El área de pediatría oncológica del Hospital Universitario Virgen del Rocío vivió el pasado 19 de febrero una jornada donde las batas blancas convivieron con visores de realidad virtual e inteligencia artificial creativa. En el marco de la campaña “Quiero ser WD”, impulsada por la Agencia Digital de Andalucía, WomANDigital demostró que la transformación digital no solo se mide en bits o datos, sino en la capacidad de generar empatía y esperanza allí donde más se necesita.
La jornada, que se desarrolló bajo un clima de ilusión y descubrimientos, permitió que los niños y las niñas ingresados dejaran atrás, por unas horas, la rutina hospitalaria para adentrarse en espacios pensados para aprender jugando.

La clave del éxito residió en la combinación de tecnología de vanguardia y un enfoque humano cuidado al detalle. María Jesús Garrido, CEO de Minifunkids, acompañó a los niños y las niñas en un recorrido a través de gafas de realidad virtual que les permitió descubrir nuevos entornos y vivir experiencias inmersivas convertidas en auténticas ventanas de evasión.
Al mismo tiempo, Sara María Rosa, CEO de Tribaly Academy, aportó el componente creativo al acercar la Inteligencia Artificial a los más pequeños, invitándoles a componer, experimentar con sonidos y dar rienda suelta a su imaginación mediante herramientas digitales.

Un puente entre ciencia y bienestar
Para María Luisa Ulgar, coordinadora de WomANDigital, esta acción es la prueba palpable de que la estrategia de igualdad y talento digital debe estar al servicio de la sociedad. “La tecnología es, ante todo, un puente. Con nuestra campaña ‘Quiero ser WD’ no solo buscamos fomentar vocaciones, sino demostrar que el ecosistema TIC tiene el poder de transformar realidades humanas. Cuando la tecnología se aplica con propósito, se convierte en la mejor aliada para el bienestar social”, afirmó Ulgar durante la jornada.
La vertiente clínica y asistencial también respaldó la importancia de estos espacios de “tecnología amable”. La Dra. Catalina Márquez, jefa del servicio de Pediatría del Hospital Virgen del Rocío, destacó el valor terapéutico de la actividad: “Para nuestros niños y niñas, romper la rutina hospitalaria con estímulos tan positivos y tecnológicamente avanzados no es solo un acto de ocio, es un alivio emocional fundamental. Ver cómo la tecnología les permite desconectar y soñar es un apoyo vital en su proceso de recuperación”.
Este impacto emocional es precisamente el motor que mueve a las asociaciones que trabajan día a día junto a las familias. Gloria Álvarez, presidenta de la Asociación Española de los Efectos del Tratamiento del Cáncer, subrayó la importancia de estas colaboraciones: “La lucha contra la enfermedad requiere de herramientas que vayan más allá de lo médico. La tecnología aplicada con tanta empatía y cercanía ayuda a mitigar el impacto de los tratamientos. Ver a estos pequeños sonreír, crear música y explorar mundos virtuales es el mejor bálsamo que podíamos ofrecerles hoy”.
Tecnología con propósito
Este impacto emocional es precisamente el motor que mueve a las asociaciones que trabajan día a día junto a las familias. Gloria Álvarez, presidenta de la Asociación Española de los Efectos del Tratamiento del Cáncer, subrayó la importancia de estas colaboraciones: “La lucha contra la enfermedad requiere de herramientas que vayan más allá de lo médico. La tecnología aplicada con tanta empatía y cercanía ayuda a mitigar el impacto de los tratamientos. Ver a estos pequeños sonreír, crear música y explorar mundos virtuales es el mejor bálsamo que podíamos ofrecerles hoy”.
La jornada concluyó con la certeza de que la tecnología, lejos de ser algo frío o distante, puede convertirse en el abrazo digital que necesitan quienes atraviesan un momento delicado.
WomANDigital continúa así su camino, demostrando que la transformación digital es, inevitablemente, un proyecto de transformación social.
Con este espíritu se puso punto final a una experiencia cargada de emociones, sonrisas y descubrimientos, en la que la innovación dejó de ser un concepto abstracto para hacerse presente allí donde más se necesita. Porque cuando la tecnología se pone al servicio de las personas, se transforma en oportunidad, en alivio y en esperanza.
El reto ahora es seguir sumando voluntades, tejiendo alianzas y llevando este impulso transformador a nuevos espacios. Es momento de implicarse, de abrir puertas y de apostar por una digitalización con propósito, capaz de generar impacto real allí donde más falta hace.









