De formación empresarial, Virginia Calvo comenzó en el mundo de la tecnología a raíz de sus colaboraciones en una tienda informática, donde nacieron ideas para ir más allá en el negocio. Así comenzó su andadura por el desarrollo de productos, que actualmente llega hasta Asia, logrando con su empresa Atlas Informática ser propietaria de 6 marcas de productos informáticos periféricos especializados para el mundo del videojuego.

Emprendedora e inquieta por autodefinición, cuenta en la actualidad con más de 50 empleados en su empresa, además de ser propietaria de Giants Trainning, un Club de deportes electrónicos que cuenta con más de 100 jugadores profesionales.

Virginia, uno de los objetivos de la entrevista es dar a conocer tu perfil más humano para facilitar así la identificación y la inspiración de vocaciones a las niñas y jóvenes de hoy. Vamos a conocerte un poco mejor:

Un hobby: Me alucina hacer Legos, tanto sola como con mis hijas.

Un lugar: Madrid, el lugar de donde soy.

Un libro: Hay muchos, pero cualquier libro de poesía.

Una película: Interstellar.

Un personaje: Lara Croft, es la protagonista de un videojuego que no es precisamente muy reciente y está liderado por una mujer. Una mujer fuerte, combatiente, al margen de otras características del perfil de una heroína de videojuegos.

Una APP: Google Maps, me salva la vida.

Una palabra que te defina: Inquieta, en el sentido más positivo de la palabra.

Tal y como nos cuentas que empezaste en el sector TIC, observamos una evolución en lo que la tecnología ha significado en tu vida ¿Cuál era tu visión de la tecnología antes y en qué se diferencia de la actual?

Creo que no estudié una carrera técnica por cierta inmadurez o porque no tenía referentes en mi entorno y familia que me hicieran interesarme, no lo vi una opción para mí en su momento y me decanté por el mundo empresarial porque era lo que conocía ya que mi padre era empresario. Pero si pudiera volver hacia atrás, no dudaría en estudiar una ingeniería o una carrera similar, porque la verdad es que me fascina.

Siempre he estado muy a la vanguardia, tuve un ordenador y un móvil muy pronto, y como siempre he sido muy inquieta y curiosa, me ha gustado investigar e investigar. Así, me he ido adaptando desde lo que yo conocía como usuaria a la demanda de las necesidades de la profesión. Para mí la tecnología es vida, yo no concibo la vida sin tecnología, la necesito y la disfruto.

¿Consideras entonces importante que la juventud de hoy en día adquiera competencias técnicas independientemente de la profesión que elijan?

Absolutamente, y cada vez más. Lo que nos depara el futuro es que los estudiantes de hoy en día se familiaricen por ejemplo con la programación desde bien pequeños, porque necesitarán por lo menos saber cómo funciona para poder entender lo que nos viene por delante.

Y sobre las profesiones TIC, ¿Crees que son esenciales para nuestro presente y futuro?

Por supuesto, además de otras tantas que continúan siendo importantísimas. Pero considero que debe haber una formación técnica y en tecnología prácticamente en todos los aspectos, porque la tecnología ya nos rodea en cualquier profesión y es cada vez más necesario entenderla.

Enfocándonos un poco en el papel de la mujer en este sector ¿Cómo lo valoras en la actualidad?

Bueno, yo te puedo hablar de mi experiencia sobre el sector de la informática de consumo y te puedo decir que cuando yo empecé hace 15 años había muy pocas mujeres, y las que había ocupaban puestos no directivos. Muchas mujeres brillantes, pero en los departamentos comerciales o de marketing. No me he encontrado en reuniones con mujeres directivas, y es cierto que cuando acudía a alguna acompañada por un hombre, la atención siempre se dirigía hacia ellos. Pero creo que esto está cambiando y ahora cada vez me encuentro con más mujeres que toman decisiones y tienen personal a su cargo.

Estamos avanzando en positivo, pero aún hace falta dar más visibilidad a estas mujeres directivas para que sean referentes de otras.

¿Cuál piensas que son los principales obstáculos con los que se encuentran las mujeres para ocupar estos puestos directivos y de liderazgo?

Opino que cuando una mujer consigue llegar es igualmente reconocida que un hombre, por lo menos en mi experiencia. El problema es todas las que se quedan por el camino, algunas veces por elección propia pero en muchas ocasiones porque no les queda más remedio por cuestiones como la maternidad. Pero no solo por eso, hay muchas más causas que vienen de una cuestión cultural y de las creencias familiares y del grupo familiar que están formando. Creo de verdad que la mujer que quiere progresar en el sector tecnológico lo puede hacer, pero también creo que se encuentran con estas barreras culturales que están intrínsecas en nosotras. Hay mucho talento que se queda en el camino porque en estas creencias familiares y culturales intrínsecas no encontramos referentes que nos planteen este posible camino y en su lugar se sopesan otras opciones que ya conozcamos.

¿Y qué consejo les darías a estas mujeres? ¿Y a esas jóvenes que se están pensando si apostar por una carrera STEM?

Les diría que la vida es muy larga, y merece la pena luchar por lo que te gusta. Y si realmente tienes curiosidad y quieres dedicarte al mundo tecnológico, tienes que intentarlo. Con 18 años, cuando te decides por la carrera, todavía te queda mucho tiempo para establecerte familiarmente y además también es compatible. Una familia no la compone una sola persona, lo importante es buscar esa persona que te apoye y trabajar juntos en configurar esa familia.

Pero al fin y al cabo es una decisión muy personal. Es necesario valorar la carga profesional de ambas partes, y lo lamentable lo encontramos en las situaciones en las que la mujer tenga que elegir no progresar en su carrera profesional aun queriendo porque no cuente con el apoyo de su pareja o de las instituciones.

¿Consideras que a nivel empresarial se pueden llevar a cabo medidas para apoyar a la mujer en esa dirección?

Siempre será positivo todo lo que tenga que ver con la conciliación familiar tanto para la mujer como para el hombre, todo lo que pueda facilitar que nadie tenga que renunciar a su crecimiento profesional por atender a su familia. Pero no es lo único, tenemos que trabajar en esa parte que comentaba antes de las creencias aprendidas y de la falta de referentes que nos lleven a pensar, en algún momento, que por trabajar no nos encontramos en nuestro sitio… esto hay que cambiarlo.

Como empresaria y directiva ¿Qué les dirías a los responsables de otras empresas para que lleven a cabo medidas de impulso de la mujer?

Que hablen con ellas, en general con sus empleados, pero en concreto con las mujeres de sus plantillas. Y que deben darles la oportunidad de ‘poder decir’. En mi empresa, un 60% de los puestos directivos están ocupados por mujeres, pero no por ser mujeres sino porque se los han ganado a pulso.

Estamos de acuerdo entonces en que para trabajar la interiorización de estas ideas, la coeducación es un pilar determinante y necesario, educando en igualdad de valores a niños y niñas. Y en este sentido, ¿Consideras importante que en los programas educativos se incluyan las competencias tecnológicas en igualdad?

No puedo esta más de acuerdo. El sistema educativo se tiene que actualizar y adaptar a los cambios que la propia sociedad ha realizado en los últimos 10 años. Mis hijas buscan significados de palabras en internet y manejan un móvil de una forma asombrosa, y es porque han nacido con estas tecnologías y porque lo ven en casa. Es necesario enseñar e incorporar estos aprendizajes en su formación desde edades súper tempranas. A partir de los 6 años aproximadamente se comienzan a definir las identidades y personalidades de género, y estas adquisiciones y contacto con los aprendizajes tecnológicos se deben realizar para evitar que los asocien a una ‘cosa de niños’.

Hablando un poco de la rama de los deportes electrónicos en la que trabajamos, hay muy pocas mujeres que se dediquen de forma profesional y se debe principalmente a la falta de referentes. Pero estamos trabajando para que esto cambie y que cada vez haya más mujeres porque sí que hay muchas que juegan como entretenimiento, prácticamente en paridad con el número de hombres, pero son muchas menos las que quieren y llegan a competir. Dentro del sector queremos ayudar a estas chicas para que no lo dejen, y confiamos en aumentar este porcentaje de mujeres que juegan profesionalmente a través de brindar igualdad de oportunidades con acciones como por ejemplo la existencia de una categoría única para competir, sin diferenciar masculina o femenina. Pero nos estamos encontrando de nuevo con las cuestiones culturales y con el hecho que durante años, los videojuegos han sido ‘cosas de chicos’ y debido a ello, llevamos un retraso en el tiempo de dedicación. Según los últimos estudios, entre los 12 y 16 años existe paridad sobre las horas del día que los chicos y chicas dedican a los videojuegos, lo que nos indica que en el futuro cercano habrá que analizar los datos para ver si existe tasa de abandono y tenemos que enfocar en esta dirección.

¿Qué opinas de las políticas de paridad y el rechazo que provocan al entender que valoran a la mujer por su género por encima de su profesionalidad?

No me gustan pero las entiendo. Me gustaría que la mujer accediera a los puestos por simple merecimiento y trabajo y que tengamos igualdad de oportunidades, esa es la igualdad real. Pero entiendo que dado el panorama actual, estas medidas son necesarias por cuestiones de visiblización para normalizar en la sociedad el ver mujeres en puestos donde por barreras de acceso siempre ha habido hombres. Lo que no se puede es penalizar con la etiqueta de ‘no se lo merece’.

Hablas de la importancia de contar con referentes que nos permitan ver que es posible y que tenemos nuevos caminos por los que andar. Además, la inspiración tiene muchas formas ¿Podrías indicarnos algún o alguna que lo haya sido para ti?

He tenido el referente de mi madre, ama de casa que decidió dejar el trabajo por nosotros pero que siempre la he visto luchando y apoyando a mi padre. Tengo también el referente de mi tía, una mujer que se ha hecho a sí misma con una carrera profesional dentro del mundo editorial. También mi abuela… he vivido rodeada de ‘mujeres peleonas’ que me han enseñado a no rendirme pero, ¿cuál de nosotras no?

Y luego también del mundo de la literatura, científicas, matemáticas, etc.

Realmente no hay una sola persona que me haya inspirado, ha sido un compendio de mujeres luchando. Ya lo decía el poeta Escandar Algeet ‘Mire donde mire siempre veo una mujer luchando’, pues esto es lo que me inspira día a día.

Comentemos un poco acerca de esas creencias aprendidas y del imaginario social alrededor del cual desarrollamos nuestra vida, ¿Cuál piensas que es la imagen social existente de la mujer en el sector TIC?

Pues no lo sé, si te soy sincera nunca me he puesto a pensar qué  dirán de nosotras o de mí misma en concreto. Y de verdad que tampoco me afecta porque tengo claro donde estoy. Lo que me gustaría es que no dijeran nada, ni positivo ni negativo, sino que fuera algo natural que una mujer llegue al éxito y que se le admire igualmente.

Posiblemente exista algún estereotipo, pero no soy consciente de ello ni me he sentido menospreciada ni elevada en mi sector por el hecho de ser mujer, por lo menos en los últimos tiempos.

¿Qué le dirías a la juventud para que puedan cuestionar sus conductas aprendidas asociadas al género como paso previo a cambiarlas?

La curiosidad la tenemos por naturaleza y todas las personas queremos aprender. Tienen que buscar qué les gusta, qué les motiva y encontrar aquello que quieren aprender. Preguntar a sus padres, a su entorno, a los expertos. Hay muchas personas que no lo han encontrado en carreras oficiales y que siendo autodidactas se han convertido en grandes profesionales. Tienen que tener claro que hay que estudiar, formarse, pero además nutrirse de toda la información de la que disponen (tutoriales, etc), y que no se dejen llevar por el torrente educativo. Que se manifiesten, que hablen de sus inquietudes, que luchen por lo que les gusta.

Me gustaría que mis hijas en el futuro hablaran conmigo y me contaran, y ayudarlas a que busquen su camino.