Autor de la fotografía: Kirill Bashkirov

Ana Oliveras se considera afortunada por ser testigo del boom tecnológico de esta nueva era y de todo lo que ha supuesto para la sociedad. Por ello, cuando llegó a su vida la tecnología en forma de videojuegos, y con la pasión por la competición en la sangre, encontró la clara oportunidad de hacer de ello su profesión.

Así comenzó todo, hasta convertirse en la primera Directora global de los campeonatos nacionales de ESL. Un cargo que no contaba con precedentes hasta la fecha y que, por lo tanto, descubre cada día afrontando retos y configurando la profesión con cada paso. Conocemos más sobre Ana Oliveras, una ‘gamer’ que está abriendo caminos.

Comenzamos con unas preguntas cortas, que nos ayudarán a conocerte:

Un hobby: Cantar. Me encanta la música y ya de adulta me apunté a un conservatorio en Alemania donde aprendí a tocar la guitarra, cantaba en el coro de la Iglesia, e incluso he llegado a componer mis canciones.

Un lugar: Cualquier sitio con naturaleza, mar… Un poco perdida de la civilización.

Un libro: Uno de mis favoritos es la ‘Sombra del viento’, y uno que me marcó mucho fue ‘El joven Werther’.

Una película: Ahora solo veo series, y me gustó mucho ‘Reing’, que después me hizo incluso buscar información sobre los personajes y su historia.

Un personaje: Pues María Estuardo, precisamente a raíz de la serie ‘Reing’. Me pareció súper valiente e independiente.

Una APP: Una que me acabo de instalar, ‘Passporter’, que te permite hacer tus álbumes de fotos de los sitios a los que viajas, con cada foto geolocalizada. Así, si ves en un perfil algún lugar que te guste, puedes saber dónde es a través de Google Maps.

Una palabra que te defina: Tenaz. Cuando algo me llama la atención y quiero que pase, no paro hasta que pasa.

Como comentábamos en la presentación, la tecnología llegó a tu vida en forma de videojuegos, un hobby que se acabado convirtiendo en tu profesión. ¿Qué significa la tecnología para tu profesión? ¿Y para ti?

A nivel de juego para mí ha significado poder cada vez ir a más: jugar más, competir en un equipo mejor, salir a competir al extranjero, evolucionar, etc, todo gracias a las mejoras de equipamiento, ordenadores y conectividad. Y después más aún con los móviles, tablets, la aparición y evolución de las Redes Sociales y las plataformas de streaming. Es decir, todo ha sido multiplicador de lo que estábamos ya consiguiendo gracias a la tecnología, eliminando los límites que íbamos encontrando.

Para mí la tecnología ha sido el instrumento, y cada uno de sus elementos ha sido crucial para mi carrera. Mi experiencia se ha basado en la perspectiva del usuario, en el cómo los productos finales son utilizados para mejorar la práctica del gamer.

En resumen, la tecnología te ha permitido en tu profesión ir a más y mejor. Y con todo esto y tu experiencia personal, ¿En qué ha cambiado tu visión sobre la tecnología a lo largo de los años?

Creo que antes de este boom, estábamos muy pendientes de cómo nos imaginábamos el futuro, de ese futuro que salía en las películas. Éramos muy naif en algunos casos y muy visionarios en otros, porque luego en la realidad no nos ha costado nada introducir algunos elementos tecnológicos, e incluso no han significado tanto. Ahora, que Alexa nos conteste se ha recibido como ‘Vale, que guay’, pero ya está. Antes teníamos una visión y, conforme van pasando las cosas, nos adaptamos y acostumbramos porque es nuestra naturaleza, y perdemos esa capacidad de sorprendernos con mucha rapidez.

Creo que nos encontramos con una falta de preparación para lo que supone en muchos casos el avance y lo que tenemos a nuestro alcance, que  pueden derivar en nuevas enfermedades mentales, adicciones, mucho estrés e incluso se puede llegar a perder el contacto con la realidad, y es porque no estábamos preparados. Nos estamos preparando ahora, conforme van pasando las cosas, sobre la marcha.

¿Crees que hemos perdido la capacidad de sorpresa y que eso nos hace inconscientes?

Estamos dentro, sumergidos… vamos un poco por detrás. En lugar de prepararnos y luego hacerlo, lo hacemos y luego ya vemos las consecuencias e intentamos solventarlas. También es cierto que esto es prueba y error y, hay veces que no imaginas las consecuencias hasta que no pasan.

En cuanto a la generación nativa digital, me preocupa la importancia que se está dando a las tecnologías y a las herramientas asociadas. Me pasa sobre todo con las Redes Sociales: tener más o menos likes, estar pendientes de si les gustas al resto y así poder encajar.

¿Quieres decir que existe un problema en la educación de los usos de los productos que la tecnología nos proporciona?

Sí, porque pudiendo usarlos para nuestro beneficio, muchas veces somos esclavos de esas aplicaciones. Es la sensación que tengo, y es lo que veo a mi alrededor en la gente más joven.

También en algunos casos veo que lo que suponía una manera de acercarnos y mantenernos en contacto, ha supuesto la ruptura de parejas o incluso de familias por la cantidad de malas lecturas y malos entendidos que se han dado. Me parece que algo que puede ser tan bonito se nos ha ido de las manos. Y. ojo, que no se me entienda mal. Yo uso redes sociales todos los días y me encantan.

Entonces, ¿Las futuras generaciones tienen que ser parte de este desarrollo y así solventar en cierta medida este impacto negativo?

Claro, tienen que estar ahí. Porque ellos tienen que educar a sus hijos el día de mañana, que son los siguientes digitales. Esto es así generación tras generación, y si ellos disponen ya de las fórmulas y métodos de educación, siempre será más fácil.

Pero ahora les ha tocado tener el primer impacto, y hay que trabajar para conseguir llegar al punto óptimo.

Entonces, ¿Qué importancia tendría fomentar las carreras STEM entre la juventud como las profesiones de futuro?

La cuestión es que tenemos ahora mismo como una pequeña guerra en educación, porque nos hemos quedado obsoletos hace tiempo. Hay personas, lugares, actividades que van haciendo propuestas diferentes de forma concreta.

Siempre hay alguien que va por delante y que nos deja ver un poco de lo que puede venir. Recuerdo que tenía un profesor en la universidad que nos advirtió “Va a venir una época de exceso de información que no os imagináis, y que no vamos a poder procesar con nuestro cerebro y lo que hemos aprendido hasta ahora. Así que si no queréis tener depresiones, angustia, etc, seleccionar muy bien lo que vais a leer porque no podréis abarcarlo todo”. Y entonces llegó Twitter, las redes sociales… ¡el tío era un visionario! Tenía toda la razón del mundo, y me di cuenta que es imposible procesar todo lo que tenemos a un clic. Y muchas veces pienso, si pasa algo importante ya me llegará, pero intento no formar parte de esta oleada de estrés.

Y ahora, en este entorno y con la educación actual, es lo que necesitan los jóvenes. No solo saber usar la tecnología sino estar educados en cómo procesar y manejar todas las posibilidades e información que proporciona. Para ello tienen que cambiar bastantes cosas, y más ahora que vamos tan deprisa. No podemos esperar tanto tiempo, las tecnologías van muy rápidas y necesitamos que nuestro mundo vaya igual de rápido.

Ana, en relación con esta necesidad que nos comentas, WomANDigital nace como respuesta a una situación diagnosticada del sector TIC andaluz, en el que existe una demanda de profesionales y una realidad que es el bajo porcentaje de participación de talento femenino en estas carreras. Por tu experiencia y en tu área, quizás sea mucho más aguda y visible esta cuestión ¿Cierto?

Son pocas las gamers, son pocas aquellas que llegan a tomar un papel o desarrollo relevante, y son muchas menos las que llegan a ciertos cargos… Yo me encuentro en muchas reuniones de estrategia sola.

Esto lo analizo, y nos pasa a las mujeres en muchos ámbitos y sectores, y vuelvo a encontrar el motivo en las barreras socio-educativas que tenemos y seguimos arrastrando. Todavía nos creemos cosas de forma inconsciente, que tenemos interiorizadas, que parece que estén en nuestro ADN porque vienen de años y siglos atrás, de algo que parece tan inofensivo como esos valores transmitidos; ‘esto es de niños’ o ‘esto es de niñas’. Por ejemplo, estoy viendo ahora una serie de una nave espacial que viaja a través del tiempo y el espacio para contactar con una civilización alienígena para que no ataquen nuestro planeta, y la comandante y segunda a cargo son mujeres y entonces dije “Me gusta”. Pero fíjate, en 2019 todavía me fijo en un detalle así como si fuera algo relevante, algo a lo que no estamos acostumbrados. Son estigmas arrastrados del patriarcado que nos frenan.

¿Qué roles ves que desempeñan las mujeres a tu alrededor?

Pues mi empresa por ejemplo es grande, y aunque hay mayoría de hombres, también hay mujeres. La gran mayoría están sobre todo en departamentos como comunicación, marketing, ventas, etc. Pero en nuestra empresa también hay algunas en posiciones menos comunes, como yo.

¿Pero os llegan candidatas para otros departamentos?

Son menos en número, no podría decirte la proporción. Pero hay departamentos como el de IT en los que no hay ninguna.

¿Crees que existen barreras que impiden que existan realmente estas candidatas?

Claro, comenzando por las sociales, educativas y culturales que hemos comentado, que son barreras que incluso nos ponemos a nosotras mismas, y hacen que no nos decidamos por estas carreras. A partir de ahí, te pues encontrar con múltiples prejuicios y situaciones que van a depender mucho de la empresa o el sector en el que estés.

Estos prejuicios, ¿Vienen de la estereotipación de las profesiones? ¿Observas algún estereotipo así asociado a tu profesión?

No sé si se nos asocia a algo o alguien, pero por ejemplo, venimos de una época en la que ‘se llevaba’ un liderazgo más duro, a golpe de látigo, y este estereotipo sí sigue de alguna manera presente pese a que hayan cambiado los modelos de empresa y se hable mucho más del líder que acompaña al equipo y todo esto. Si a esta situación todavía sin cuajar al 100% sumas que sea una mujer, en muchas ocasiones se ve forzada a tomar ese rol en lugar de poder ejercer un liderazgo distinto para poder ser respetada. A mí me han llegado a decir un You are too nice por justamente apostar por un trabajo de proximidad, más en equipo en el que se entiende y se respeta el organigrama y la estructura pero se trabaja por un objetivo común, buscando soluciones y formas de mejorar en lugar de buscar culpables a los que linchar. Tengo muy claro que el ambiente de trabajo y la relación interna del equipo es fundamental para un buen resultado.

¿Te has encontrado con algún obstáculo por el hecho de ser mujer en tu trabajo?

Me he encontrado con situaciones en las que mi título, mi carrera y mi experiencia no son suficientes para que alguien me respete de entrada, teniendo que demostrar día a día que no me han regalado nada y que estoy donde estoy por méritos propios.

En mi puesto actual, la dificultad -y a la vez reto- que me encuentro, es que no existía antes y de golpe han tenido que aceptar a una persona nueva, que tiene que poner sus ‘normas de juego’ dentro de un marco global, y que en sí ya es un cargo complejo al margen del género del líder. Es difícil entonces baremar las causas.

Desempeñas un puesto sin precedentes, pero ¿Ha habido alguien que te inspirara a lo largo de tu vida?

En momentos puntuales, mis padres. Como jugadora, mi padre -un hombre luchador, trabajador, competitivo y muy avanzado a su tiempo- me dio la frase inspiradora y decisiva para que me decidiera a tirar para adelante en un momento de flaqueza, estando en el pico más alto de mi carrera y sintiendo la presión de tener que demostrar que podíamos ser campeonas del mundo y que yo estaba al nivel para conseguirlo. Y mi madre -una mujer que es el corazón de la familia, dulce, entregada y llena de amor- lo hizo de otra manera diferente, y con el paso de los años supe apreciar toda esa fortaleza que ella tenía. También esto sería un ejemplo de que tardé más en reconocer que las formas de mi madre eran igual de válidas que las de mi padre.

Y después, hice un curso de coaching transpersonal y el profesor me hizo ver que estaba siendo muy valiente por seguir trabajando y liderando a mi manera a pesar de los obstáculos que me encontrara. Le había impactado que en un mundo rodeada de hombres no hubiera cedido a cambiar de rol o me hubiera rendido. Se me marcó de nuevo una frase que me acompaña siempre, Cree en ti. Que puede sonar mucho a auto ayuda o a algo muy obvio, pero implica no solamente creer si no, luchar por aquello en lo que crees.

En ámbitos como el tuyo en el que, por lo que nos cuentas, has carecido de referentes femeninos, ¿Cómo te has inspirado?

Suelen encabezar las entrevistas que me hacen con un ‘Ana Oliveras es una pionera en los esports’… Y es que me vi en un campo nuevo en el que todavía nadie había abierto camino y del cual estaba totalmente enamorada a la vez que convencida de que había mucho por recorrer, y pasó sin que me diera cuenta. ¿Por qué fue así? Por un lado por toda esa pasión que sentía, por el otro la educación que traía de casa, que nunca fue muy dirigida a ‘eres una niña’. Odiaba el rosa, mis regalos de reyes no eran los típicos (tanto te podías encontrar una Barbie como a He-man) y porque mi padre nunca me dio tregua para poder sentarme a quejarme de algo. El mensaje no era ‘tienes que ser la mejor chica en el equipo de tennis, de volleyball o en una carrera’, el mensaje era ‘tienes que ser la mejor’.

Después ha sido cuestión de mi carácter. Cuando empiezas a jugar es verdad que te machacan, y más con las redes sociales y los foros pero, como sabía lo que quería, analicé cuál era el problema y me dije pues para seguir hay que dejar de leer los foros. Preferí perderme esa parte buena de lo positivo que podrían decir de mí y conseguir mi objetivo.

Sin duda tu experiencia puede dar ejemplo y consejo, por eso te preguntamos. ¿Qué hace falta en las etapas formativas para educar en igualdad en cuanto a competencias tecnológicas?

La educación tiene que enseñar más a todo el mundo a pensar por sí mismos y a pasar a la acción, hacer que pasen cosas. Enseñar a saber vivir, pensar, resolver situaciones,… Tiene que haber un crecimiento acorde con la realidad en la que vivimos, y no encontrarte con ella después de pasarte años encerrado estudiando materias puras desconectadas del mundo. Y primar la valía por encima de género entre otras cuestiones. Hay que conseguir mentes flexibles y adaptables al cambio, lo fijo, lo cuadriculado, lo estipulado y memorizado está obsoleto.

Debemos preparar a las nuevas generaciones para buscar modelos que funcionen pero no solo directamente en el ámbito profesional, sino también en casa ya vivas con tu pareja, con familia, con amigos,… Tenemos que trabajar en eliminar los roles familiares heredados de los modelos tradicionales, y enseñar a tener la libertad de encontrar consenso a la hora de tomar decisiones.

Y en tanto al ámbito profesional ¿Qué políticas y acciones hacen falta para una igualdad de oportunidades real en el ámbito laboral?

Se está intentando hacer cosas, se proponen cada vez más iniciativas. Hace una semana estuve en un panel de Vodafone y una de las acciones que llevan ya de forma corporativa es relativa a la integración de la mujer, que es un pilar importante para la empresa. Es actualidad, pero sigo pensando que no se debe hacer por números y paridad, sino simplemente en base a la mejor candidatura. Pero claro, si no hay candidatas ese es el problema. Por eso tenemos que empezar el cambio más atrás, trabajando desde los propios gustos y tendencias que provocan que haya ‘carreras de chicos o de chicas’, y provocar desde la base que haya más candidatas y profesionales. No solo que sepan que pueden, que también quieran.

La mujer desarrolla actualmente su ámbito profesional en un contexto socio familiar todavía tradicional en la mayoría de los casos ¿Qué ventajas puede aportar la tecnología para facilitar espacios conciliadores?

Pues esencialmente las debemos usar para que faciliten. Todo lo que sea tecnología, usado correctamente, tiene una aplicación que sirva para facilitar el trabajo, resolver problemas, mejorar, avanzar.

¿Qué le dirías a esa joven que se está pensando qué carrera hacer en función del precio personal que supone esa decisión para su vida?

Que tenemos que ser capaces de soñar más. Las mujeres hemos desarrollado esa capacidad de organización y nos hacemos plannings a largo plazo de qué va a pasar, forma parte de nuestra educación y no es negativo ser capaces de hacerlo pero, nos falta ese punto de soñar y saltar al vacío.

Siempre digo que la gracia de la vida es dar esos saltos, y con ello me refiero a hacer cosas de las que no tengo ni idea y no saber qué será lo siguiente, pero sin duda, es una forma excelente de salir de tu zona de confort y aprender. Siempre se puede volver atrás, siempre se pude volver al confort pero hay que intentarlo por lo menos. Hay que salir de un sitio diciendo ‘No ha salido como quería, pero no se puede decir que yo no lo he intentado’. La satisfacción no siempre está en conseguir las cosas como estaban planeadas.

Y un consejo para esa mujer profesional TIC que se va encontrando con obstáculos para continuar desarrollándose y escalando.

Tengo muy claro que lo peor que podemos hacer es cambiar nuestra forma de ser y hacer por intentar encajar o ser escuchadas. No podemos acomodarnos al modelo que precisamente queremos cambiar y que no nos gusta. Sé que suena demagógico, pero preferiría que me echaran de una empresa a tener que amoldarme a ese modelo que no considero bueno para nadie y que no comparto.

Es importante y ayuda ir con confianza por la vida, de que sabemos buscar soluciones, salir, caer y seguir adelante. Estoy convencida porque lo he hecho siempre así, tengo mucha ‘confianza en confiar’ en mí misma.

Hablas de confiar, de creer en una misma para conseguir cambiar los modelos tradicionales que marquen un protagonismo del talento femenino en el sector pero, ¿Piensas que se está avanzando en lograr una igualdad de género real?

Estamos maquillando un poco esta igualdad, estamos intentando que sea real pero todavía no lo es. Sabemos todos que no es real en el 100% de los casos, que no quita que sí que existan casos de éxito en este sentido.

En los años que vivimos, parece que todo lo que tiene que pasar tiene que ser aquí y ahora, pero tenemos que mirar históricamente yéndonos a un período de tiempo más amplio hacia atrás. Y quizás no mirar tanto si la curvatura de evolución es muy espectacular hoy, y mirar más si estamos yendo hacia arriba o hacia abajo. Hay que hacer este ejercicio, porque los cambios culturales tardan su tiempo en suceder.

Sí es cierto que con las tecnologías, la conexión mundial y la globalización, podríamos provocar ir más rápido, de ahí que necesitemos una educación más flexible y preparada.

¿Has encontrado muchas diferencias entre los modelos de vida y laborales entre España y Alemania en cuanto al papel de la mujer?

Creo que hay muchos mitos con la forma de vivir y trabajar en Alemania, que luego no son verdad.   

Es un sector en el que desde el principio éramos muy pocas, en todo el mundo. Pocas las que empezaron, y menos las que continuaron, aunque por suerte se han unido muchas mujeres en los últimos años que vienen con fuerza y con pasión por el sector.

Pero, independientemente del sexo, soy de las pocas personas que tienen una experiencia muy concreta en el sector para poder cubrir ciertos puestos. Eso, sea en el país que sea sigue chocando cuando no conocen mi historia porque a lo que están acostumbrados la mayoría es a ver directivos (hombres) en todas las reuniones de producto y estrategia.

¿Quieres terminar la entrevista con alguna idea de fuerza?

Ahora mismo ya hay referentes para todos en esta industria y es bueno echar un vistazo y saber a quién sigues y por qué motivo, pero también es igual de importante saber adónde vas tú, como individuo. En profesiones como gamer hay que saber separar cuestiones como el famoseo, la popularidad en RRSS… Eso es secundario aunque puede ser complementario en algunos casos, de la misma manera que pasa con el deporte tradicional. Como jugador, para llegar a lo más alto, tienes que enfocarte en jugar, en profesionalizarte y en mejorar cada día. Ser consciente del esfuerzo, tiempo y dedicación, de que estás expuesto y recibirás críticas (que tienes que dejar a un lado) y halagos (que tienes que saber gestionarlos).

Como ejemplo propio, comencé como jugadora, trabajé en marcas del sector, gestioné equipos, creé clubes, fusioné proyectos y me introduje en el mundo de ligas y eventos. Ahora estoy en la central de una de las empresas más importantes del desarrollo de los esports. Y en todas esas experiencias vitales, ha habido algún momento en el que he pensado ‘Me está costando el doble que a un hombre’, pero me da igual.