A Tamari Sánchez, tecnóloga y empresaria, al principio no le movió la vocación. Empezó a ciegas en este sector pero pronto descubrió su poder para transformar el mundo y ayudar a las personas. Sincera y con firmes valores, no niega que queda mucho camino por recorrer para lograr la igualdad. Para ello, cree en la familia y una educación orientada a la tecnología como bases para formar a jóvenes competentes, personal y digitalmente. Chicos y chicas que aporten sus diferentes y necesarias perspectivas en el diseño de un mundo y una tecnología más inclusiva.

 

Para conocerte más a nivel personal, te planteamos las siguientes preguntas cortas:

Un hobby. La lectura.

Un lugar. Mi casa, es donde me siento muy a gusto, en el sofá de mi casa.

Un libro. “Con el amor bastaba” de Maxim Huerta. Me inspira mucho esa historia porque pone de manifiesto lo importante que son la comprensión, la aceptación y el cariño en la educación emocional de las personas.

Una película. “La vida es bella”. Porque el amor lo puede todo  y porque la bondad del ser humano está por encima incluso de las personas malvadas.

Un personaje. Jesucristo, porque para mí es muy importante vivir en base a sus valores.

Una App. De Microsoft las uso prácticamente todas para trabajar, no sé qué haría sin ellas.

Una palabra que te defina. La integridad.

 

Tamari, nos gustaría conocer tu  trayectoria. ¿Cómo has llegado a donde estás ahora mismo?

Yo me he dedicado toda la vida al sector TIC, me licencié en una de las primeras promociones de Ingeniería Informática de la Universidad de Sevilla (antes era una licenciatura), y siempre me he movido en el sector. Primero en consultoras tecnológicas dedicadas al desarrollo de software, y después en el año 2003 monté mi empresa. Desde entonces estoy al frente de SAGA como CEO de la compañía y espero seguir muchos años más. Mi empresa está especializada en el desarrollo de soluciones web de alto nivel orientado a medianas y grandes empresas y administraciones públicas.

¿Qué te llevó a estudiar Ingeniería Informática?

Lo mío no fue vocacional, yo era muy buena estudiante y me dieron el típico consejo de “coge una carrera que tenga futuro”. Yo tengo 45 años y en aquel momento la orientación a la hora de elegir los estudios no era la que puede haber ahora y entonces, fue totalmente “a ciegas”. En ese momento se veía como una carrera con futuro pero en mi clase había muy pocas niñas, 6 o 7 en total.

¿Cuál era tu perspectiva de la tecnología cuando te decidiste por una cerrera STEM y cómo ha cambiado esa visión?

En aquel momento no tenía ninguna visión clara de la tecnología, se relacionaba con que se podía trabajar programando o diseñando para una gran compañía. La información hacia la tecnología entonces era muy precaria, nada que ver con la perspectiva que tengo ahora del poder transformador que tiene la tecnología en todos los ámbitos de la vida y el poder de ayudar a los demás.

La tecnología hoy, incluso en los momentos como el que estamos viviendo ahora, puede presentar soluciones a crisis sociales, crisis económicas, opciones de competitividad para las empresas etc. No concibo muchas cosas sin pensar en ese poder de cambio que tiene la tecnología y cada vez más. El impacto que está teniendo y tendrá la Inteligencia Artificial, el Internet de las Cosas, y el Internet del Comportamiento entre otros sistemas que van a revolucionar aún más el mundo de la tecnología.

¿Cómo de importante consideras tú que la juventud se forme en competencias tecnológicas al margen de la profesión que elijan?

Es algo básico, y se convertirá en una formación horizontal en todas las carreras. Pero que se formen en competencias digitales de verdad. Se dice que la juventud de hoy es nativa digital, porque ha nacido conociendo lo digital, y no lo analógico, pero realmente no se está prestando, quizás, atención a lo que significa disponer de una formación en competencias digitales… Que no es estar en redes sociales o jugar a videojuegos.

Es cierto, que las competencias digitales van a ser y son ya claves en todas las disciplinas y sectores, pero me preocupa mucho que se estén perdiendo también las competencias personales. No todo tiene que ser digital, y la persona tiene que seguir aportando valor donde las máquinas no lo van a poder aportar nunca. Para eso, las personas van a tener que preocuparse por desarrollar sus competencias digitales, pero también las personales.

En esa necesidad de formación digital más patente que nunca, ¿las chicas de hoy parten de una posición de desventaja respecto a los hombres?

Absolutamente desigual, y hay estudios que así lo certifican. En las niñas antes de los 6 años no hay sesgo de género en cuanto a la brecha digital y no tienen mayor problema con la tecnología. A partir de esa edad, muy pequeñas, empiezan a pensar que son menos capaces que ellos. Por eso cuando tienen que decidir qué ser, confían menos en sí mismas que ellos. A eso se suma además la idea de lo difícil que son estas carreras de ingeniería y la tecnología, y todo esto hace que partan de una desventaja enorme respecto a ellos.

Son muchos los estudios que apuntan a la necesidad de incorporar el talento femenino que está teniendo baja presencia y que supone un valor añadido en el diseño y desarrollo de soluciones tecnológicas. ¿Cómo afecta a la inclusión de perspectivas en el desarrollo tecnológico?

No es justo y se produce un sesgo de género brutal. Hay que tener esto en cuenta porque es como la pescadilla que se muerde la cola. Estamos hablando de un mundo diseñado por hombres, sin la intervención de las mujeres en el diseño de esos algoritmos de toma de decisiones, porque no hay mujeres que se dediquen a eso. Cuando se diseña un robot, lo diseñan hombres, y ellos no piensan, ni actúan, ni lideran igual que las mujeres. Si no ponemos freno a esto, nos estamos dirigiendo a un mundo diseñado y pensado por hombres. Es imprescindible que la mujer se incorpore a ese cambio. Si no directamente desde la tecnología, desde otros ámbitos que influyen en el diseño de la tecnología. Cuando se diseña tecnología no intervienen personas tecnólogas, sino equipos multidisciplinares en los que la mujer debe ser parte.

¿Cómo valoras el papel de la mujer en el sector TIC y cuáles son los retos a los que nos enfrentamos en el sector?

El papel de la mujer en el sector es bajo, partiendo ya del hecho de que en la universidad la presencia femenina es casi un 35% más baja que la media nacional, en carreras tipo arquitectura o ingeniería. Si hay un 25% de representación en ingeniería, en artes y humanidades te vas a un 60%, y en ciencias de la salud más del 70%.

Yo veo dos problemas añadidos: hay veces que las mujeres terminan esa formación pero no terminan dedicándose a eso; y por otra parte, las que estamos tampoco tenemos la visibilidad que deberíamos tener y, a la hora de optar a un cargo de responsabilidad en una compañía, en muchas ocasiones no se nos tiene en cuenta. Esos factores hacen que además de que somos pocas, no tengamos  capacidad en la toma de decisiones ni en el diseño del futuro.

Hay toda una serie de obstáculos o techos de cristal para las mujeres en el sector TIC, ¿Te has encontrado estas situaciones en tu trayectoria profesional?

Sí, son reales y he vivido algunas de estas situaciones aun estando al frente de una compañía. No hace mucho hablando con un cliente con el que desarrollábamos un proyecto, y estábamos debatiendo sobre las diferentes opciones, me dijo que a pesar de que le gustaba la solución que le estaba planteando, quería hablar con mi responsable. Dio por hecho que tenía que tener un responsable y masculino, y le tuve que explicar que yo era la CEO de la empresa.

¿Crees que también influyen en las decisiones de las chicas los estereotipos sociales sobre estas carreras y de las mujeres que se dedican a la tecnología?

Es cierto y lo hemos comentado entre compañeras, porque ninguna tenemos ese perfil. Pero a la niña pequeña que tiene que tomar esa decisión, el prototipo o la imagen que le llega de una tecnóloga es una persona un poco rara, 24 horas delante del ordenador, con gafas y comiendo ganchitos. Entiendo que la sociedad a través de series, publicidad, dibujos animados, etc, contribuyen a difundir estos estereotipos y eso provoca que se sientan menos capaces que ellos… Además es un modelo nada atractivo y bastante repetitivo. Lo expresaba en un artículo de opinión hace poco. En la televisión, la radio y la publicidad, los productos cada vez están más segregados y diferencian más entre niños y niñas. No solo en colores sino en lo que te tiene que gustar. Es una mezcla explosiva de estereotipos y de expectativas sociales en la que las niñas crecen. Yo por ejemplo tenía la misma bici que mi primo, ahora casi seguro si eres una niña tienes que tener una bici rosa. Lo veo cada vez más acentuado y me preocupan mucho los mensajes que se trasladan desde los medios.

Muchas expertas apuntan a que parece que en la actualidad se están produciendo brotes de vuelta a valores patriarcales anteriores en la adolescencia y que está afectando en la elección de las carreras de las chicas. ¿Cuál es tu opinión al respecto?

Efectivamente, y afecta a todo. Estas cuestiones tan interiorizadas en la sociedad, cuesta mucho cambiarlas, son desafíos estructurales que hay que trabajarlos desde las edades más tempranas y desde muchos ámbitos. Soy de la opinión que se debe educar desde casa, se tiene que trabajar cómo te relacionas con tu familia, con tus amistades, etc. No podemos delegar esa responsabilidad, que es muy seria, solo en el colegio. Y además, en mi opinión, el plan educativo está obsoleto en cuanto a las necesidades de formación en competencias digitales, así como la actualización del profesorado.

¿Crees que otro punto clave para la elección de estas profesiones TIC son las dificultades de conciliación?

Lo que se produjo durante la pandemia y lo que llamamos ahora teletrabajo, en mi opinión y mi experiencia no es conciliar, sino trabajar desde casa y preocuparnos a la vez por todo lo que ocurre en casa. En mi caso tengo un hijo mayor pero he vivido situaciones cercanas, que nada tienen que ver con la conciliación, y lo que estamos haciendo es empeorar este modelo.

La conciliación parece todavía que es algo de lo que solo nos tengamos que preocupar las mujeres, y ahí está el fallo. A mí sí, pero a mis compañeros hombres no les preguntaban sobre cómo llevaba la conciliación, como si fuera un problema exclusivo de las mujeres y mientras siga así creo que no se solucionará.

¿Cómo empresas qué retos crees que afrontan las empresas para incorporar el talento femenino?

Creo que desde el ámbito privado para incorporar talento el en general, y el femenino en particular, debemos ser más creativos en las fórmulas de colaboración con nuestro equipo. Lo observo cada vez más en la gente joven que se incorpora en la empresa, ya no tienen la mentalidad de su padre o madre de tener un trabajo para toda la vida. Las personas ahora valoran no solo el dinero, sino también el ambiente de trabajo, la flexibilidad de horario y movilidad, las posibilidades de aprendizaje, que el proyecto les entusiasme…Hay que estar constantemente motivando esa creatividad para que no haya tanta movilidad en nuestro sector. Las empresas tecnológicas tenemos que hacer un esfuerzo grande de formar a las personas que se incorporan, se invierte mucho en formarlas y, cuando ya lo están, se van a otro sitio. Debemos pensar en las necesidades de las nuevas generaciones y colaborar más con la universidad, disminuir ese salto entre el conocimiento con el que sales de la carrera y lo que se necesita en las empresas.

¿Crees que existe cierto desconocimiento, y en concreto en las chicas porque se han dedicado menos anteriormente, sobre cómo son y las ventajas que pueden tener las denominadas profesiones del futuro?

Totalmente, cuando le dices que eres informática te asocian a una friki, una persona rara, antisocial…Y esta imagen no les atrae ni a los chicos ni a las chicas.

¿Has tenido alguna persona referente a lo largo de tu formación o tu carrera que te haya inspirado y ayudado a llegar donde estás ahora?

Para mí ha sido, es y será mi padre. Tuve la suerte de aparte de ser una persona maravillosa, era el hombre más feminista que he conocido nunca. Tanto conmigo como con mi hermana, nos animó siempre a que éramos capaces de hacer lo que quisiéramos, confió en nosotras y aún es mi inspiración cuando tengo dudas.

¿Echas de menos la implicación de los hombres en un sector que demanda unos puestos de trabajo que no se están cubriendo y que necesita esa perspectiva femenina como ventaja competitiva?

He encontrado de todo. Tengo compañeros de profesión que también son amigos, súper comprometidos, que apoyan y van a tope porque lo entienden y lo consideran necesario, y otros que no. Pero aquí habría que reflexionar sobre que últimamente, y es mi opinión personal, hay una nueva tendencia que dicen ser feministas pero que para mí no lo son. Porque feministas deberíamos ser todas las personas, hombres y mujeres y, esta tendencia engañosa está echando por tierra el trabajo realizado para conseguir la igualdad. Muchos hombres por estar mal informados, por los mensajes que se transmiten, nos prejuzgan cuando oyen hablar de feminismo. Las mujeres feministas que yo conozco, trabajan codo a codo con hombres y les reclaman su trabajo, porque es una cuestión de todos y todas.

¿Crees que estamos avanzando de forma real en igualdad de género en el sector?

Creo y valoro mucho las iniciativas que se están poniendo en marcha, el mucho trabajo hecho y que se sigue haciendo. Somos muchas las incansables que estamos ahí, pero en el día a día por lo que hablo y veo, todavía no hay grandes diferencias, queda mucho por hacer.

¿Te encuentras en tu empresa que llegan pocas candidaturas de mujeres para puestos TIC?

Como dato comentarte que en la última oferta de empleo de programación que pusimos en noviembre de 2020, nos llegaron 523 currículums, y solo 2 de mujeres. Y una de ellas que me llamó mucho la atención, licenciada en informática con casi 50 años que nunca se había dedicado al sector, y que ahora había hecho un curso de reciclaje.

¿Qué mensaje les darías a las chicas que se plantean dedicarse a una profesión relacionada con las TIC?

Si quieres ser revolucionaria estudia, fórmate, lee y nunca dejes que nadie te diga que no puedes. El futuro te necesita.