La pasada Navidad fueron muchas las cartas recibidas por los Reyes Magos o Papá Noel, pidiendo una muñeca. Este juguete es uno de los más populares desde hace generaciones, y ha experimentado una constatable evolución. Las chicas cuentan ya con la posibilidad de pedir una muñeca astronauta o investigadora. Sin embargo, la controversia se mantiene, entre los que avalan su utilidad para el desarrollo social en la niñez  o alentar a las niñas a elegir carreras STEM, y las voces que demandan juguetes sin etiquetas de género.