En la actualidad, la escasa presencia de profesionales femeninas dentro del sector TIC, sumada a la persistencia de una baja tasa de mujeres jóvenes que se decantan por carreras tecnológicas o científicas, pone de manifiesto la dificultad para tener una paridad real en este sector a corto plazo.

Ello nos lleva a plantearnos de forma urgente: ¿es necesario para el futuro del sector TIC contar con una mayor presencia de mujeres?.

Son muchos los argumentos y opiniones que puede haber al respecto, pero aquí os dejamos las conclusiones que nos dejan nuestras referentes.

Profesiones en igualdad para un mundo justo

Los profesionales STEM, y dentro de éstos los TIC, son los que están construyendo ya un presente y, por supuesto, un futuro diferente. La era digital y la denominada 4ª Revolución Industrial es cada vez más realidad y menos ficción. La transformación digital ya no es una opción en el actual ecosistema y, desde un punto de vista positivista y práctico, es la oportunidad ideal para cambiar el modelo de sociedad (que hasta la fecha ha perpetuado un sistema patriarcal).

La idea es simple: sólo desde el conocimiento y uso de la tecnología se puede participar activamente en el diseño y desarrollo de la misma, y con ello contribuir a la construcción de un futuro que responda a las necesidades de todos y todas. Por ello es clave que dicho proceso se haga desde una perspectiva igualitaria, con la participación tanto de hombres como de mujeres tecnológos.

Las mujeres por tanto tienen que estar presentes de forma activa en el diseño y desarrollo de las nuevas tecnologías, pues solo así podrán ser de bien general para una sociedad que en pocos años será simple y complejamente digital (la paradoja del futuro). Los valores del talento femenino son indispensables tanto en las fases de concepción como de desarrollo, pues todas las perspectivas son imprescindibles para un avance igualitario que permita una sociedad justa. No existe progreso sin todas las voces que puedan aportar.

Una necesidad propia del sector

Según la Unión Europea en dos años el 45% de los empleos estarán relacionados con el entorno digital, lo que supondrá una carencia de casi 900.000 profesionales en España en el 2020.

Por ello, es imperante trabajar ya, y desde la educación a edades tempranas, en la ruptura de las brechas digitales y de género. Pues sí o sí, además de ser una cuestión cualitativa, también lo es de números.

¿Y qué podemos hacer entonces? Se necesita de un cambio socio-cultural-educativo y su traducción al sistema económico-empresarial, que provoque un vuelco en los actuales datos (Panorama de la Educación 2018. OCDE):

Carreras de chicos, carreras de chicas

Según la Estadística de Indicadores Universitarios 2018 del Ministerio de Educación, los hombres representan el 87,9% del total del alumnado en carreras como Informática, mientras que en Educación domina la presencia femenina en un 77,5% (ampliar información con el artículo: “La paridad en la universidad” de RTVE).

¿Cuáles son las causas que motivan esta desagregación por sexos? Diversos estudios apuntan a algunas de estas causas:

  • Falta de referentes femeninos
  • Existencia de amenazas derivadas de los estereotipos asociados a las carreras técnicas, y otros perpetuados en la sociedad como los relacionados con la maternidad.
  • Brecha de género digital: desigualdad en la educación y acceso a las tecnologías, y su repercusión en los valores sociales.
  • Roles sociales y familiares tradicionalmente asociados al género (responsabilidad en los cuidados, tareas del hogar, etc). (ampliar información con el estudio Cracking The Code).

Y entonces nos preguntamos: ¿las preferencias nacen o se hacen? , ¿es cuestión solo de barreras socio-profesionales o también influyen las autolimitaciones?.

La Comisión Europea señala que “los estereotipos constituyen barreras para la realización de las elecciones individuales, tanto de hombres como de mujeres. Contribuyen a la persistencia de desigualdades influyendo en la elección de carreras profesionales y del empleo, influyen también en la participación en las tareas domésticas y familiares y en la representación en los puestos de decisión. Pueden igualmente afectar a la valorización del trabajo de cada uno”

Libro Blanco de las mujeres en el ámbito tecnológico

 

Agenda 2030

“La Agenda 2030, cuyos compromisos están asumidos por el gobierno español, reconoce a través de las metas ODS 4 y ODS 5 la brecha de género digital en España. El SDG 4 “Garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos” y el SDG 5 de la Agenda “Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas” también reconoce la importante brecha digital en el acceso de las mujeres a las carreras STEM. El Plan de Igualdad de Oportunidades 2018-2021 desarrollará medidas orientadas a la promoción de la formación de las niñas y mujeres en las carreras de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas”

Libro Blanco de las mujeres en el ámbito tecnológico

Paridad por meritocracia

La objetividad y el hecho de desvincular valores de género a procesos como los de selección de personal garantizarán una paridad por meritocracia. Currículums sin foto, dando valor a la formación de la persona y su trayectoria profesional, experiencia, capacidades, etc. No consiste en estar por estar, sino en que la mujer pueda ocupar los merecidos puestos y posiciones que hasta ahora habían estado reservados para el hombre por cuestiones de patriarcado.

La paridad significa entonces el derecho a tener la oportunidad de estar, de profesionalizarse y desarrollarse sin obstáculos ni techos de cristal.

Y esto no se trata solo de derechos humanos, sino de toma de conciencia de que tenemos que caminar hacia un bienestar común, que supone un entramado en el que la mujer tiene mucho que aportar y mucho por hacer.