Lola Peláez es un ejemplo de que con esfuerzo y perseverancia todo se consigue, y que no hay que ser “superwoman” para desarrollar una carrera profesional en telecomunicaciones en el ámbito de la salud y conciliarlo con la crianza, gracias a unas buenas dosis de pasión por su trabajo, organización y corresponsabilidad. Una etapa de maternidad, que destaca, aporta a las mujeres unas competencias de gran utilidad para su desarrollo profesional y fundamental para las empresas.

-Un hobby. La cocina para reuniones familiares y de amistades.

-Un lugar. Mi casa, un lugar de vacaciones que disfruto todos los días.

-Un libro. “365 cuentos para dormir”, este libro se lo he leído a mis tres hijos y esos momentos quedarán siempre en mi recuerdo.

-Una película. Avatar, me encanta la ciencia ficción y esta es una gran obra maestra.

-Un personaje. Goku. Nos encanta, mis hijos se han leído todos los cómics y solemos ir a ferias y eventos. Nos encanta el Manga.

-Una App. Whatsapp para comunicación, gracias a ella se ha facilitado el contacto con las personas mayores. Y Trello, para organizarme en lo profesional.

-Una palabra que te defina. Trabajadora, con esfuerzo todo se consigue.

 

¿Cómo has llegado a dónde estás ahora mismo? Háblanos de tu trayectoria.

Estudié Ingeniería Técnica de Telecomunicaciones en la Universidad de Linares (Jaén) y después hice el acceso al grado en la Universidad Alfonso X el Sabio y el Máster en Tecnología de Energía Solar Fotovoltaica en la Universidad Internacional de Andalucía. Como Doctora Cum Laude en Tecnologías de la Información y la Comunicación, pertenezco al Grupo de Investigación de Avances en Sistemas Inteligentes y Aplicaciones de la Universidad de Jaén, y actualmente trabajo en el Área Técnica de Servicios Generales, llevando la contabilidad analítica del Hospital Universitario de Jaén. También soy la representante de la Asociación de Mujeres del Sector Público de Jaén, y delegada del Colegio de Ingenieros Técnicos de Andalucía. Además, colaboro con la ONG “Quesadasolidaria.com” a cargo de la parte TIC (web y RRSS). Esta organización realiza proyectos solidarios en el ámbito de la sanidad y educación en el municipio de Quesada, provincia de Jutiapa en Guatemala. Por ejemplo, hemos implantado una aplicación de Historia Digital en la Clínica y abierto un Proyecto Tecnológico.

Muchas expertas apuntan que uno de los principales obstáculos para desarrollar las vocaciones STEM, es ese sesgo de profesiones asociadas a los chicos o a las chicas. En concreto, las relacionadas con los cuidados se asocian a las mujeres. Tú que te dedicas a la salud desde las TIC. ¿Cuál es tu experiencia al respecto?

Son proyectos muy apasionantes. La tecnología salva vidas, permite que profesionales las salven, además de mejorar la calidad de vida de la sociedad. El primer objetivo que me propuse en el centro sanitario donde trabajo actualmente fue instalar la primera WiFi, poniendo esta tecnología al servicio de los y las pacientes, y profesionales. Innovamos conectándola con la Historia Clínica. Facilitamos el trabajo burocrático de las altas y bajas, y se dinamizó la inclusión del personal profesional en el sistema.

El diseño del Centro de Proceso de Datos Provincial, especialmente sus Comunicaciones han sido realizados por mi, el CPD Rojo debe su nombre al color del suelo que fue una decisión atrevida y a los múltiples problemas que tuvimos que afrontar hasta lograr que todo funcionara.

He realizado muchos diseños de Redes de Datos en Centros de Salud, así como colaborado en llevar las comunicaciones a Centros Sanitarios en lugares recónditos de Jaén. Junto al esfuerzo realizado por Sanidad como en Educación con “Escuelas Conectadas”, esto ha permitido llevar a estas zonas Internet y este servicio se ha podido dar a nuevos clientes de la zona, permitiendo que muchas personas hayan podido teletrabajar desde casa en estos pueblos durante la pandemia y fomentar su digitalización.

Este año, hemos recibido el Premio InnovAnda de Talento Andaluz al proyecto Innovador de la Administración de la Junta de Andalucía con la Migración de la Telefonía IP. Este fue un proceso de resolución de problemas derivados del cambio de tecnología, esta capacitación la debo a mis estudios en TIC.

En la parte de investigación, cualquier evolución tecnológica va de la mano de nuestros conocimientos, y tenemos dos proyectos muy bonitos: Red-Core con la Unidad de rehabilitación cardiaca, en el que a través de un reloj se predice cómo se realiza el ejercicio pautado de forma personalizada y permite la comunicación paciente-profesional, lo cual fue muy útil en la pandemia. Otro de ellos fue el proyecto de Úlceras por Presión, dónde utilizando camisetas llenas de sensores que predicen a través de IA todos los movimientos necesarios para que no se produzcan escaras. El último en el que estoy trabajando y en el que estoy muy involucrada por una motivación extra, ya que tengo familiares que han fallecido por cáncer de pulmón y colon, se trata de la unión de dos de los grupos de investigación más potentes de Jaén, el de ASIA de la Universidad de Jaén con el equipo de Oncología del Hospital Universitario de Jaén… Con esta alianza haremos grandes cosas.

¿La vocación la encontraste a tu alrededor, tuviste una inspiración cercana? ¿Por qué decidiste dedicarte a la tecnología y a este tipo de proyectos?

A mí lo que me gustaban eran las matemáticas, y a la hora de elegir carrera, las matemáticas puras me parecían muy sectorizadas y demasiado enfocadas a la enseñanza. Así que me dediqué a buscar entre las ingenierías, que las veía con más futuro, y que no tuvieran química (que no me gustaba). Nunca había tocado un ordenador ni nada de electrónica, y fue ir descubriendo que era capaz y además me gustaba. Es algo que he ido disfrutando durante toda la carrera, ir asumiendo esos retos de sacar adelante algo desconocido con esfuerzo y dedicación. No es que seas más o menos inteligente, sino que te enganchas con algo que te gusta.

En aquella época se desconocía mucho qué te podía aportar esa carrera, ¿no es así?

En el año 1993 cuando yo empecé a nivel universitario se hablaba de que era muy difícil y de que se necesitaba mucha nota, pero no realmente de en qué consistía y cuál era su futuro. Se sabía que no tenía paro, de echo estábamos en el Boom de las Telecomunicaciones.

¿Crees que esa falta de información puede ser, aún hoy en día, una de las barreras para que muchas chicas no se animen a realizar este tipo de estudios?

Efectivamente, creo que cada vez se van dando más sesiones de formación y orientación para informar de qué hacemos en el sector y se va abriendo camino a las nuevas generaciones, para que lo vean como un posible trabajo. Poder comunicar a la gente y hacer este tipo de investigaciones es muy bonito, somos muy válidos en cualquier ámbito, aportamos mucho valor a cualquier sector ya que en la base de todo está la tecnología. Debería ser una asignatura obligatoria para que se conociera y se le perdiera el miedo a lo desconocido. Porque hasta que no empiezas, no te das cuenta de si te gusta. Por otro lado, normalizar la igualdad, sigue siendo el gran reto de la Formación y la  Educación.

Debido a la transversalidad de la tecnología en todos los sectores y a esa accesibilidad  que actualmente tenemos, ¿cómo de importante ves que se eduque no solo en el uso sino en todo en el proceso de creación de la tecnología?

La experiencia que tengo más reciente ha sido durante la pandemia. La tecnología ha permitido conectar a pacientes en aislamiento o teletrabajar. Ese tipo de conexión a través de tablets con las familias de las personas enfermas, mejoraba su evolución y curación. Esos lazos les daban fuerzas para seguir adelante. Hemos facilitado la conectividad a profesionales y permitido que la tecnología no esté solo al servicio de la gente joven, sino también de la gente mayor, que han perdido bastante el miedo a la tecnología y han descubierto una forma de comunicación con sus seres queridos a raíz de la pandemia.

Además, todos los sectores que se han visto afectados en la crisis están tomando conciencia de la necesidad de la tecnología para enseñar sus productos, la Digitalización ha venido para quedarse. Si algo ha traído bueno esta pandemia es que, gracias a la mayor conectividad con la que habíamos dotado a las 254 sedes sanitarias en Jaén, la pandemia en Andalucía ha sido más llevadera porque se había permitido la comunicación entre los centros de salud, incluso en los pueblos más recónditos.

¿Cómo ves el papel de la mujer en el sector TIC según tu experiencia?

La mujer TIC aporta respuestas creativas, atrevidas a la vez que sensatas. Hoy ya es  evidente: la sensibilidad, apertura de miras, la pasión por el trabajo y la capacidad son más valoradas que nunca. Siempre se ha considerado una mujer inteligente, con una alta capacitación, porque aporta soluciones a todos los sectores. Siempre que se plantea un problema acuden a nosotras para darles apoyo y ayuda. Como mujeres, aportamos diferentes soluciones, lo cual es un punto a nuestro favor, aunque después se analice entre todos el equipo cuál es la más correcta. Las empresas no solo crecen por el uso de tecnología, sino también por incorporar equipos multidisciplinares en la toma de decisiones.

¿Te has encontrado durante tu trayectoria alguna barrera tipo techos de cristal, suelos pegajosos, etc? ¿Alguna anécdota al respecto?

Me he encontrado con estudiar y trabajar en un mundo de hombres. Como mujer, sientes que siempre tienes que demostrar más. Para destacar, debes esforzarte y que se note. Lamentablemente seguimos en una cultura donde se sexualizan las profesiones, algo ya más que superado, pero que todavía tiene su calado en la presencia de la mujer en altos cargos o alta responsabilidad. En ese sentido, a nivel de trabajo, siempre ha sido un esfuerzo mayor tener que demostrar mi valía. Es algo que quizás me autoimpongo por mi propio carácter, pero esos egos y afán por superarse a costa de los demás solo me los he encontrado entre hombres. Las mujeres suelen ir más a colaborar y a que todo salga adelante, según mi experiencia personal. Me he encontrado que en cualquier foro cuando digo que soy ingeniera te catalogan como alguien diferente. ¡Qué trabajo más difícil! me suelen decir.

Un problema que creo que ha habido siempre es que en el momento de la crianza se piensa que las mujeres no somos productivas. Yo tengo tres hijos, y he superado con creces la productividad gracias a la conciliación y la adaptación de los horarios. Gracias a la conciliación, en mi grupo de trabajo me permitían llevarlos al cole y luego alargaba la jornada y terminaba el trabajo antes de recogerlos cuando terminaban el comedor. Esa conciliación en horarios permite hacer tu labor y te va haciendo que te organices tu tiempo para sacarle el máximo rendimiento y productividad. La maternidad y asumir esas responsabilidades también se debe valorar en la empresa, porque te da un aporte de conocimientos que no se tiene si no tienes hijos y no tienes que aprovechar el tiempo al máximo, además de la responsabilidad y fidelización a la empresa que les da de comer.

¿Crees que siguen vigentes los estereotipos relacionados con el sector y en concreto con la mujer TIC?

Yo creo que el estereotipo de los frikis con gafas de pasta se está rompiendo, se está viendo que tenemos vida social más allá del ordenador, más allá de esa parte friki que tenemos todos y todas. También es una barrera el tema de la inteligencia, nos consideran superiores y eso muchas veces da miedo. Cuando digo que soy ingeniera suelen decir “es que tú eres muy lista”, pero no es tanto así sino fruto del trabajo, del esfuerzo, y la pasión por lo que haces.

¿Cuál es el siguiente reto a nivel empresarial para que podamos tener un escenario viable en cuanto a la igualdad de género?

Creo que la conciliación familiar y laboral es muy importante para que aumente la natalidad en nuestro país. Tenemos que apostar por esa necesidad de talento que debemos cubrir como sociedad. Facilitar la conciliación a los trabajadores y trabajadoras que desarrollen su carrera profesional sin dejar de lado la vida familiar, es muy importante que ese paso se dé en todas las empresas. Esa confianza que otorgas al profesional la recibes de vuelta multiplicado por mucho. La persona se implica en la organización con la responsabilidad no solo de cumplir con sus tareas, sino de hacer el bien a esa empresa que le permite estar con su familia.

¿Cuál crees que es el siguiente reto: legislar, responsabilidad corporativa…?

Es importante formar al equipo directivo no solo en el ordeno y mando, sino en el liderazgo, y en hacer valer a las personas con las que trabajan, para darles una oportunidad en aquello que pueden desempeñar mejor su talento. Es muy importante la formación para poder adquirir nuevos horizontes dentro de nuestra carrera profesional.

¿Cuál es la situación actual del liderazgo femenino? ¿Conoces a muchas mujeres en ese papel?

Sí, puedo distinguir entre los que han sido jefes/as y líderes. Hay una diferencia abismal. Es algo que depende de la capacitación de la persona y muy necesaria para el desempeño profesional y desarrollo de un buen trabajo en equipo.

¿Qué opinión tienes sobre la meritocracia en relación a tu experiencia?

Todo se puede compaginar. Teniendo unos horarios y una disciplina, te permite tener ese tiempo para trabajar esos méritos. Yo me saqué el máster embarazada de mi tercer hijo pequeño, aprovechaba cuando dormían los niños para hacer esas actividades de formación, investigación…

Es ajustar tu tiempo a lo que necesitas, y va con la persona. Si no tienes corresponsabilidad con tu pareja, no vas a tener tiempo para el desarrollo de esas capacidades que son necesarias. El repartir las tareas entre las dos partes de la pareja es fundamental para poder aprovechar el tiempo, y buscar la mejora continua sin renunciar a la familia.

Tus hijos sí van a tener esa referencia. A lo largo de tu carrera ¿has tenidos a algún referente hombre o mujer?

Macarena Espinilla, profesora de la Universidad de Jaén que fue mi tutora y me enseñó a investigar y a utilizar la tecnología aplicando el conocimiento experto para lograr con inteligencia artificial, la innovación en procesos y mejorar la calidad de vida de las personas. Ha sido un referente en cuanto a constancia en el trabajo y esa pasión y buen hacer de cara a la salud, y a llevar a cabo las cosas en cuanto a organización.

Y Belén Vílchez, coach personal. Su mayor enseñanza, es algo que os va a impactar: “relaja la raja”, porque las mujeres siempre pretendemos ser superwoman y nos autoexigimos mucho en un mundo de hombres. Me enseñó a poner freno a ese sobreesfuerzo porque, a la larga, pasa factura y hay que aprender a cuidarse para cuidar, para hacer un buen desempeño y alcanzar lo que quieres. Tienes que sentirte bien contigo y el autoconocimiento de saber a donde puedes llegar. Me ayudó a tener una sensatez y una calma, necesarias para afrontar los retos y una buena organización del tiempo para hacer muchas cosas más además de atender a la familia.

Entre la mujer que comenzó su andadura en las telecomunicaciones hasta hoy, ¿crees que estamos avanzando en la igualdad en el sector TIC?

Creo que sí que estamos avanzando, la visibilidad de referentes femeninos está favoreciendo que las niñas se planteen que es una opción más de cara a elegir una carrera. Y sabiendo la versatilidad de las mujeres en las TIC, se opta mucho por nuestra presencia en los equipos de dirección porque la diversidad potencia la mejora de la organización. Esa visión femenina hace que los productos de las empresas sean más fáciles de incluir en el sistema.

¿Por qué el sector puede y debe liderar un avance hacia la igualdad de género?

Este sector tiene la ventaja de que es algo que puedes hacer desde casa. Puede abanderar la igualdad y la libre movilidad, es algo intrínseco a las comunicaciones y la informática. Nosotros desde hace muchos años utilizamos el teletrabajo y ahora es cuando se está dando cuenta la sociedad de sus ventajas. Permite a hombres y mujeres desarrollar su trabajo TIC desde casa cuidando a la familia.

¿Qué le dirías a una chica que se plantea hacer una carrera STEM y tiene dudas por su dificultad o por estereotipos?

La capacidad no tiene género. Nada te frena, solo tú tienes la solución. Con esfuerzo y perseverancia todo se consigue. Lo importante es luchar por tus sueños. Somos capaces de hacer todo lo que nos propongamos.

Como miembro de la Asociación de Mujeres en el sector público, destacar lo importante que es la visibilización de las mujeres, porque ahora mismo está ocupado principalmente por hombres. Hay que luchar por ese cambio de liderazgo en cualquier ámbito, hay que pisar con fuerza y llegar a esos cargos de dirección, para aportar nuestra visión como mujer porque estamos preparadas y queremos estar representadas.

Y destacar también el término de sororidad, para crecer como mujeres y hacerlo juntas, apoyarnos y estar siempre unidas en ese esfuerzo de cambiar la sociedad. Educar a nuestros hijos e hijas en igualdad, aprovechar ese papel y, desde la educación en el hogar, contribuir desde casa a esa ruptura de la brecha de género.