Con las matemáticas en su ADN, llegó a la informática y tecnología por circunstancias de la vida y se enamoró. Profesora de la Universidad de Sevilla, cree firmemente en la divulgación como la clave para el desarrollo social.​

Clara, nos gustaría conocer un poco de ti, para lo que te hacemos una tanda de preguntas rápidas:

 Un Hobbie: Cocinar. Además de un hobbie podría considerarlo una técnica de trabajo, tipo brainstorming. Me ayuda a parar y a organizar las ideas en mi mente para alcanzar mis objetivos y saber qué va primero y qué va después.

 Un lugar: Las Highlands escocesas. He estado una vez, pero huiría del calor y me jubilaría allí. Aunque también destacaría la casa de mis padres en Matalascañas, por lo que significa: es el único lugar donde duermo la noche de un tirón, el lugar donde desaparecen mis preocupaciones y donde dejarme querer.

 Un libro: Sueño de África de Javier Reverte, desde que lo leí quiero ir a recorrer África y lo tengo siempre en mi mesita para leer pasajes.

 Una película: Solas, del sevillano Benito Zambrano. Es la que más veces he visto en mi vida en el cine y he llorado con ella cada vez porque me recuerda a mi madre y me llega al corazón.

 Un personaje: Sophie Germain, que para mí es inspiración y la “Quijota de las Matemáticas”, que se llegó a ‘disfrazar’ de caballero, usando un nombre de hombre, para poder acceder a la información de la universidad. Y aun así, es la primera mujer con aportaciones propias y originales a las matemáticas y ser reconocida como tal. Una historia fascinante de lucha y de tesón que es bastante desconocida.

 Una App: Google Calendar, no sé qué haría sin ella.

 Una palabra que te defina: Considero que soy “disfrutona”… Me gusta el cine, la comida, la música… Disfruto mucho todo lo que hago.

 Una vez conocido un poco más tu perfil personal, si te parece vamos a dar paso a conocer tu perfil TIC remontándonos a tus orígenes. Antes de dar comienzo a tu carrera, ¿cuál era tu visión de lo que era la tecnología y cuál es la actual? ¿En qué ha cambiado?

Yo soy Doctora en Matemáticas, la tecnología era para mí una cosa muy lejana, que asociaba a los hombres, y que en ningún momento me lo planteaba. Por circunstancias de la vida, en 2005, me plantearon trabajar en la Escuela de Informática de la Universidad, algo que en un primer momento no me gustó demasiado pero que cuando conocí desde dentro, y sin prejuicios, me enamoró. Me he dado cuenta de la capacidad que tienen las matemáticas junto a la informática y la tecnología para cambiar el mundo. Son las herramientas más potentes y mejores actualmente para hacer un mundo mejor.

¿Podrías hacernos un breve recorrido por tu trayectoria profesional?

Estudie matemáticas en la facultad porque quería ser profesora de instituto. De pequeña para mí las matemáticas eran un juego que me encantaba, pero no fue inicialmente vocacional sino que me convenció mi profesor de filosofía por las perspectivas de futuro. Y cuando llegué a la universidad y conocí la investigación me enamoré por completo. Con el paso de los años, y tras tener que ayudar a mis hijos con esta materia escolar, y viendo que había barreras que hacen que no gusten las matemáticas sin conocerlas siquiera, decidí dedicarme por empatía a la divulgación de las matemáticas  la informática y la tecnología educativa. No quería pensar que haya gente que se pueda perder este conocimiento y disfrute personal de esta obra humana, además de despertar vocaciones. Así nació mi blog “Mati y sus mateaventuras”.

¿Animarías a las jóvenes andaluzas en una sociedad como la de hoya adquirir una formación técnica, al margen de lo que estudien y a lo que se dediquen?

Animo a toda la sociedad a que tenga una formación en tecnologías, y animo al Ministerio de Educación a que sea obligatoria. Igual que aprendemos a leer y sumar, hay que aprender a programar como parte del programa educativo para así eliminar el sesgo. Además, como formación, nos serviría para la vida aprender a ordenar la cabeza y darles unas herramientas fundamentales para el futuro.

Desde tu experiencia y visión ¿cómo valoras el papel actual de la mujer en el sector TIC en la actualidad?

La mujer aún está infrarrepresentada. Lo que ocurre en la Escuela de Informática es llamativo: tenemos cuatro titulaciones en las que en tres de ellas hay un índice de chicas por debajo del 12% y, en la que se llama Ingeniería de la Salud hay alrededor del 53%. Esto ocurre, supongo,  por el simple nombre del título, donde la palabra mágica es “Salud” y la acción-reacción que existe en las chicas con la idea de cuidar el mundo. Y hay este índice en una carrera que, posiblemente, es dura que otras. Existe la realidad de que las mujeres tenemos esa preocupación, no sé si innata, de cuidar y ayudar a los demás y, en la actualidad, la forma más eficiente de hacerlo es a través de la tecnología

¿Has observado entonces una evolución o una involución en este porcentaje de chicas en estos últimos años?

No veo que vaya creciendo. Lo que sí he notado es que hay un crecimiento de la presencia de chicas expertas tecnólogas en las redes, televisión, etc. Y me gusta. Pero lo que es el incremento de la presencia femenina en las titulaciones de informática no hemos notado auge, y lo que pasa en Sevilla es lo que pasa a nivel nacional y en todos los países del entorno. Es más, da la casualidad que en el área de las matemáticas está empezado a disminuir el  porcentaje de mujeres; en el momento que han dejado de asociarse a la carrera docente y se han ligado a las tecnologías con la inteligencia artificial y big data.

¿Y se conocen las causas de que se den esta situación? ¿Existen barreras?

Según muchos estudios, las niñas a partir de 5 o 6 años ya consideran que las tecnologías son muy difíciles y que son ‘cosas de chicos’. Es una cuestión cultural, una cuestión de estereotipos: las chicas no cuentan con referentes. Es muy complicado que haya chicas que tengan como referente a Marie Curie o Sophie Germain, porque son mujeres que lucharon contra todo y contra todos. Ser una heroína podemos decir que da pereza. Cierto es que hay muchas mujeres haciendo tecnología y que aunque no son heroínas, aportan con su trabajo muchos de los avances para el bienestar social. Por ello, son estas referentes precisamente las que hay que visibilizar, las que suman día a día en equipos de proyectos muy chulos.

En tu trayectoria ¿Tienes algún mentor o mentora que te inspirara o ayudara?

Mujer no tuve ninguna, tristemente. Aunque Lola Flores y Madonna sí las tuve presentes (risas), la primera persona que me marcó y tuve como referente fue mi profesor de filosofía Antonio Hurtado. El otro referente fue mi director de tesis y padre de mis hijos, Alberto Márquez. Ellos han sido mis dos maestros. Sí que he admirado a posteriori a muchas mujeres que he conocido al estudiar las matemáticas.

Clara, en esta línea sale la importancia de que la igualdad sea cosa de hombres y mujeres…

Por supuesto. Antonio y Alberto fueron fundamentales en “echarme para adelante” y hacerme consciente de mi valía para luchar por ello.

¿Crees que existe ya algún estereotipo asociado a la mujer profesional del sector TIC?

Me gustaría decirte que no, pero todavía hay gente que piensa que sí, que son chicas frikis o chicas otakus. Es algo que está generalizado ya desde edades tempranas. Por eso, en mis charlas en centros educativos, siempre intento presentar perfiles diversos. Hay que dejar claro que el aspecto de la persona no debe importar para valorar la profesionalidad de alguien. Lo que importa es el conocimiento que aporta, y que contribuye a mejorar el mundo. Que el género no importa, pero tampoco el aspecto físico, ni raza… se trabaja con el cerebro y las capacidades, y hay que concienciar de ello.

Existen estudios recientes que analizan una tendencia en la adolescencia de vuelta a unos valores patriarcales y una vuelta atrás en la igualdad de género. ¿Crees qué es así?

Sí, lo creo y lo llevo observando hace unos años. Me sorprende verlo hasta en los carteles que veo en los institutos. Las niñas están volviendo atrás en estereotipos y en relaciones de dominancia de pareja. Y las nuevas tecnologías podrían ser una de las causas, con el control que existe en lo que se publica en redes sociales, etc.

¿Crees que puede haber chicas que ven influenciada su decisión a la hora de estudiar una carrera, por los estereotipos sociales?

Hay que tener cuidado porque hay muchas campañas de liberación femenina o de vuelta a la sociedad antigua que se pueden interpretar como la vuelta de la mujer a la casa. Se está volviendo a la consideración de trabajos de ¨chicas¨.

¿Existe parte de responsabilidad en la existencia de un temor ante la conciliación futura de en las empresas del sector Tics?

Sí, claro, incluso en la Universidad si me apuras. De hecho se ha visto claramente en los estudios realizados durante la pandemia que indican que la productividad de las mujeres en este período ha bajado mientras que la de los hombres ha subido. Lo que demuestra que en  las mujeres han recaído las tareas domésticas más el horario de trabajo. De esto somos responsables todos, la sociedad completa. Los hombres también se enfrentan al estereotipo de ser el “machote”, y no nos damos cuenta de que si no se abren de forma correcta las puertas, estamos perdiendo talentos. La conciliación es tanto de hombres como de mujeres, y las empresas deben comprender que la no conciliación de hombres y mujeres nos harían perder talento: las empresas deben invertir en extraer ese talento que te va a reportar. Esta pandemia nos ha enseñado dónde está la fortaleza económica: en un momento donde sectores han caído, la tecnología nos ha mantenido. Veíamos la tecnología como la sociedad del futuro pero ya es la sociedad actual.

¿Dónde tenemos que fomentar acciones para llevar a cabo el aprovechamiento de talento? Es una labor o una apuesta de las empresas privadas, el Gobierno debe apoyar con leyes que permitan esa conciliación…?

Yo partiría del cambio en los programas educativos, establecer la programación como una asignatura obligatoria y desvincularla de la imagen masculina, aprendiendo a programar como hemos aprendido a leer y a escribir. Por otro lado, es necesario que las administraciones apuesten fuerte por políticas de conciliación, que obliguen a las empresas a atraer el talento femenino y explotarlo. No solo el talento femenino, extraer el talento y el conocimiento es la herramienta más robusta que tiene un país. El talento que no detectamos y ‘explotamos’ es como bolsas de petróleo que tenemos bajo nuestros pies y no extraemos por pereza. ¿Te imaginas?

Clara, cuéntanos alguna de esas iniciativas que tú llevas a cabo para contribuir a conseguir esa igualdad de género, el fomento de las vocaciones y de las chicas en las STEM.

Yo vengo a dar 150 charlas al año en los institutos, con las que intento que vean un referente femenino pero sobre todo enseñarles la amplitud que alcanzan las matemáticas, la informática y las tecnologías y que valoren con conocimiento la cantidad de cosas que se pueden hacer a través de estas materias, que es ayudar a la humanidad. Otra iniciativa es la puesta en marcha de “Científicas: pasado, presente y futuro”, una obra de teatro de científicas que puso en marcha Paco Vega, en la que participo. En la primera parte de la misma, por justicia histórica,  se trata de reivindicar la figura histórica de algunas mujeres que fueron importantes en la historia; en la segunda parte nos quitamos los trajes de mujeres históricas y nos presentamos como mujeres ‘normales’ que trabajamos dentro de grandes equipos que no han salido en la tele, que nos les han dado un Nobel, pero que han contribuido a mejorar la sociedad. Con esta segunda parte pretendemos dar visibilidad a las científicas del presente. Sobre esta obra hay un cómic (de descarga gratuita) y un corto que os animo a descubrir.

Para terminar, ¿Quieres trasladar algún mensaje o alguna idea que te parezca importante y que quieras trasladar?

Básicamente lo que he venido diciendo durante esta entrevista, dejarle claro a las chicas y a los chicos que,  si les gustan las matemáticas y la tecnología, que se acerquen y sean conscientes de que no es solo un mundo de videojuegos y de ganar dinero con aplicaciones…, sino que van a formar parte del futuro y van a tener en sus manos una de las herramientas más poderosas para hacer de este un mundo mejor. Y buena falta nos hace.