Cada día, las aplicaciones de la tecnología abren nuevos e inesperados caminos profesionales, como el que emprendió María Jesús López Serrano. Su capacidad de adaptación y su sensibilidad, la llevaron a poner en marcha su propia empresa en un nicho de mercado innovador, generado por el propio proceso de transformación digital actual: la necesidad de formación y protección de nuestra privacidad en la red, y el cuidado de nuestra huella digital.  

  • Un hobby. Colorear, algo poco tecnológico porque me gusta dibujar a lápiz, pero me permite estar presente, aquí y ahora… Sobre todo, me gustan los paisajes.
  • Un lugar. Las Maldivas. Estuve de luna de miel, y todavía hoy me arrepiento de no haberme quedado allí.
  • Un libro. “Madera de líder”, de Mario Alonso Puig. Me gusta porque trata sobre si el líder nace, o se hace. Y te da consejos para exprimir tu talento.
  • Una película. “El diario de Noa”, de Nick Cassavetes. Un clásico romántico, que me parece un ejemplo de la definición que yo tengo del amor. Salvando otros problemas, el protagonista le cuenta la historia que tuvieron en común su mujer y él, que en ese momento padece Alzheimer, para que durante al menos un minuto cada…no se cuantos días, se acuerde de él, y puedan revivir su historia.
  • Un personaje. Oprah Winfrey, personaje ejemplo de superación por cómo ha vivido. Es una de las mujeres más influyentes del mundo, un modelo a seguir por su constancia y por cómo se ha labrado su camino a pesar de lo que sufrió en su infancia.
  • Una app. Whatsapp, es la que más utilizo.
  • Una palabra que te defina. Resiliencia. He sido capaz de adaptarme a situaciones de catástrofes naturales nunca antes vividas, terremotos de más de 8.9 en la escala de Ritcher con dos hijos muy pequeños, he contemplado una impactante desigualdad social, he trabajado para hacer más inclusivo el país que me acogió…durante mis 8 años y medio en Latinoamérica de cada momento vivido he crecido profesional y sobretodo personalmente.

 

¿Cómo ha sido tu trayectoria profesional hasta llegar a tu situación profesional actual?

Empecé estudiando Empresariales, unos estudios que no terminé porque me fui viniendo abajo con los años al no encontrar realmente mi vocación. Era la típica carrera que, a ciertas edades, te la aconsejan porque “tiene más salidas”. Pero a mí siempre me ha llamado mucho la atención la publicidad, el marketing, y mi sueño siempre fue ser periodista.

Por circunstancias de la vida, me fui a vivir a Chile y Perú durante ocho años y medio, y fue allí donde, contando con más tiempo, me interesé por lo que realmente me gustaba. Comenzó a tener más auge el marketing digital, y empecé a darme cuenta qué la tecnología movía masas, y que la comunicación había que hacerla por esa vía.

Estuve trabajando dos años como voluntaria en una ONG, con personas en situación de discapacidad, promoviendo actividades inclusivas. Después monté mi propia empresa en Chile con otra persona, encargándome de la parte de ventas y marketing digital, y fue entonces cuando me especialicé en este sentido.

A continuación, regresé a España y fundé Youforget.me junto a mi hermano Daniel y mi socia Rosa. ¿Qué sucede cuando otra persona publica o comparte contenido sobre ti en internet? Pierdes totalmente el control de tu privacidad digital, la gestión de tu huella digital y su eliminación.  Esta pregunta y esta afirmación le dio vida a nuestro proyecto, queríamos hacer más libres y conscientes a los ciudadanos en su entorno digital.

Y en ese momento es cuando entré más a fondo en el ámbito del marketing digital, asumiendo la dirección de esta área y ejerciendo un cargo de responsabilidad como fundadora de la empresa. En el inicio de esta andadura, detectamos que había sectores más vulnerables en cuanto a la toma de conciencia de la protección de sus datos: menores, familias, centros educativos…Estamos en plena transformación digital, y le estamos dando a los menores un móvil sin una formación previa para exprimir los beneficios de la tecnología, ni explicarles qué hacer con sus datos, o cómo les puede repercutir en el futuro su huella digital.

Lo que hemos hecho es desarrollar una plataforma que automatiza todo el proceso de derechos digitales de la ciudadanía. En concreto la hemos desarrollado para profesionales, la abogacía, por ejemplo, utiliza esta herramienta “LegalTech” para solucionar delitos digitales como ciberbullying, sexting… por desgracia muy comunes hoy en día por falta de formación.

¿Cómo ha cambiado tu visión hacia la tecnología desde tus comienzos hasta hoy?

La diferencia es abismal, mi padre trabajaba en Fujitsu en el área comercial, y desde pequeña siempre he escuchado muchos términos relacionados con el sector TIC. También me llamaba la atención la creación de redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea que en muy poco tiempo atraían a millones de personas usuarias.

Mi visión actual ha cambiado completamente porque, esto que me llamaba la atención hace años es hoy una realidad, la transformación digital nos ha traído un nuevo estilo de vida, teletrabajo, formación, networking con personas desde lugares remotos, tenemos sed digital y tenemos ante nosotros un sinfín de beneficios y oportunidades que explorar y explotar.

¿Crees que las nuevas generaciones pueden “permitirse el lujo” de no formarse en habilidades digitales al margen de las profesiones que elijan?

Yo lo veo más que como un lujo, como un hándicap, porque éste es nuestro presente y futuro próximo: metaverso, RA, IoT, IA… Las nuevas tecnologías avanzan tan rápido que, si no las conoces, cuando te toque salir al mercado laboral ya estás obsoleta. La educación debe adaptarse a este cambio, y ser una asignatura obligatoria para las nuevas generaciones. Educación digital para aprender estos conceptos, interiorizarlos y conocer tanto los beneficios como los riesgos que conlleva su uso.

Hay estudios que nos indican que cada vez existe más presencia en internet y rrss con edades desde los 9 años, se exponen a riesgos que se sale de su capacidad madurativa, tanto que no son capaces de identificarlos, y lo peor es que la mayoría de los adultos tampoco.

Cuando llegan a la etapa de búsqueda de empleo desconocen que el 84% de los reclutadores miran los perfiles de las redes sociales, antes de hacer una entrevista. Otro ejemplo de que no nos podemos permitir no conocer todos los términos y riesgos que conlleva esta transformación y la exposición de nuestra privacidad digital.

El sector TIC genera muchas oportunidades y riesgos, y profesionales como tu empresa tenéis una labor fundamental de concienciar y poner solución a los mismos. ¿Es así?

Sí, porque existe esta falta de concienciación y porque somos padres y madres en el equipo, Es otro de los motivos que suman a la creación de Youforget.me y en especial nuestra plataforma de concienciación Mi Huella Digital. Nos planteamos el cómo, al exponerse a redes sociales, la juventud se enfrenta a riesgos en el mundo real que de alguna manera se intensifican. En Internet, todo llega a muchísima más gente. No hablarías con una persona desconocida, sin embargo, sí que lo haces en la red. Esos riesgos existen en la vida real, pero se magnifican en la era digital. Por ejemplo, cuando le compras una bicicleta a tu hijo o hija, lo primero le pones unas rueditas y el casco, posterior a ello le quitas solo una ruedita y no lo sueltas ni le quitas la segunda hasta que confirmas que tengan seguridad, lo siguiente es enseñarles unas normas básicas de tráfico… Pero no lo hacemos así con la tecnología y, creo que esta falta de formación no es tanto de la juventud como de las personas adultas, que tenemos que formar a las nuevas generaciones en un uso responsable de internet y concienciar sobre sus derechos y deberes digitales, tanto desde los centros educativos como en familia, al unísono, somos el ejemplo a seguir.

Existe la necesidad que en el diseño y desarrollo tecnológico exista de forma activa una perspectiva femenina. ¿Cómo se ha gestionado e impulsado en vuestro proyecto?

Le hemos dado mucha importancia, porque además las tres personas fundadoras tenemos perfiles muy distintos, y nos dirigimos a segmentos muy diferentes. Por una parte, al sector profesional y tradicional no adaptado a la transformación digital; y, por otra parte, a los perfiles mencionados antes, como familias, menores y centros educativos. Tenemos un equipo multidisciplinar que nos permite entender a cada cliente, sus preocupaciones y darle soluciones.

Cada cual, tenemos nuestra especialidad particular, que hemos elegido por nuestra personalidad y sensibilidad con los temas que tratamos, porque son delicados.

Sí es cierto que en los últimos meses existen avances e intención de visibilizar el talento femenino por parte de las empresas del sector tecnológico. Cuando colaboramos en algún evento o seminario la empresa organizadora nos preguntan si en representación de nuestro proyecto podemos participar mujeres, pero si es verdad que he notado que hacen la pregunta como con miedo, da la sensación de que no sienten la confianza de que seamos capaces de abordar el tema por no ser hombre. La toma de decisiones en la mayoría de las empresas está aún muy masculinizada.

Yo tengo este puesto de trabajo porque tengo plena capacidad para desempeñarlo, en eso no debería de existir ningún tipo de duda. En nuestro caso elegimos al equipo fundador por nuestros perfiles y por el tándem que permitía abordar la parte tecnológica, estratégica legal, la de captación de clientes profesionales, y la de tratamiento con las familias.

Por tu experiencia, ¿cómo analizas el papel de la mujer en las diferentes áreas y en concreto en comparación con el sector TIC?

Las carreras universitarias que dan acceso al sector TIC suelen atraer, en principio, a más a los hombres, porque no hay referentes femeninos desde que somos jóvenes, y estas profesiones se perciben como algo abstracto. Encuentro muchos obstáculos todavía, las empresas las dirigen mayoritariamente hombres sobre todo en la parte de liderazgo y toma de decisión, no existe un equilibro. Aún existen diferenciación salarial, conciliación pre-asignada a las mujeres…pero para no enfocarme en la aversión al riesgo y convertirlo en una oportunidad cada vez hay más interés y compromiso por parte de las empresas en captar talento femenino.

Por ejemplo, como anécdota, trabajamos con muchas universidades para hacer colaboraciones y ofrecer prácticas en el área de desarrollo, y en ellas no se inscriben mujeres y si lo hacen por supuesto hay una minoría absoluta. Siempre intentamos hacer hincapié en la comunicación para atraer a las chicas, pero seguimos sin que se postulen. Se está avanzando a nivel empresarial, pero falta aún motivación desde los centros educativos y profesorado para que las chicas se integren en esas áreas.

Esa falta de vocaciones STEM, afecta especialmente a las chicas. ¿Cuáles son las posibles causas de esa brecha de género?

Las especialidades STEM están más enfocadas al sector masculino, por una base cultural que nos han inculcado, y todavía hay mucho sesgo. Hay que despertar ese interés entre las chicas desde edades tempranas, porque hay mucho talento femenino que no se está fomentando y aprovechando. Para ello, faltan referentes y una educación digital desde muy pequeñas, sobre todo dirigiéndonos a esas chicas que están dudosas de especializarse en estas áreas.

Estamos en el siglo XXI y se sigue escuchando comparaciones en lo más básico,  el color azul para chicos y el rosa para las chicas, e igual lo hacemos con las profesiones a las que ponemos etiquetas. Por ejemplo, en el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, se hacen muchas charlas y actividades, pero pocas del sector tecnológico como tal. Haría un llamamiento a los centros educativos por potenciar este sector a través de mujeres referentes TIC.

Por otra parte, la conciliación también es una brecha cultural. Se da por asumido que cuando hay que conciliar, lo tiene que hacer la mujer. Hoy hay muchos métodos, como el teletrabajo, el trabajo por objetivos…que nos permiten conciliar con la familia y cumplir profesionalmente. Yo soy directora de marketing y madre de dos niños, y lo consigo gracias a esta metodología, unas pautas y facilidades, que hemos impuesto en nuestro proyecto.

En esa barrera de la conciliación, ¿qué pueden aportar las empresas para facilitar realmente esas medidas de igualdad?

Yo les aconsejo que busquen la equidad en el número de profesionales en la plantilla, que potencien que haya representación femenina el equipo fundador o en un cargo que implique la toma de decisión, porque eso atrae al talento femenino a interesarse por la compañía y les aporta seguridad sobre su futuro. Así como también ,que les faciliten un plan de carrera, flexibilidad de horarios, y que la conciliación sea un tema de elección suya, tanto para hombres como para mujeres.

En general, que creen un plan de reclutamiento en el que siempre haya un equilibrio, que no masculinicen la comunicación en las ofertas de trabajo, y eviten errores de forma que puedan desanimar a las mujeres. Y que se eviten ya en las entrevistas de trabajo preguntas como si quieres ser madre…por favor…

Yo confío en que las nuevas generaciones vengan con esa concienciación de igualdad y conciliación, sin diferenciación de especialidades. Es necesario que les demos seguridad para que no se dejen influir y que, si no encuentran referentes, ellas sean sus propias referentes.

Hay una frase de una mujer referente que me gusta mucho que es Oprah Winfrey: “La suerte se da cuando la preparación se cruza con la oportunidad”. Ahora es el momento. Tenemos la posibilidad de prepararnos, porque existe la oportunidad que nos ofrece esta era digital. La transformación digital ya lleva un par de años en marcha y, o nos subimos al carro, o nos quedamos atrás.

¿Qué ideas, estereotipos o autobarreras culturales influyen en que las chicas no se lancen a este sector?

Por ejemplo, ya desde las ofertas de empleo que veo en Linkedin, en la propia comunicación de éstas echa para atrás a las mujeres, y volvemos a las diferencias salariales, la presencia femenina y los miedos a poder conciliar.

Les diría que no sigan el consejo de nadie, y que luchen por lo que quieren, que se formen, porque están en el mejor momento para dedicarse y especializarse en este sector.

Como mujer que has dado ese paso de desarrollar tu carrera en el sector TIC, y ocupando un puesto de decisión, ¿qué les dirías a otras mujeres que están en una situación similar que pueden hacer para hacer posible la igualdad?

En nuestro caso, animarles a que participen y sigan este tipo de iniciativas que visibilizan el talento femenino. Desde Youforget.me, establecemos una serie de normas y pautas para el reclutamiento, en la empresa fomentamos la comunicación positiva, damos charlas educativas en centros sobre transformación digital…

Somos 12-13 en el equipo, y estamos en equidad. Lo que intentamos es visibilizar el talento femenino, para inspirar y motivar a otras personas. Un equilibrio en el reclutamiento, cuidado en la comunicación, sin promesas sino con realidades de plan de carrera, apoyarlas para que no sea un mera espectadora de los cargos de toma de decisiones, sino impulsarlas en ese plan de carrera para que avancen, fomentando la conciliación como decisión propia de la persona,  e incentivándolas para que lleguen a puestos de liderazgo.

¿En tu vida has contado con alguna persona que te haya servido como inspiración o mentorización?

Mi madre es un ejemplo de superación, constancia y de disciplina…valores que he heredado.

Y a nivel profesional, quiero citar a un mentor, un hombre que, viendo inseguridades en mí, me ha impulsado…Es mi hermano Daniel que siempre me ha demostrado que podía con todo.

Hoy, en un puesto de liderazgo, me siento súper contenta de la trayectoria profesional que he tenido, ha sido y está siendo un aprendizaje continuo.

Así que mi madre y mi hermano, que me han ayudado a sacar lo mejor de mí para tomar mis propias decisiones y exprimir mi talento.

En esta fase es muy importante que nos acompañen los hombres, porque esto no es un problema de mujeres, sino de un sector y de una sociedad que debe caminar hacia un modelo más equitativo y justo…

Es fundamental que cuentes con una persona impulsándote para que no te frenen tus miedos, que son producto de la cultura. Además de los referentes femeninos que puedes conocer a través de WomANDigital también hay muchos hombres potenciadores del talento femenino, y que lo visibilizan, en lo cual veo un avance importante ya que siguen siendo mayoría.

 ¿Qué relación tienen para ti esos tres ámbitos: empresa, comunicación y nuevas tecnologías?

La unión de esos tres pilares crea un vehículo súper potente. Todo se aprende, si juntas tu talento, tus ganas de aprender, y un equipo que potencie tus habilidades… Así todo se consigue.

Henry Ford decía “si usted cree tanto que puede como que no puede, está en lo cierto”. Es una cuestión de actitud, no hay nada que pueda con nuestro talento y ganas.  El esfuerzo y mi experiencia me ha demostrado que nunca es tarde para subirse al carro de la tecnología. Ahora mismo, mi referente soy yo, yo compito conmigo misma. Empecé solo con unas ideas sobre la tecnología y ahora mismo me desenvuelvo con una gran seguridad y habilidades, gracias a esos tres pilares: la comunicación, las ganas, y la calidad humana del proyecto que hemos fundado.

¿Qué papel ha jugado la comunicación, y qué utilidad puede tener hoy en día?

Cuando empezamos con esta transformación digital, y surgieron las redes sociales, tuvimos que aprender a comunicarnos de otro modo, a analizar a quien nos dirigíamos, a hacer un análisis muy importante para captar la atención del cliente, sus comportamientos y preocupaciones trasladándolo a la era en la que estamos.

El papel de la comunicación ha sido crucial para adaptarnos a lo digital con las herramientas que nos ofrecen las redes sociales, los blogs, en definitiva todos los medios que nos brinda internet, ya sea de forma orgánica o pagando por lanzar un mensaje o captar un cliente. La comunicación es primordial para transmitir los valores de tu empresa, que las personas sean capaces de identificarte por ellos y que la reputación de la misma sea ni más ni menos que aquella que quieres transmitir, si lo consigues la captación de talento vendrá por si sola, conseguiremos ese efecto de que nos llamen para interesarse en trabajar en nuestra compañía sin necesidad de realizar ofertas continuamente forzando el mensaje. De igual modo conseguiremos que nos compren en vez de ir a vender.

¿Qué alianza puede suponer la huella digital para avanzar en retos que superar en materia de igualdad para la mujer?

La huella digital, es el rastro de todas las interacciones que generamos en Internet, no solo lo que publicamos sino también lo que se publica de nosotros y nosotras. Es tan perjudicial tener una mala huella digital que pueda repercutir en tu marca personal, como no tenerla. Tener perfiles bien cuidados y trabajados es muy importante para visibilizar todo tu potencial. Las personas reclutadoras miran tu perfil y es importante crear una huella digital positiva donde exponer esas capacidades, tenemos que estar presentes en esta vía de comunicación actual.

Queremos que se sienta la necesidad e importancia de la huella digital, además de las oportunidades que ofrece. Uno de los consejos que damos en los talleres de marca personal es que al asistir a una entrevista de trabajo es una buena praxis acompañar ya tu informe de huella digital junto al currículum, te van a buscar de todos modos, si tu ya cuidas tu huella digital es un punto a tu favor, sin duda.

¿Crees que estamos avanzando en igualdad de género en el sector TIC?

Yo creo que sí, nos movemos mucho en este sector y vamos a muchos eventos relacionados con la tecnología y, cada vez, hay más directivas. Se está avanzando mucho, más en las startups, donde lo más común es que tengan una base tecnológica, que en la empresas tradicionales, y el equipo es más joven y hay más oportunidades. Vamos por el buen camino, y sobre todo mujeres como yo, fundadora de una empresa del sector TIC debemos visibilizarnos para que se en este camino y vaya aminorando esa brecha cultural de la que hemos hablado anteriormente.

Un último mensaje para las jóvenes…

Decirles que están en el mejor momento, que tienen un sinfín de oportunidades, que se formen y que no se conformen con lo que les inculquen o les aconsejen. Y que tienen que estar ahí, porque es el futuro y porque las empresas las necesitamos.