras acción imprescindible es fomentar el concepto del teletrabajo, que se deje de ver con el estigma de que estás en casa sin hacer nada.

Si las empresas de verdad quieren talento y retenerlo, tienen que llegar a estas políticas y sobre todo, tienen que comunicar la eficiencia de dichas políticas.

¿Por qué debemos visibilizar a las mujeres como referentes para niñas y jóvenes?

He vivido la alegría personal de participar en el ‘Café Con Ciencia’ organizado por la Universidad de Sevilla, donde el año pasado me encontré con dos chicas y un chico que me contaron que habían elegido ingeniería informática por hablar conmigo en su momento años atrás. Tenemos que trabajar en la psicología y capacitación social para llegar al futuro alumnado, para analizar las limitaciones y los contextos, y sobre todo, dar a conocer e informar sobre la realidad de las profesiones STEM, que están tan estereotipadas y tan alejadas de la realidad.

Tenemos que darles el mensaje, y además conseguir que les llegue de forma eficiente. Para desmitificar, para inspirar.