Sonia Rodríguez ocupa un puesto de responsable de departamento como ingeniera informática, y sabe bien lo que es ser mujer entre hombres. Precisamente junto a sus hermanos creció y experimentó esa atracción por la ciencia y por la tecnología que, gracias al apoyo de su familia, desarrolló hasta llegar donde quería. Ejemplo de que las vocaciones se plantan desde edades tempranas, cree en que hay que seguir alimentándolas a través de la divulgación, ofreciendo información sobre las profesiones tecnológicas y las muchas posibilidades que pueden ofrecer. Porque en un futuro ya hoy muy presente, la tecnología está detrás de todo.

Para conocerte un poco más en el terreno personal te planteamos las siguientes preguntas cortas:

-Un hobby: la lectura, ha sido mi afición desde siempre, leo todo lo que puedo.

-Un lugar: un amanecer en mis playas de Huelva, es donde realmente me cargo de iones positivos y me ayuda a seguir adelante.

-Un libro: la trilogía “El nombre del viento”, de Patrick Rothfuss. Tiene un trasfondo de superación que me encanta, lo tiene todo.

-Una película: “Memorias de África”, es una obra maestra, destacaría los paisajes, la banda sonora… Es un canto a África y a la naturaleza. Además, esta película toca los resortes más básicos, y aparece ya una figura femenina que tiene que hacerse fuerte. 

-Un personaje: cualquier persona que entrega su vida por los demás, como la madre Teresa de Calcuta.

Una app: Whatsapp para el uso personal, y a nivel profesional de las más que uso, EverNote, me ayuda a organizarme.

-Una palabra que te defina. Muy trabajadora, como me decía mi madre.

¿Cómo ha sido tu trayectoria profesional hasta llegar al sector TIC?

Siempre me gustó la ciencia desde pequeñita. Dudé entre estudiar física o informática, y me decanté por la segunda porque en aquel momento se anunciaba como la carrera del futuro, porque tenía muchas salidas. Me atraía mucho, y hoy soy ingeniera informática, pero, como tenía mi espinita clavada de la física, durante la carrera me especialicé en sistemas físicos, instrumentación, robótica, etc. Cuando salí al mercado laboral me dirigí más hacia las TIC, que es donde sigo. Mi trayectoria profesional ha sido más en esta área, y mi carrera ha estado orientada a buscar soluciones de gestión a mis clientes tanto en el sector privado como público. Empecé como programadora, y actualmente dirijo el departamento de soluciones ERP y CRM en Grupo Amatech. Siempre me ha gustado adaptar, dar una cobertura, aportar una solución funcional con herramientas software a las empresas, para que cubra en 360º todos los requerimientos del negocio. No solo los procesos estándares como una gestión financiera, compras, ventas… sino también la parte específica de cada negocio, desde administración pública, eléctricas, explotaciones mineras… Hay una parte de negocio común a todas las empresas, y otra sectorizada.

Tuviste una clara inclinación hacia carreras técnicas o STEM ¿de dónde te vino la vocación?

Por una parte, mi padre fue profesor y venía de la rama industrial. Y por otra, mis hermanos mayores también fueron orientando sus estudios a carreras de ciencias. También es cierto, que me gustaba mucho más las matemáticas o la física, que la historia o las asignaturas de letras. Para mí, el optar por una carrera técnica, era como un reto o desafío que quería explorar.

¿La carrera cumplió finalmente las expectativas que tenías?

Sí, cumplió en el sentido del contenido y la fui dirigiendo a la parte que más me gustaba. Lo que eché en falta fue más asignaturas prácticas, algo que hoy en día ha cambiado y para bien. Creo que la carrera te prepara, te amuebla y estructura la mente, pero nos faltaba mucho contenido práctico que fuimos adquiriendo en nuestra carrera profesional.

¿Cuál era la visión que tenías de la tecnología y cómo ha cambiado a día de hoy?

A una edad temprana recuerdo que un día apareció mi padre en casa una consola Atari, otro día un reproductor grabador de CD, el vídeo comunitario, etc. En aquel momento relacionaba la tecnología con el ocio. Ya en el instituto empecé a utilizar los PC y vi que la tecnología también se usaba con otros fines. Hice mis primeros pinitos en programación con Pascal y me gustó. La tecnología estaba ahí, y nos íbamos adaptando, pero no sabía realmente cuál era la utilidad de la misma. Creo que el hito más importante que marcó un antes y un después fue el teléfono móvil, que cambió nuestra forma de relacionarnos y a partir de ese momento todo se aceleró.

Mi visión actual evidentemente, es diferente, ya el objetivo es claramente el fin sin preocuparnos del medio, porque el construir algo nos lo va a dar la tecnología. Me consta que las compañías actualmente se centran más en crear ideas, en diseñar productos, soluciones innovadoras…y no se preocupan de cómo hacerlo porque la tecnología está detrás. Hay que hacerlo ver… ¡Detrás de todo está la tecnología!

Hace poco escuchaba en la tv hablar de la Agenda Horizonte 2030, que es el plan que marca la ONU para conseguir el desarrollo sostenible. Hablaban sobre la posibilidad de plantear un desarrollo sostenible junto con el éxito empresarial, y la única forma de conseguir este equilibrio no es otro que la tecnología.  

La tecnología se da como algo asumido, y la clave es detectar qué necesitamos desarrollar. En este sector tradicionalmente masculinizado se ha desarrollado sin el 50% de la población. ¿Cómo ves que la mujer forme parte de este diseño?

La mujer tiene que estar ahí y soy muy optimista al respecto, se están dando pasos importantes. El papel de la mujer es imprescindible. Cada vez hay más directoras en el top que demuestran su capacidad y validez para desempeñar este tipo de puestos. El problema está en esferas inferiores. Ya no es un problema sólo de las organizaciones, ya que en la gran empresa o en la empresa pública la equidad existe y hay una cultura empresarial diferente a la de las pymes. Es un problema en cuanto a que no disponemos de mujeres tecnólogas, y en este punto hay un trasfondo educacional y no solo en las escuelas, en las familias, en los medios de difusión, en la tv…

¿Cuáles son las principales causas de que las chicas no se decidan por este tipo de carreras y qué retos tenemos que afrontar para propiciarlo?

En primer lugar, hay una falta evidente de referentes, en segundo lugar, hay muy poca información sobre el desarrollo profesional de cada una de las carreras tecnológicas. Si estudias una ingeniería informática o de telecomunicaciones hay una gran variedad de áreas o especialidades a las que te puedes dedicar: seguridad, análisis de datos, programación…Esa información no está en los institutos ni en las facultades y por tanto no llega a la juventud. Tampoco creo que la barrera de acceso a las carreras STEM sea por dificultad o complejidad, tenemos el caso de la carrera de medicina donde la ratio de solicitudes de jóvenes es muy alta.

Así que el reto está en difundir esta información a las más jóvenes. Tenemos muchas series en televisión, de médicos o abogados, que nos acercan a su día a día. En informática, por ejemplo, eso no está tan claro y la información que llega a las jóvenes, está llena de estereotipos. Es una profesión sobre la que existe poca información al alcance de todos, y además tampoco existen referentes, por eso esta iniciativa de WomANDigital es muy interesante. Es entendible que las jóvenes no quieran dedicarse a una profesión en la que piensan que van a estar solas, donde es un mundo masculinizado, no tienen referentes femeninos y en la que no tienen mucha información sobre su futuro desarrollo profesional.

¿Qué análisis haces de los estereotipos que se asocian a las chicas y a las profesionales de las TIC?

A los informáticos, por ejemplo, siempre se les ha tildado de friki, de diferentes y raros. Las jóvenes lo que ven ahora en Internet son mujeres súper monas y arregladas donde lo importante es el físico, y si a eso se le une esa falsa creencia de que somos profesiones frikis, pues lo tenemos complicado…Tenemos que saber que a esas edades reciben mucha influencia a través de los medios en sus decisiones. Muchas de nosotras hemos escuchado en la época de la facultad alguna vez ese comentario de “no pareces informática”. Por eso es tan importante que existan esos modelos de profesionales TIC en los que las jóvenes se puedan ver reflejadas.

¿Has contado con algún referente que te haya impulsado o inspirado?

He aprendido mucho de compañeros en mi vida profesional. En el apartado personal ha sido mi madre, que desde pequeña siempre ha estado animándome para conseguir todos los retos a los que me he enfrentado.

A nivel profesional nos encontramos con ventajas en el sector para la conciliación, la flexibilidad horaria… ¿Qué ventajas has encontrado en el sector TIC según tu experiencia?

El tema de flexibilidad y teletrabajo, que con el COVID-19 ha venido para quedarse, ha favorecido la conciliación, es mucho más fácil que antes. Pero no nos equivoquemos, una cosa es teletrabajar y otra conciliar. Tienes que saber cuándo parar de trabajar, atender a la familia etc. Las carreras técnicas, en su mayoría, permiten el teletrabajo y la conciliación familiar.

Una de las ventajas principales que he encontrado en el sector TIC, ha sido el poder diversificar mi proyección laboral. Profesiones como la de informática te permite especializarte en diferentes áreas, materias y herramientas a lo largo de tu vida laboral. 

¿El sector TIC está un pasito por delante en cuestión de igualdad? ¿Crees que existe más concienciación y más facilidad de encontrar la igualdad que en otros?

Yo creo que sí, aunque algunas organizaciones están más avanzadas que otras. Llevamos buen ritmo, pero las dificultades existen y son evidentes, como la existencia de los techos de cristal o el síndrome de la impostora. Hay que seguir trabajando, principalmente en pequeñas empresas menos concienciadas. Un ejemplo, en el puesto de responsable de sistemas de tecnologías de la información (CIO) en las pymes, difícilmente encontraremos a una mujer.

¿Podrías darnos un mensaje o idea fuerza final sobre los siguientes retos en que tenemos que trabajar?

Ya existen modelos y referentes, pero hay que darlos a conocer y no solo a la juventud, sino también a las empresas y organizaciones. Como generación digital que son, tenemos que ayudarles a que entiendan que la tecnología está detrás de todo lo que utilizan a diario, para que se apasionen con ella, que conozcan todo lo que se puede llegar a hacer. Y concretamente a las jóvenes, les diría que sean asertivas, y que luchen por todo aquello que quieran conseguir. Necesitamos más mujeres en el sector TIC.

¿Cuál es el siguiente reto más urgente, el ámbito siguiente en el que incidir?

Desde mi punto de vista, la necesidad que veo más cercana es la acción de divulgación, veo súper importante moverse en el sentido de reclutamiento, necesitamos jóvenes tecnólogas. Y conseguir que las que están luchen, que rompan esos techos de cristal, y que las organizaciones sigan trabajando en los planes de igualdad. También otro ámbito muy importante es la educación, habría que revisar los planes de estudios para incluir la cultura digital, y asignaturas de tecnología en edades más tempranas.