Macarena Espinilla Estévez es la primera mujer que hizo el doctorado en Informática en la Universidad de Jaén, con el que obtuvo mención internacional y el premio extraordinario. A pesar de su juventud es ya catedrática en un ámbito tradicionalmente masculinizado. Apasionada por su trabajo, actualmente es docente e investigadora, aplicando la informática al ámbito de la salud. Toda una pionera, sencilla y cercana, y todo un ejemplo “de ingeniera de carne y hueso” para sus alumnas. A ellas les enseña que el talento no entiende de género, que los sueños se cumplen con trabajo y esfuerzo, aprovechando las oportunidades. Y que la informática es mucha más que programar, ofrece la posibilidad de mejorar y optimizar los procesos de cualquier sector.

  • Un hobby. Viajar y la música. Empecé viajando por trabajo y me fui enganchando a viajar por placer. Países como Tailandia, Vietnam e India, me apasionan.
  • Un lugar. La casa de mis padres en Los Villares en Jaén, es un paraíso para mí. Allí he encontrado un lugar para la desconexión.
  • Un libro. “El monje que vendió su Ferrari”, de Robin S. Sharma.
  • Una película. “Una mente maravillosa”, de Ron Howard.
  • Un personaje. La protagonista de “Gambito de dama”, Beth Harmon.
  • Una App. Spotify.
  • Una palabra que la defina. Entusiasmo.

¿Cómo ha sido tu trayectoria profesional hasta llegar a tu situación profesional actual?

Tuve claro desde pequeña que quería hacer una ingeniería, y que quería estudiar en la Universidad de Jaén. Dentro del abanico de titulaciones que existían, una de las que más me llamaba la atención era ingeniería informática. Me matriculé y la verdad es que me fue muy bien. Las tareas prácticas que debíamos desarrollar, las llevaba a cabo de manera amena, para mí siempre era y sigue siendo a día de hoy, como un juego. Un juego desde el punto de vista de tener que conseguir una meta a través de unas nociones preestablecidas. Para ello, has de ir conjugando múltiples fundamentos hasta conseguir la solución. Fue una carrera que me iba enganchando cada curso académico.

Posteriormente me adentré en el mundo de la investigación en el sector TIC, y comencé con la propuesta de sistemas de apoyo a la decisión y modelos de evaluación. Soluciones clave para ayudar a las personas a tomar decisiones, ante la amalgama que tienen de alternativas e información sobre ellas. Aplicaciones de estos sistemas son categorizar una muestra de aceite de oliva en base a la opinión de catadores, evaluar políticas de energía sostenible, o incluso valorar el desempeño de las personas trabajadoras en su puesto de trabajo. Posteriormente, desde hace aproximadamente 8 años, estoy centrada en un tema apasionante que es aportar soluciones digitales para mejorar la calidad de vida de las personas y promocionar su autonomía. Tengo la fortuna de trabajar con un equipo excepcional en el ámbito de la Ingeniería en Informática y colaborar con profesionales de la sanidad extraordinarios para aportar soluciones reales, es muy satisfactorio.

Un aspecto crucial en mi trayectoria han sido las estancias de investigación que he realizado. Estuve 3 meses en la Universidad Tecnológica de Sídney, un mes en Bélgica en un centro de energía nuclear, en la Universidad Tecnológica Nacional de Argentina durante 2 meses o más de 5 meses en la Universidad del Ulster en Reino Unido. Además, he realizado varias visitas cortas a otras universidades de otros países como Cuba, Colombia o Turquía. Mi trayectoria laboral ha estado ligada a la Universidad de Jaén con diversos tintes internacionales, tanto en países desarrollados como emergentes. Todo ello ha contribuido a que tenga múltiples perspectivas.

Comencemos remontándonos un poco hacia atrás. ¿Cuál era tu visión de la tecnología cuando eras apenas una estudiante y cuál es tu visión actual?

Antes de estudiar Ingeniería en Informática tenía la visión de que dicha titulación consistía, exclusivamente, en desarrollar aplicaciones de gestión o administrar sistemas informáticos. Mi visión ha evolucionado, ahora compruebo que la Ingeniería en Informática es un eje crucial para la innovación tecnológica, permitiendo mejorar u optimizar cualquier proceso en cualquier organización. Actualmente, hay numerosos temas de especialización dentro de la Ingeniería en Informática como Internet de las Cosas o Inteligencia Artificial, los cuales aplicamos en el grupo de investigación para proponer soluciones en el ámbito de la salud.

¿Crees que es importante para la juventud adquirir competencias técnicas independientemente de la rama profesional que se elija?

Para mí es imprescindible tener unos fuertes fundamentos de informática. Nos encontramos en una transformación digital, implantándose las tecnologías en nuestra vida diaria tanto a nivel personal como laboral. La juventud debería adquirir de manera obligatoria dichas competencias para no generar una brecha digital. Así, desde mi punto de vista, la informática debería encontrarse como asignaturas obligatorias en bachillerato. En este sentido, es clave tener unas nociones de programación para desarrollar aplicaciones sencillas que procesen información y faciliten ciertas tareas de gestión. Además, por otro lado, la administración electrónica, la seguridad informática, la búsqueda de información en Internet o la banca digital, son capacidades que se deben de adquirir desde jóvenes para su futuro en cualquier campo.

¿Ha sido útil tu formación para el desarrollo de tu carrera profesional? ¿Animarías a las jóvenes andaluzas a adquirir una formación técnica?

Estoy muy satisfecha de haber estudiado una carrera técnica, mi visión ha cambiado. Empecé estudiando la carrera de Ingeniería en Informática, y en mi trayectoria profesional proponemos métodos de prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación con sensores que recogen datos, los cuales son procesados mediante técnicas de inteligencia artificial. Inevitablemente es una formación que requiere un aprendizaje durante toda la vida, sobre todo cuando estás centrado en un sector específico. En mi caso, hace tres años decidí especializarme en el ámbito de Ingeniería Biomédica para profundizar en esta temática y ampliar conocimientos de ramas afines de ingeniería. Deseaba que personas expertas en su rama me ampliaran conocimientos en diversos campos, de la mano de compañeros y compañersas del máster, haciéndome el camino de aprender más amable, volver a los orígenes, a estar en las bancas del aula. Aunque fue complejo compaginar durante un curso académico el trabajo y la formación de un máster, con esfuerzo, dedicación e ilusión, se avanza en el camino y se alcanza la meta.

Sin lugar a dudas, animaría a las jóvenes andaluzas a estudiar una formación técnica, específicamente informática. Si a las jóvenes les resuena por dentro esta formación, debería seguir su instinto y probarlo, que no se queden con la duda. Es una formación muy enriquecedora, pueden ser productoras de un gran abanico de oportunidades como motor socio-económico.

Ahora que soy profesora transmito el mensaje de que la informática es proponer soluciones para mejorar procesos, aumentar la productividad y superar obstáculos en cualquier ámbito.

¿Cómo ves el papel de las mujeres en el sector TIC? ¿Cuáles son los principales obstáculos a los que se enfrentan en el desarrollo de su carrera en el sector según tu experiencia?

A día de hoy veo que hay un techo de cristal para muchas mujeres. Creo que se ha evolucionado mucho en los últimos años en las entidades TIC, están cada vez más concienciadas con este tema, pero hay que seguir avanzando. Aunque se está aumentado la representación de las mujeres en el sector, estamos todavía en una transición donde, de manera integral, tenemos que hacer un esfuerzo por visibilizar a la mujer informática de carne y hueso, y que se vea lo que somos, mujeres tan empoderadas como los hombres. Mi deseo sería que en un futuro no hubiera cuotas porque no fueran necesarias.

En ocasiones, persiste una imagen alejada de la realidad por parte de la sociedad. Existen unos estereotipos y creencias limitantes sobre el perfil tanto en hombres como mujeres para estudiar el grado en Ingeniería Informática. Poco a poco, estamos desempeñando un papel importante al hacernos visibles, tanto profesionales como alumnado, para que esos estereotipos se vayan eliminando.

Considero que he tenido suerte, porque no me he encontrado obstáculos importantes en el desarrollo de mi carrera. Si bien es cierto, que he tenido que trabajar muy duro, y realizar un esfuerzo constante, pero en los caminos que he transitado no me he encontrado grandes barreras.

¿Puedes hablarnos de algún/a mentor/a que te ayudara a desarrollarte profesionalmente? ¿Has tenido algún referente femenino que te inspirara o guiara?

Tengo una visión muy amplia de referentes. Cada persona es única, cada una ha vivido un conjunto de experiencias y aprendizajes totalmente diferentes. Por ello, cuando comparto un tiempo con cualquiera de ellas, intento escucharla con todos los sentidos y entenderla, aunque no comparta su visión, la escucho con detenimiento para comprenderla.

Para mí es un placer, tener un circulo de personas amplio con diversos puntos de vista y especialidades, tanto en la Universidad de Jaén como de alrededor del mundo. Gracias a ellas, me abren la mente y empatizo con sus experiencias y opiniones porque todas tienen razón desde su punto de vista. Así, cuando alguien me comenta una decisión o problemática, siempre pregunto el por qué, buscando el recorrido, porque eso no viene por el azar sino por una experiencia, y tras esa experiencia verdaderamente conoces el por qué. Lo puedes compartir o no, pero así lo entiendes y lo comprendes.

¿Cuál crees que es la imagen social que se tiene de las mujeres profesionales del sector TIC? ¿Crees que persisten los estereotipos ligados a las mujeres de este sector?

Es una lástima que parte de la sociedad tenga una idea equivocada de las mujeres profesionales en el sector TIC. Sin embargo, cuando entras en un aula de Ingeniería Informática, los estereotipos y creencias caen y la verdad emerge.

En mi caso, en la Universidad de Jaén, me encontré con profesoras “de carne y hueso” con titulaciones relacionadas con la informática. Ellas eran mujeres empoderadas, creativas, científicas, extrovertidas, etc. Y mis compañeras de titulación, en general, eran jóvenes cercanas y abiertas con ganas de aprender. No nos encontrábamos entre los estereotipos marcados.

Creo que la sociedad en general y, en especial, los medios de comunicación deberían también romper estos estereotipos y mitos. Cuando sale un informático o informática en una película o serie de TV, se muestra siempre un perfil preconcebido erróneo. De manera similar, a veces, se presupone un perfil de andaluz equivocado de lo que somos realmente los y las andaluzas. Tienes que estar constantemente demostrando que vales.

¿Por tu experiencia, piensas qué estamos avanzando para conseguir la igualdad de género real y efectiva en el sector TIC?

Se está avanzando, decir que no sería una injusticia, se están tomando muchas medidas y se están realizando e implantando planes de igualdad. Pero hay que seguir llevando a cabo más acciones y estrategias porque parte de la sociedad no termina de creérselo, no interioriza el problema. Hay que seguir analizando la situación, los datos y estadísticas y abrir debate para tener una sociedad inclusiva y diversa en los campos tecnológicos.

Queda todavía camino por hacer de manera transitoria para llegar a una situación donde el perfil de mujer en el sector TIC sea real, las jóvenes tengan referentes reales y, finalmente, tengan apoyo en sus contextos de manera natural.

¿Qué les dirías a las personas responsables de las empresas del sector para que impulsaran acciones?

No soy de la opinión de que las chicas deban estudiar obligatoriamente carreras técnicas, pero si a una niña le mueve por dentro estudiar una ingeniería, que lo haga. Muchas jóvenes tienen el talento para que sean productoras de sistemas informáticos, para que formen parte de esas soluciones que se vayan a crear y van a ser motor socio-económico.

A día de hoy, muchas jóvenes, por los estereotipos o la influencia del entorno, pueden dudar y finalmente no optar a una titulación con enormes salidas profesionales y tan enriquecedora. En ocasiones, las chicas no tienen la suficiente fortaleza de ignorar los comentarios exteriores y hacer caso a su instinto, a lo que les fluye por dentro. Con estas situaciones hay que luchar fuertemente. Cuando decidí estudiar Ingeniería Informática, me topé con algunos comentarios que frenaban mi deseo de matricularme en una carrera de informática. En mi caso, esos comentarios, no me frenaron. Sin embargo, hay ocasiones que esos comentarios hacen que una chica cambie de rumbo y decida matricularse en otra titulación no técnica.

Me gustaría pedirles a las entidades TIC que visibilicen el papel que realizan las mujeres dentro y fuera de las empresas. Animar a las mujeres a que visibilicen su labor porque todas ellas son referentes. Para ello, pueden hacer uso de las redes sociales, que son cercanas a la juventud, para que poco a poco lo vayan integrando, e impartir alguna charla o taller de trabajo.

Además, como hemos comentado, las ingenierías no están cerradas, son titulaciones abiertas para ser aplicadas a cualquier sector e innovar en él. Por ello, mi recomendación también es que empresas con departamentos TIC, muestren y evidencien del mismo modo, que puedes ser ingeniera y trabajar para la banca, comercio, turismo, logística o salud. Se debe de hacer hincapié en mostrar esa extensión, porque animaría a muchas jóvenes a estudiar carreras técnicas.

Es crucial visibilizar el perfil de la mujer TIC para que aquellas jóvenes que les motive la informática, puedan continuar su formación en ese campo y puedan ocupar puestos de trabajo tan demandados y enriquecedores.

La formación y la coeducación desde la niñez son sin duda pilares fundamentales para el futuro de nuestra sociedad y economía. Y en este sentido, contar con referentes como tú, que aporten dosis de realidad, identificación e inspiración, es fundamental. ¿Qué dirías a las personas jóvenes?

Les diría que sueñen en grande, que trabajen duro y se esfuercen, aprovechando las oportunidades que se les presentan. Además, recomendaría que hagan de su trabajo su hobby, aprovechando el talento innato que cada persona posee en su interior. Todos los trabajos tienen luces y sombras, pero es importante que trabajen con ilusión y con compromiso, independientemente del trabajo que desempeñen.