Tras más de una década mostrando las ventajas que ofrecen las TIC, para mejorar la vida de las personas y rompiendo brechas geográficas, Marisol Palmón mantiene intactas sus ganas de aprender y formar en nuevas tecnologías. Formadora de corazón, y tecnóloga de vocación, cree firmemente en la importancia de hacer accesibles unas habilidades digitales básicas en una sociedad digital que avanza muy rápido y que, por ello, no debe dejar a nadie atrás. Y como parte de esa labor de humanizar la tecnología, trabaja para que las mujeres rompan barreras digitales, para formar parte esencial y en igualdad, de esta nueva realidad tecnológica, más inclusiva y diversa.

  • Un hobby: las artes marciales y la fotografía.
  • Un lugar: un parque junto al río.
  • Un libro: “El principito”, de Antoine de Saint-Exupéry, por sus enseñanzas. Lo he leído muchas veces y siempre encuentro un significado nuevo, que te da aliento y motivación. Y “La sombra del viento” de Carlos Ruiz Zafón, porque me encanta la manera de escribir del autor, que me transporta a la historia.
  • Una película: “La historia interminable”, por la historia de la lucha de ese niño, viviendo aventuras, contra la falta de creatividad… Me gusta mucho. Ese valor de sentir y emocionarse, porque nos olvidamos a menudo de soñar y vivir la fantasía.
  • Un personaje: Nausicaä del Valle del viento. Personaje de animación japonés. Una heroína de un pueblo que trata de encontrar la paz entre la tecnología y la naturaleza. Y hace de puente entre ellas, en lugar de intentarlo con armas, lo logra con otros medios.
  • Una app: Muzio Player. Un reproductor de música.
  • Una palabra que te defina: sensibilidad.

Desde que las nuevas tecnologías comenzaron a llamar tu atención hasta hoy, ¿cómo ha sido tu trayectoria?

Las nuevas tecnologías fueron toda una novedad cuando yo ingresé en la ESO. A partir de ahí, empecé a tener contacto con ordenadores y a ver sus funciones. Hice Bachillerato tecnológico y, desde entonces, no he dejado de descubrirlas y formarme. Yo soy autodidacta, todo lo que pase por mi mano ya sea programación, robótica… intento aprenderlo. Todo en línea con mi verdadera vocación, que es la formación.

Actualmente soy Agente de Innovación Local en el Centro Guadalinfo de Guillena. Llevo 16 años trabajando en este proyecto y es un placer, porque mi propósito en los últimos años es acercar las niñas a las carreras STEM y a la informática. Y transmitir la idea de que, detrás de la tecnología, también hay mujeres. Porque la verdad es que están un poco apartadas, poco visibles.

Existe una relación directa entre el uso que hacemos de la tecnología y que nos planteemos dedicarnos profesionalmente a ella. ¿Cómo ha sido tu experiencia en este sentido?

Ha habido una evolución desde que comencé en 2006 hasta ahora, sobre todo a nivel de personas usuarias. Empezamos con el propósito de romper la brecha digital en las zonas rurales, y mi mayor rango de asistentes a los talleres de informática básica eran mujeres. Eran las que estaban más en casa y tenían más tiempo de acudir a los talleres, y además no tenían absolutamente ningún conocimiento, ni siquiera sobre cómo encender un ordenador… y querían aprender.

Después de la pandemia se ha producido un cambio: el uso de la tecnología se ha extendido más, y actualmente asisten tanto hombres como mujeres a los talleres. Y también, en los últimos años, nos enfocamos hacia la gente joven, menores de 14 años, para trabajar sus competencias digitales. Y ahí sí que he notado una gran brecha de género. Cuando trabajamos robótica, programación, más allá del uso básico de la tecnología, no hay apenas participación de niñas.

En estos 16 años, he tenido un 10 % de participación de niñas y con muchísimo esfuerzo, casi “persiguiéndolas” para que conocieran este tipo de talleres. Excepto este año, que he tenido un 50 % de niños y niñas, lo cual ha sido para mí todo un aliciente, e indica que vamos por el camino adecuado hacia la motivación y el acercamiento de las mujeres hacia las STEM.

¿Intuyes que en ese aumento de 50% de chicas, hay un componente vocacional de cara a su futuro profesional o puede deberse a que tenemos la tecnología al alcance de la mano, y tienen que aprender como usuarias?

Creo que están cambiando los estereotipos de las personas profesionales de la informática, y por eso hay más chicas que se interesan. Y también estamos cambiando la mentalidad de las familias, que antes orientaban hacia cierto tipo de profesiones. Ahora quiero pensar que están cambiando, y las niñas tienen una mayor proyección hacia profesiones STEM. Las chicas empiezan a tener referentes, que las hacen ver que ellas también pueden dedicarse a estas carreras y profesiones, y son capaces de hacerlo en igualdad de oportunidades.

¿Cómo ves de importante que la juventud, al margen de que se dedique a una profesión TIC, tenga una formación básica en nuevas tecnologías?

Yo creo que es esencial tener unas competencias o habilidades básicas en un mundo tan digital como en el que vivimos. Sin una formación básica o intermedia, resulta muy difícil enfrentarse a la realidad, ya no futura sino a la presente. Formarse en STEM es muy importante y tenemos que impulsarlo entre las niñas, y entre toda la población en general, porque vivimos en una sociedad digital y tenemos que estar “on”, ya sea formalmente o de manera autodidacta.

¿Cómo ha cambiado tu visión de la tecnología desde que empezaste hasta ahora?

Cuando empecé, yo pensaba que la informática nos iba a facilitar muchísimo la vida, pero no esperaba que la tecnología iba a avanzar tan rápido como en los últimos años, que ha sido impresionante. Desde la revolución de Internet los cambios se aceleran más, tanto que no nos da tiempo a formarnos y a entender la tecnología cuando ya ha salido otra herramienta o aplicación nueva. Y eso, precisamente, es lo que dificulta en cierta manera el acceso a las nuevas tecnologías.

Sigo pensando que la informática, sigue siendo una profesión de futuro y un facilitador de la vida cotidiana, pero no pensaba que estuviera todo tan integrado en tan poco tiempo. Hoy en día, pierdes conexión a internet y es prácticamente como si te quedaras sin luz. Ese cambio de los últimos 20 años ha sido mucho más acelerado de lo que imaginaba, y nos ha cogido también con mucha menos preparación de lo que esperaba. Creía que iba a ser un aprendizaje más natural y no iba a ser un cambio tan notorio. Y sobre todo, tras la pandemia y a posteriori, nos hemos dado cuenta de que estamos prácticamente en pañales, que la tecnología ha avanzado más de lo que podemos ir asumiendo.

Actualmente no existen profesionales para satisfacer la demanda de empleo TIC que se necesitan a corto y largo plazo. ¿Por qué crees que se produce esa falta de vocaciones, y cuáles crees que son las razones para que incida especialmente en mujeres?

No es tanto la falta de vocaciones como la aceleración que hemos tenido. Las propias personas formadoras, responsables de enseñar a la juventud, no estaban preparadas.

Nos pilla con el pie cambiado. La tecnología avanza tan deprisa, que no damos tiempo a cubrir las necesidades de formación que tenemos, por eso hay tanta necesidad de profesionales en informática, especialistas en ciberseguridad…No tenemos tiempo para formar, vamos muy despacio en ese sentido.

En cuanto a la brecha de género en tecnología, tradicionalmente hemos tenido esa visión del hombre informático, y cambiar esa figura lleva tiempo. Quiero pensar que estamos avanzando, y derribando ese estereotipo de que, por ser chica, no puedes hacerlo o no te gusta la informática. Es un proceso arraigado durante muchos años, y cambiarlo en tan poco tiempo es difícil. Por ello, es fundamental dar visibilidad a las mujeres, porque solemos pasar desapercibidas en las tareas que desempeñamos. No nos enteramos del éxito de una informática prestigiosa, o una especialista en ciberseguridad. Una labor que tenemos que hacer tanto desde las administraciones como desde las empresas, es dar visibilidad para que las chicas puedan tener referentes, y se suban al carro de las nuevas tecnologías a través de esta inspiración.

Estoy convencida de que hay un montón de mujeres que les gustaría hacer una carrera tecnológica, pero no se lo plantean, porque creen que no la van a poder llevar adelante. Hay que romper con esos estereotipos arraigados durante años, porque el mercado laboral no espera y necesitamos ya que haya más personas dedicadas a la tecnología. Y, sobre todo, que haya más mujeres, porque necesitamos esa visión femenina.

A lo largo de tu vida, ¿has contado con alguna persona referente?

Para mí fue muy importante mi profesora de Biología de la ESO. Me quitó todos los límites de la cabeza, nos decía que teníamos que investigar, profundizar, hacer lo que queríamos sin sesgos de género. Para mí fue toda una inspiración, y nunca he tenido miedo de enfrentarme a nada. Nos abrió muchísimo las puertas, nos ayudó a romper barreras.

¿Has notado evolución en las mujeres en torno a tu ámbito y relación con la tecnología?

Ha cambiado poco, es un sector muy masculinizado. En la mayoría de los eventos somos un grupo pequeño de mujeres las que asistimos. Vamos avanzando, pero a ritmo muy lento, y en altos cargos y puestos de liderazgo también se ha mejorado un poco, pero el sector TIC todavía tiene mucho camino por delante.

¿Qué oportunidades crees que brinda el sector TIC para cambiar esa tendencia por sus propias características que pueden facilitar el teletrabajo, la flexibilidad, la interconexión…?

Flexibilizar y facilitar la conciliación es fundamental. También hay que cambiar los roles familiares y los estereotipos para que, por ejemplo, el teletrabajo, resulte efectivo tanto para hombres como para mujeres.

Este sector puede aportar mucho a la conciliación, pero la tecnología por sí sola no va producir ese cambio de roles. Para que podamos beneficiarnos de esas ventajas que ofrece el sector, debe producirse un cambio en las conductas, políticas… Para que la mujer pueda realmente ser libre para realizar su trabajo, y que no interfiera el rol de la mujer en el entorno familiar. Tenemos que avanzar en la sociedad, para que realmente sean efectivas las ventajas que nos ofrecen las nuevas tecnologías.

¿Qué mensaje lanzarías a la administración y a las empresas para avanzar en esa conciliación de hombres y mujeres?

En cuanto a regulación, por ejemplo, los permisos que no solo sean para la mujer, para que no sea discriminatorio. Ambos deben tener los mismos permisos para que a la empresa le dé igual que el trabajador sea hombre o mujer, para que ambos puedan conciliar. Y la flexibilización horaria también ayudaría mucho, con el teletrabajo por ejemplo se facilitaría la conciliación familiar y laboral.

¿Qué pasaría si siguiera esta tendencia, y las mujeres siguiéramos subrepresentadas en el propio diseño y desarrollo de soluciones tecnológicas?

Hombres y mujeres somos personas que pensamos diferente, actuamos distinto, enfrentamos y resolvemos de manera desigual los problemas. Si no hubiera mujeres, no habría pluralidad para desarrollar la tecnología, nos faltaría una percepción de la realidad.

En el caso de los videojuegos, por ejemplo, si solo diseñan hombres, y se piensan lo que les gusta a ellos como usuarios, dejamos fuera a las chicas. Si la mujer no está presente en todas las áreas, nos quedamos incompletos y supone perdernos muchísimo.

Tenemos el reto aún de humanizar la tecnología y que ésta se adecue a las necesidades de las personas. ¿Qué papel puede tener la mujer en este sentido?

Por naturaleza las mujeres somos más sensibles, y esa humanización la podemos transmitir mejor las mujeres. Con la pandemia hemos dado un paso enorme en el uso de las nuevas tecnologías. Pero por avanzar, no podemos dejar a nadie atrás. Hay que tener en cuenta a toda la población: mayores, juventud, mujeres…Muchas veces la tecnología no entiende esta cuestión, somos las personas las que hemos de adaptarla para que sea usable para toda la población, y ahí precisamente el papel de la mujer es muy importante.

No se trata de poner la voz de una mujer a un gps, sino de ser capaz de hacer esa tecnología accesible y útil para todas las personas.

El sector TIC ofrece nuevas oportunidades a las mujeres de reciclaje profesional, emprendimiento…¿qué les dirías?

Una de las ventajas de la formación TIC es que es accesible y especializada, mucho más que antes. Y si tienes la oportunidad, no tienes que dejarla escapar. Si podemos formarnos en estos ámbitos con gran proyección, que no lo piensen y lo hagan. Nos podemos formar desde casa en la materia que queramos, sin desplazamientos. Tenemos que aprovechar esta oportunidad a nuestro alcance para seguir creciendo.

Y también da mayores posibilidades de emprendimiento en torno a estas nuevas tecnologías emergentes, de crear sus propias empresas desde cero. No hay que tener miedo, porque hay un montón de nichos de mercado donde se puede crecer profesional y empresarialmente.

¿Qué papel tienen las asociaciones y entidades como Guadalinfo para que, desde ellas, se impulse ese fomento de las vocaciones TIC?

Son fundamentales, desde el asociacionismo se pueden cambiar políticas, mentalidades…Cuando las mujeres nos unimos es más fácil que se nos vea, como es el caso de WomANDigital, que está dando mucha visibilidad a las mujeres TIC. Sobre todo, para aquellas personas que no encuentran referentes en su círculo cercano.

Es el caso del entorno próximo donde yo trabajo, quizás no tienen esas referentes, pero sí asociaciones, grupos, en los que apoyarse. Es importante tener ayuda para resolver dudas, cómo enfrentar problemas, dónde acudir…Muchas mujeres no encuentran o no tienen disponible ese apoyo, y todas las medidas que tomemos a través de iniciativas, programas, asociaciones…es vital para que las mujeres sigan creciendo en estos ámbitos.

¿Qué mensaje lanzarías a esas chicas que están descubriendo las nuevas tecnologías y no tienen claras las posibilidades profesionales que les pueden aportar?

Les diría que investiguen, que no se pongan ningún techo, que rompan los límites que la sociedad les puede poner, que experimenten y se dediquen a lo que realmente les gusta. No importa si es mecánica, matemáticas o medicina. Y que no se frenen, y busquen apoyo de mujeres, porque somos muchas y estamos dispuestas a tender una mano.

Como mujeres tenemos que estar ahí, estar en primera línea, y no conformarnos o quedarnos atrás. Tenemos que liderar, ser fuertes, optimistas, sensibles…ser lo que somos y no dejar que la sociedad o lo que nos rodea nos frene. Porque entonces, todos y todas… la sociedad entera perdemos.

Respecto a las salidas profesionales que ofrecen las TIC, no hay duda. La informática y las nuevas tecnologías, son carreras no de futuro sino de presente. Se necesitan profesionales de la programación, el diseño, la informática…que se dedican a las TIC, y muchísimas más mujeres que hagan accesible esa tecnología. Y que seamos una parte esencial, y visible de la sociedad.

Les diría a las niñas que no piensen en estereotipos, o en “no voy a poder”… Podemos con todo, y si les faltan las fuerzas hay muchísimos hombres y mujeres dispuestos a ayudarlas.