28 de enero de 2026

En un mundo profesional en plena reinvención, también cambian las denominaciones de los roles: se reconfiguran narrativas, modelos de carrera y, con ello, las oportunidades… Eso si somos capaces de verlas con perspectiva.

Hoy exploramos cómo este vocabulario emergente se construye en torno a la tecnología, los datos y la creatividad, y por qué una mirada de género no es un añadido, sino una necesidad implícita y una ventaja competitiva para organizaciones y personas.

UN NUEVO VOCABULARIO, PARA NUEVAS REALIDADES

Los perfiles profesionales han mutado tan rápido como la tecnología que los impulsa. Más allá de los clásicos roles TIC (desarrollo, consultoría o marketing digital), que dominan las ofertas laborales del 2025 según los análisis recientes del mercado laboral, existen expresiones más híbridas y narrativas que aportan significado a cómo trabajamos hoy.

Este nuevo ecosistema semántico, que podríamos llamar softwarología, no es solo un catálogo de puestos de trabajo, sino un mapa de competencias, valores e identidades. Es un lenguaje que nos ayuda a traducir complejidad en oportunidad, y el cambio en propósito.

Recursos útiles para aterrizar esta realidad:

TÉRMINOS QUE MARCAN TENDENCIA EN LA SOFTWAROLOGÍA

Aquí tienes perfiles y conceptos que están circulando en entornos profesionales y culturales (desde traducciones creativas hasta términos en inglés que se están consolidando):

Softwaróloga / Softwarólogo

No es un título formal, pero sí una forma de conceptualizar a quien integra la creación tecnológica con pensamiento sistémico y empatía por la persona usuaria, combinando lógica de software con impacto social.

Datanómada

Profesionales que transitan entre proyectos y sectores, usando datos como brújula para diseñar decisiones estratégicas y conectar comunidades de práctica.

Techfluencia / Techfluencers

Quienes comunican tendencias tecnológicas, desmitifican herramientas y lideran comunidades de aprendizaje digital. Su impacto va más allá del código, influyendo en narrativas de innovación.

Biohacker / Biohackera

Movimientos que exploran cómo ciencia, biología y tecnología confluyen en prácticas de auto-optimización, desde la salud hasta el rendimiento humano.

Nota: El biohacking no es necesariamente un rol profesional clásico, pero sí una comunidad que “rebasa los límites entre ciudadano/a, científico/a y creador/a de tecnologías aplicadas a la vida cotidiana”.

Neuroeducadora / Neuroeducador

Especialistas que aplican neurociencia al diseño educativo, especialmente en contextos digitales: cómo aprende el cerebro, qué motiva y cómo diseñar experiencias de formación efectivas en la economía del conocimiento.

¿Y DÓNDE ESTÁN LAS MUJERES EN ESTA SOFTWAROLOGÍA?

Si la transformación del trabajo es algo social, que afecta a todos los géneros, ¿por qué siguen existiendo brechas en representación, visibilidad y liderazgo?

En sectores STEM, la evidencia académica y de mercado sigue mostrando disparidades persistentes en cuanto a la participación femenina y a la presencia de mujeres en posiciones influyentes. Esto no es solo un tema ético: es estratégico. La diversidad asegura la toma de mejores decisiones y, por lo tanto, una innovación con impacto real.

Por ello es esencial visibilizar a referentes concretas, que están redefiniendo el discurso:

  • Ana Freire Veiga: Ingeniera e investigadora en IA aplicada al bien social, co-fundadora de iniciativas para visibilizar mujeres en ciencia.
  • Alicia Asín: Co-fundadora de Libelium, reconocida por liderazgo en IoT, AI y Big Data.
  • Nerea Luis: Ingeniera en IA y co-fundadora de eventos que impulsan diversidad en tech.
  • Ophelia Pastrana: Comunicadora tech y creadora de audiencias que difunden tecnología e inclusión.
  • Nina da Hora – Investigadora en IA y ciberseguridad enfocada en justicia algorítmica.

También hay proyectos que actúan directamente contra la brecha de género en tech, ofreciendo acceso real a profesiones digitales. Estas iniciativas no solo generan inspiración, también crean acceso, impulsan talento y activan ecosistemas más diversos desde la base:

  • Girls Who Code: Organización internacional sin ánimo de lucro que trabaja para cerrar la brecha de género en tecnología, formando a niñas y jóvenes en programación, pensamiento computacional y liderazgo digital.
  • Technovation: ONG global que empodera a niñas y jóvenes para que se conviertan en líderes tecnológicas y emprendedoras, resolviendo problemas sociales mediante tecnología y datos.
  • Women Who Code: Comunidad global sin ánimo de lucro, que impulsa la carrera profesional de mujeres en tecnología a través de mentoring, eventos técnicos, recursos y networking inclusivo.
  • Women in Tech Spain: Capítulo local de la red internacional sin ánimo de lucro Women in Tech, centrado en visibilizar, formar y conectar a mujeres en el ecosistema tecnológico y emprendedor.

POR QUÉ IMPORTA: DISEÑO, DIVERSIDAD Y DECISIÓN

Este no es un inventario de etiquetas bonitas: cada nuevo perfil refleja decisiones reales de diseño organizacional, educación y cultura corporativa.

  • La presencia de mujeres y otras identidades subrepresentadas en estos roles, dinamiza la innovación, ya que reduce sesgos algorítmicos, mejora la empatía de producto y amplía el mercado.
  • Equipos diversos contrarrestan resultados excluyentes y generan soluciones más sostenibles, escalables y éticas.
  • Las profesiones que emergen no siempre requieren una ruta educativa tradicional, lo que abre puertas a transiciones profesionales desde ámbitos no técnicos.

Algún recurso para profundizar:

UN RETO QUE SE ESCRIBE EN PLURAL

La softwarología del futuro tiene que ser inclusiva por diseño, no por defecto. Porque:

  • El lenguaje moldea percepción y oportunidades.
  • La tecnología solo es transformadora si representa a todas las personas.
  • Y las narrativas que adoptamos hoy serán las estructuras laborales de mañana.

No se trata solo de inventar nuevas palabras, sino de poner nombre y dar visibilidad a las personas que, desde su diversidad, están construyendo el futuro tecnológico.