19 de diciembre de 2025

(UN CUENTO NAVIDEÑO… CON CÓDIGO, PROPÓSITO Y PERSPECTIVA)

Érase una vez…

…un mundo cada vez más digital. Uno en el que los algoritmos se multiplicaban más rápido que los abrazos, donde los datos fluían con la velocidad del viento, pero las oportunidades… no siempre llegaban a todos los rincones ni a todas las personas.

Era una sociedad brillante, sí, pero a veces también fría, como una estrella sin atmósfera. Y aunque muchos avances parecían mágicos, había un pequeño problema en su hechizo: no todos los relatos estaban representados en su desarrollo.

Pero como todo buen cuento de invierno, algo estaba a punto de cambiar. Porque llegó un momento —justo cuando el calendario empezaba a pensar en el año siguiente— en el que muchas personas se hicieron la misma pregunta:

¿Y si la tecnología también pudiera cuidar, incluir, emocionar…?
¿Y si 2026 fuera el año en que el futuro se diseñe pensando en todas las personas?

Y entonces, estas personas alrededor del mundo, empezaron a marcarse un propósito. Quizás fuese la magia de la navidad, o quizás fuese la conciencia de una sociedad digital… pero la conexión se hizo realidad y se sumaron las intenciones de una Red de Redes para el 2026… para un futuro TIC responsable y diverso.

VOCES QUE CONSTRUYEN EL 2026

Desde WomANDigital, realizamos nuestra aportación para reprogramar el código, con los propósitos de algunas de nuestras colaboradoras:

Clara Grima

Una de las brechas cada vez más importante (casi tanto como entre ricos y pobres) es la de quienes tienen pleno acceso a las TIC, (aún más, los que las controlan y marcan su dirección), y los que casi no pueden acceder a ellas. Yo pediría al 2026, que todos y todas pudiéramos hacer uso de ellas y, sobre todo, que las líneas de progreso en ellas no estén en manos de unos pocos (normalmente hombres, blancos).

Por mi parte, seguiré prestando mi modesta voz y pregonando, aunque sea en el desierto, para que se cumpla mi deseo expresado en la primera pregunta. Las matemáticas y las TICs son las herramientas más poderosas que tenemos para salvar al mundo.

Carmen Rueda

Al 2026 le pido, que avancemos hacia una tecnología más humana, accesible y con impacto real. Que reduzcamos brechas, impulsemos la diversidad y diseñemos soluciones digitales que tengan en cuenta todas las miradas. Y que la ética y la inclusión formen parte natural de cada proyecto tecnológico.

Mi propósito para 2026 es aportar desde mi trabajo a que la tecnología llegue a quienes más la necesitan. Continuar impulsando proyectos que unan innovación, bienestar y accesibilidad —especialmente en salud, formación y acompañamiento digital— y contribuir a que Andalucía consolide un ecosistema TIC más diverso, abierto y consciente.

Eva Nieto Fajardo

Que la inteligencia artificial aprenda para nosotras, no solo de nosotras. Que el talento femenino sea reconocido como motor de cambio, y que el conocimiento del cuerpo y los ritmos femeninos se integren como ventaja competitiva. Le pido ética: una tecnología que no invisibilice ni repita sesgos del pasado. Y le pido presencia: que estemos tan dentro del sistema que en 2027 no tengamos que seguir justificando nuestro lugar.

Mi propósito es seguir creando tecnología con intención, desde lo humano y lo cíclico. Impulsar soluciones que generen referentes y bienestar real, y abrir camino para que más mujeres lideren sin renunciar a su esencia.

María José Escalona Cuaresma

Al 2026 le pido mucha más implicación en cuanto a la IA explicable y la IA responsable, y sobre todo, le pido que se empiece a trabajar en las chicas desde muy pequeñas, pero también en los chicos, para que vean la necesidad de la incorporación de la mujer en las TICs, trabajando de una manera lúdica desde el juego.

Y mi propósito personal y profesional que me planteo, pues es disfrutar de todo lo que viene, poder seguir haciendo divulgación, y aprender muchas cosas nuevas… Estoy super emocionada con el tema de la Inteligencia Artificial y la aplicación de la ética en la misma.

Esther Parejo Amat

Le pido al 2026 que la tecnología deje de ser solo una promesa de eficiencia y vuelva a ponerse al servicio de las personas. Un futuro TIC responsable pasa, para mí, por integrar la ética, la comunicación consciente y la diversidad en el centro de cualquier innovación. No se trata solo de avanzar más rápido, sino de avanzar mejor: con tecnologías accesibles, comprensibles y diseñadas para reducir brechas, no para ampliarlas. También le pido que la digitalización no deshumanice los procesos, sino que libere tiempo y energía para lo verdaderamente importante: la creatividad, el pensamiento crítico y las relaciones auténticas.

Mi propósito es acompañar a profesionales y marcas —especialmente a mujeres con trayectoria y conocimiento— a ocupar su espacio en el entorno digital con voz propia, criterio y responsabilidad. Quiero seguir trabajando para que la tecnología, incluida la IA, sea una aliada estratégica en la comunicación, no un sustituto del pensamiento ni de la identidad. A nivel profesional, mi compromiso es ayudar a construir marcas visibles y con autoridad que comuniquen desde la coherencia, el impacto positivo y la consciencia. Y, a nivel personal, seguir aprendiendo, cuestionando y enseñando a usar lo digital con intención, para que cada mensaje que lanzamos al mundo tenga sentido, propósito y humanidad.

Laura Brasseur

Le pido al 2026 que la inclusión deje de ser una promesa y se convierta en una práctica cotidiana dentro del sector TIC. Que la diversidad no sea un añadido en los discursos, sino una condición básica en los equipos, en el liderazgo y en la toma de decisiones. Que la tecnología se diseñe con conciencia social, teniendo en cuenta a todas las personas que la van a habitar y dejando espacio a la creatividad, la narrativa y el humor como herramientas para imaginar futuros más justos e inclusivos.

Mi propósito es impulsar proyectos tecnológicos y culturales -como el videojuego- donde las mujeres sean protagonistas, no solo como usuarias, sino como creadoras, líderes y referentes. Quiero contribuir a crear espacios seguros, colaborativos y visibles que potencien el talento femenino en el ámbito digital y usar la creatividad, la narrativa y la innovación como herramientas reales de transformación social.

Javier Prada Oliva

Al 2026 le pido que sigamos trabajando en la línea que lo estamos haciendo desde iniciativas como WomANDigital, porque la parte de concienciación es muy importante. Estamos tan conectados y conectadas a los móviles, redes sociales, etc, que a veces no prestamos la suficiente atención a las cosas importantes, y hay que hacerlo. Esta es mi reflexión para 2026: que nos paremos un poco a pensar en lo que de verdad importante tanto para nuestras personas como entorno… creo que es la mejor forma de avanzar hacia un espacio más inclusivo.

Tengo un propósito muy personal, que es conseguir mi objetivo profesional de ser funcionario de educación. Y, como presidente de la Asociación INTEDUA y coordinador del movimiento IA Educativa, mi intención es continuar con la suficiente energía y ánimo para seguir con esta iniciativa durante mucho más tiempo, ya que me estoy dando cuenta de que está dando unos frutos muy interesantes, bonitos y necesarios. Poquito a poco, ir concretando en más acciones.

Marta López Martos

Al 2026 le pido que consolidemos una Inteligencia Artificial ética, logrando eliminar definitivamente los sesgos de género que hoy se introducen en los algoritmos e impactan en nuestra realidad. Asimismo, deseo que la educación digital sea un pilar en los centros educativos, con actividades constantes que conciencien tanto al alumnado como a las familias sobre un uso responsable, crítico y humano de las TIC.

Mi propósito es claro: pasar a la acción para cerrar la brecha STEAM en las aulas. Me comprometo a ser un nexo real entre la educación y el sector tecnológico a través de tres líneas de actuación: Mentoring y Comunidad, visibilización y desarrollo de recursos, y organización y participación en eventos de impacto… y muchísimas cosas más.

Sara María Rosa Reyes

Al 2026 le pido que el aprendizaje de las tecnologías vaya de la mano de la inteligencia artificial de forma coherente y consciente, no acelerada sin sentido. Que aprendamos a usar la IA como una herramienta de apoyo y no como un sustituto del criterio, del conocimiento técnico ni de la responsabilidad de las personas y de los usuarios.

Mi propósito, es contribuir a que la tecnología, y especialmente la IA, se utilice como una herramienta de apoyo al aprendizaje y al desarrollo humano. Quiero ayudar a estudiantes, familias y profesionales a entender cómo funciona su cerebro para tomar mejores decisiones, aprender mejor y trabajar de forma más sostenible. Unir educación, neurociencia y tecnología para crear entornos más conscientes, inclusivos y preparados para el futuro.

Isabel Barbancho

Le pido al 2026 que las TICs se centren en ayudar a las personas mejorando la comunicación a todos los niveles, potenciando el lenguaje universal de la música, el arte y la cultura como vía de transmisión de esas emociones que todos compartimos y que nos hagan ver que existe esperanza para la humanidad.

En este 2026, espero, junto a mi grupo de investigación ATIC, poner un granito de arena en esa mejora de la comunicación transformando señales cerebrales en música de manera responsable, accesible y significativa para crear experiencias artísticas más profundas y, al mismo tiempo, ofrecer a todas las personas una nueva forma de expresarse y ser escuchadas, usando la tecnología como puente entre el cerebro, la emoción y la sociedad. En resumen, contribuir a que la tecnología no solo sea una herramienta, sino un lenguaje que nos conecte como seres humanos.

TECNOLOGÍA CON PROPÓSITO: CUANDO CADA BIT CUENTA

Un 2026 más humano no va a llegar por sí solo. No es solo una actualización de sistema, es una reprogramación del enfoque, donde cada acción, persona, organización, equipo docente, o entidad pública se convierte en agente activo del cambio.

Porque no se trata de tener más tecnología, sino de tener una tecnología más consciente, más responsable, más equitativa. Que nazca del talento colectivo, que escuche, que entienda los matices de la sociedad. Que refleje no solo las tendencias del mercado, sino las necesidades reales.

  • El sector TIC no puede seguir dejando fuera a la mitad de la población mundial.
  • La economía digital necesita, más que nunca, ideas nuevas… y esas ideas solo pueden nacer desde la diversidad.

¿Te animas entonces a marcarte tus propósitos para el 2026?

EL PODER DE LAS REDES QUE CONECTAN CON SENTIDO

WomANDigital ha nacido para ser esa red de redes. Un espacio donde se encuentran la sororidad, la innovación, la ciencia, el empoderamiento, el humor y la estrategia.

En 2026, seguiremos conectando puntos:

  • Desde las aulas donde sembramos vocaciones STEM.
  • hasta las empresas que necesitan más liderazgo femenino.
  • Desde la educación entre iguales, que transforma desde la raíz,
  • hasta la investigación tecnológica, que debe cuestionarse cómo incluir otras perspectivas.

Porque cuando diseñamos el futuro con todas las personas en mente, rompemos sesgos, barreras y techos. Y creamos verdaderos caminos de avance.

Y AL FINAL DEL CUENTO… EL FUTURO ERA PLURAL

Cerramos el 2025 con un deseo colectivo:

Que la tecnología que construyamos el próximo año sepa escuchar, cuidar, equilibrar.
Que nuestras decisiones como personas, profesionales, instituciones o empresas, sean una suma de conciencia y acción.

Que sigamos apostando por una tecnología que no solo funcione… sino que también importe.

Porque el futuro no se predice. Se construye… se programa.