4 marzo 2021

WomANDigital ha lanzado su Plan Piloto de igualdad en el sector TIC, como parte de sus acciones de promoción de igualdad de género en las empresas TIC andaluzas.

Esta jornada se ha celebrado con el objetivo de concienciar a las empresas para animarles en su camino hacia la igualdad, informando sobre las características de este plan así como de los requisitos para participar en él.

El tecnológico es un sector que cuenta con las herramientas y oportunidades para liderar la igualdad de género en el ámbito profesional, para lo que se cuenta con el ejemplo de empresas que ya han implementado sus medidas y planes de igualdad obteniendo con ello beneficios en su productividad. Por ello, partiendo de un análisis y estudio previo de casos de éxito, se ha desarrollado este plan piloto en que la Consejería de Transformación Económica, Industria, Conocimiento y Universidades, para ofrecer a 10 pymes TIC andaluzas sesiones de asesoría y consultoría para la implantación de medidas de igualdad.

La apertura de la jornada informativa corrió a cargo de María Luisa Ulgar, coordinadora de la iniciativa WomANDigital, quien destacó la importancia de abordar la baja presencia de mujeres en el sector desde todos los ángulos, localizando los retos para desarrollar de forma sinérgica soluciones que eliminen las actuales barreras que la mujer se encuentra en su vocación y desarrollo profesional a lo largo de la vida.

La ponencia principal ha sido realizada por Lucía Benítez Eyzaguirre, quien desde un enfoque motivacional, ha abordado la necesidad de una mirada crítica a nuestro desarrollo tecnológico para afrontar el mundo poscoronavirus, en el que  el sentimiento de lo vulnerable nos ha hecho tomar consciencia de la importancia de atender a las necesidades humanas y colectivas, para la que se hace imprescindible la mirada femenina.

La herencia de un mundo científico dominado por los hombres ha forzado un pensamiento sesgado en la toma de decisiones, como han mostrado las crisis económicas. De ahí que los mayores desarrollos del mundo digital como los algoritmos o la Inteligencia Artificial se hayan construido con graves sesgos que afectan a las minorías y, especialmente, a las mujeres. Las dinámicas que mantienen en el siglo XXI estos errores tienen orígenes muy diferentes: lingüísticos, culturales, sociales, semánticos o educacionales y continúan porque todavía hay una abrumadora desigualdad que refuerza la presencia del hombre blanco occidental y de estatus y de sus lógicas en la gran mayoría de los avances tecnológicos. Ahora, en plena economía de los datos tenemos que incorporar mujeres para que, atentas a este problema, proporcionen calidad a los desarrollos digitales actuales y futuros para que la autonomía de las máquinas responda a los valores humanos y éticos que necesitamos.

Atraer el talento femenino es imprescindible para la innovación. Los espacios diversos aportan nuevas soluciones a los problemas, la mirada femenina es más humana, inclusiva y social, y cuando la tecnología se reenfoca en esta dirección se vuelve a conectar con el talento de las mujeres. Para ello, hay que pensar distinto y cambiar el sistema en lugar de pedir a las mujeres que se adapten a él porque la huida del talento se produce cuando se asocian cuestiones como los cuidados, la calidad de vida, la familia o las emociones al mundo femenino en lugar de entender que son cuestiones humanas y universales.

Y como conclusión, nos quedamos con un mensaje para continuar trabajando: «Cada vez que hay un techo de cristal, un suelo pegajoso, una discriminación en el trato, en el salario o en la proyección de futuro es injusto para quien lo sufre, pero también para toda la sociedad. No podemos privarnos de la mitad del talento de la humanidad».