En este mes de marzo, un mes especialmente vinculado a la mujer, WomANDigital entrevista a Rocío Díaz Mariscal, directora general de Economía Digital e Innovación de la Junta de Andalucía. Conocemos más de cerca a esta ingeniería informática, que cuenta con una amplia trayectoria profesional vinculada a la función pública y a las TIC. Y en este 8 de marzo, Día de la Mujer, nos habla de los avances y los retos pendientes en materia de igualdad en el sector tecnológico.

 Para acercarnos un poco a ti, descríbenos…:

  • Un hobby. Cualquiera que me haga desconectar: leer, escribir, hacer deporte.
  • Un lugar. La casa de campo de mi marido, para estar en familia junto a la chimenea.
  • Un libro. En estos momentos, cualquiera de psicología que me ayude a entenderme a mí misma, a las personas y al mundo que nos rodea, como “Pensar rápido, pensar despacio”, de Daniel Goleman.
  • Una película. “Buscando a Nemo”, Dory es entrañable.
  • Un personaje. Rafa Nadal, ejemplo de esfuerzo y perseverancia absoluta.
  • Una App. Google Maps, Apparkia…todas me parecen un gran avance.
  • Una palabra que te defina. Perseverancia.

¿Cómo ha sido tu trayectoria profesional hasta llegar a tu situación profesional actual?

De joven, no sabía qué estudiar ni en qué consistía la carrera de informática. Me inspiré en el modelo de vida de mi tía, que era ingeniera industrial, alto cargo en Telefónica. Era una auténtica referente en aquella época de mujer independiente y trabajadora. En aquella época, muchas mujeres trabajaban en casa, así que los referentes femeninos que tenía eran opuestos. Tenía claro que quería ser mujer trabajadora “fuera de casa” e independiente, y cuando me dijeron que las TIC eran el futuro (no se equivocó mi abuelo), me lancé. A base de constancia y horas de estudio, conseguí terminar la carrera de ingeniería informática y antes de finalizarla ya estaba trabajando en la junta de Andalucía. Hace más de 25 años de aquello y, puedo asegurar, que es una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.

¿Qué descubriste en la carrera?

Yo estaba un poco perdida, venía de letras mixtas, se me daban bien las materias relacionadas con las ciencias, e influía mucho el profesorado. Mi primer año fue duro porque, a pesar del esfuerzo, me costó sacar algunas asignaturas. Me di cuenta de que era difícil, pero como cualquier otra carrera universitaria o FP, que exige dedicación, implicación, esfuerzo y tiempo. Nadie nace sabiendo, y el esfuerzo y constancia fueron determinantes.

¿Cómo fueron esos primeros pasos a nivel profesional?

Yo empecé en la Administración Pública antes de terminar la carrera. Vi un anuncio en el tablón de la facultad, y a través de una ETT entré en la Junta de Andalucía. Estuve cinco años en economía, años enriquecedores, y me di cuenta de que eso era lo que quería, trabajar en lo público y en las TIC. Es cierto que en ocasiones me llamaba la atención que no me identificasen como ingeniera, únicamente por ser mujer y no seguir el estereotipo con el modelo que se identifica a los ingenieros e ingenieras informáticas.

¿Qué cambio ha supuesto este nombramiento, en cuanto oportunidades, como mujer TIC en el sector?

Es una buena oportunidad: he conocido de primera mano, y en detalle, todo lo que se hace en la dirección general, y las prioridades a nivel de Consejería. Puedo diseñar, proponer, valorar y decidir qué actuaciones es posible llevar a cabo. Para mí es muy enriquecedor no solo ejecutar, sino proponer y poder colaborar con otras consejerías o entidades, tanto del sector público como en el privado, crear ecosistema en cuanto a las competencias que me corresponden.

¿Echas en falta en la administración pública que el talento femenino esté más presente?

Sí, y es consecuencia de que somos pocas mujeres en el sector. Pocas eligen estudios STEM y, de entre las que lo hacemos, pocas eligen pertenecer al sector público. Esta no elección se debe a las limitaciones que nos hacemos nosotras mismas. La realidad es que una mujer tiene que demostrar mucho más que un hombre, aunque eso afortunadamente está cambiando, gracias a iniciativas como WomANDigital y a las redes que se están formando en torno a ella.

Los estudios, apuntan a que esa falta de vocaciones radica entre otras causas en el desconocimiento de esas carreras técnicas. ¿Qué nos queda por hacer en este sentido?

Creo que la juventud es experta TIC, desde el punto de vista del uso de las mismas, tienen una habilidad abrumadora para aprender tecnología y la usan para todo. El problema es que no les atrae crearla, desarrollarla e implementarla, y es ahí donde tenemos que trabajar, hacérselo atractivo y que se atrevan a llevar a cabo sus ideas, sus soluciones. Que lo intenten tanto para fomentar las vocaciones STEM como el emprendimiento, tenemos que conseguir encontrar la manera de llegar a todas las personas que se encuentran en edad de conocer las posibilidades que brindan las carreras STEM, desde edades tempranas, rompiendo estereotipos y creando vocación. No es tarea fácil.

¿Crees que es importante para la juventud adquirir competencias técnicas independientemente de la rama profesional que se elija?

Si no conoces la tecnología y algunas de sus aplicaciones, es difícil conectarse con la sociedad. ¿En qué profesión no hay tecnología hoy en día? La tecnología la utilizamos en el ámbito profesional y personal. ¿Cuántas aplicaciones tenemos en el móvil que nos resuelven la vida diariamente? La tecnología se aplica a cualquier ámbito. Incluso generaciones anteriores han tenido que adaptarse para trabajar y vivir, ha cambiado la manera de comunicarnos, de comprar, de elegir cafetería, es toda una revolución.

¿Por qué no existen profesionales para cubrir la demanda de empleo en el ámbito tecnológico?, y ¿esto afecta especialmente a las mujeres?

Creo que hay que motivar, para que se crean el talento que tienen. En ciertas edades, es complicado que se atrevan y no se sientan inferiores. Y en el caso de las chicas se debe principalmente a los estereotipos, a la educación y el ambiente familiar en el que crezcan. Hay que trabajarlo en todas las áreas. Es una cuestión de feminismo, de igualdad y de no discriminación. Hay mucho desconocimiento de la necesidad de esa paridad. Hemos avanzado, pero queda mucho camino por recorrer.

No existen profesionales en este ámbito por la sencilla razón de que es un sector en alza y pocas personas egresadas en estos ámbitos. La consecuencia es inmediata.

¿Crees que persisten los estereotipos ligados a estas carreras y a las mujeres de este sector?

Totalmente, hay estudios que lo demuestran. A mí me han dicho en ocasiones, que no tenía imagen de ingeniera. Los medios de comunicación también reproducen estos perfiles de personas frikis o raras. Y también el estereotipo de tener que ser una persona super inteligente para sacar una carrera técnica, algo que no es verdad. Cualquier estudio requiere dedicación y esfuerzo, perseverancia.

Según tu experiencia ¿crees que la pandemia ha ido a favor o en contra de las mujeres del sector TIC?

Creo que en el momento del estado de alarma fue en contra, porque las mujeres nos solemos creer superwoman, capaces de trabajar, llevar la casa, educar, cuidar… Nos hemos autoexigido mucho más. Pero, también nos hemos dado cuenta de que no se puede estar en todo, hay que priorizar. Y algo muy importante, conciliar, y la tecnología nos ofrece un escenario de oportunidades y herramientas para ello.

En tu entorno ¿te has encontrado barreras como techos de cristal, suelos pegajosos… para ti o para compañeras?

Sí, aunque es cierto que en ocasiones nos autolimitamos. Es fundamental trabajar la autoestima y sacar nuestro talento. Vivimos en un ámbito masculinizado, hay barreras, por supuesto, y otras veces vemos barreras donde no las hay. No se trata de salir de tu zona de confort, sino de ampliarla.

¿Qué puede pasar si no se incluye la perspectiva femenina en todo este diseño y desarrollo tecnológico?

Tal y como avanza la tecnología, y los desarrollos que se están realizando basados en IA, tomando decisiones en función de los datos y conductas aprendidas, si éstas son sólo masculinas, el comportamiento será masculino, por lo que no serán reales ni válidos en muchas ocasiones., y no darán respuesta a las necesidades de toda la sociedad.

¿Qué peso u objetivos deben tener los planes de igualdad en las empresas en el sector TIC?

Cuando empezamos no se conocía o no se le daba la importancia que tiene realmente la brecha de género. Con el paso de los años, las empresas están mucho más implicadas y buscan mujeres para lograr ese equilibrio y tienen el problema de encontrarlas, porque hay pocas egresadas.

Ahora se han creado redes para impulsar, fomentar, sensibilizar y difundir la necesidad de que haya igualdad en el sector. Las empresas se han dado cuenta de lo enriquecedor que es que haya ese equilibrio. Y en relación a la conciliación también, porque no es solo el cuidado de los hijos/as, hay otros tipos de conciliación: el personal, el cuidado de personas mayores…Estamos avanzando, despacio, pero ha cambiado esta situación, se conoce y reconoce el papel de la mujer en el mundo tecnológico.

¿Qué ha significado y significa para ti el proyecto WomANDigital en el ámbito personal y profesional?

Muchísimo, y no sólo porque sea ingeniera. Si hubiese existido esta iniciativa en mi “edad temprana”, quizás no hubiera tenido dudas sobre a qué dedicarme. Hubiera tenido referentes, posibilidad de escuchar una WomANDigital Talks… Creo que es una iniciativa pionera, que hacía falta hace tiempo, y que está haciendo mucho dentro de las empresas y la sociedad, en cuanto a su labor de sensibilización. Y gracias a WomANDigital, han surgido otras iniciativas con objetivos comunes, estamos creando red y concienciación.

¿Qué experiencia te has llevado de esta red que se mueve en torno a esta iniciativa y que mueve el sector TIC, que en un principio estaba tan desconectado en cuanto a los objetivos?

Hay un ecosistema enorme creado alrededor de la necesidad que hemos detectado a nivel nacional y europeo con los mismos objetivos, y con colaboraciones público-privadas. El avance ha sido muy importante, mi experiencia está siendo enriquecedora, estoy conociendo a mujeres referentes y que aportan muchísimo valor al ecosistema creado alrededor de womANDigital.

¿Cómo es de importante la sororidad en un sector masculinizado y que quiere avanzar hacia la igualdad?

Siendo un concepto muy importante, y en un sector en el que las mujeres hemos de apoyarnos para romper esa brecha de género, voy más allá. Se trata de apoyarnos, mujeres y hombres, porque no es un problema de las mujeres, se trata de un problema político, social, ético… La sororidad es necesaria pero no sólo eso, se necesitan muchas cosas más para que dentro de unos años no tengamos que hablar de desigualdad en éste y otros ámbitos.

¿Qué mensaje lanzarías a las mujeres del sector TIC y a la sociedad en este 8 de marzo, Día de la Mujer?

A las mujeres les diría que se lo crean, que confíen en ellas mismas porque tienen las mismas capacidades que cualquier otro hombre o mujer, y que se tienen que empoderar. Y a la sociedad en general, le diría que tenemos que luchar por la igualdad y la paridad, pero no porque la mujer tenga que estar presente en cualquier ámbito, sino por quitarle el miedo a la mujer a estarlo. Estamos ante un problema social de estereotipos y de educación que se genera desde la infancia. Si todas las personas trabajamos juntas desde cualquier ámbito, y luchamos porque esto no ocurra, este problema no lo tendremos dentro de unos años. Si enseñamos, sensibilizamos, y aprendemos a vivir y convivir en igualdad desde el inicio, mejoramos todos y todas en calidad de vida.