23 de febrero de 2026

La sociedad digital avanza a un ritmo acelerado. Inteligencia artificial, automatización, ciberseguridad o gobernanza tecnológica ya no son debates de nicho: condicionan la forma en que nos informamos, trabajamos, tomamos decisiones y protegemos nuestros derechos en entornos cada vez más complejos.

Hoy, más que nunca, la tecnología no se mide solo por lo que es capaz de hacer, sino por cómo se integra en la vida de las personas. De ahí la importancia de disciplinas que actúan como infraestructuras invisibles del progreso digital: la ciberseguridad centrada en la ciudadanía, la ética y gobernanza de la IA, el derecho digital y la divulgación científica y tecnológica.

En este presente que ya está construyendo legado, destacamos a cinco expertas WD que representan una forma de entender la innovación con responsabilidad, impacto social y visión de futuro.

MAR LÓPEZ: CIBERSEGURIDAD CON ENFOQUE HUMANO

“Si por la calle no exponemos nuestra cartera, en internet no debemos mostrar nuestros datos”

El legado de Mar López se construye desde una convicción clara: la ciberseguridad no es solo una cuestión técnica, sino una cuestión social. Su trabajo pone el foco en los riesgos reales que afectan a la ciudadanía —fraude digital, suplantación de identidad, ingeniería social o uso indebido de datos personales— y en cómo anticiparlos desde la prevención y la concienciación.

Más allá de proteger infraestructuras, su aportación está en proteger decisiones, comportamientos y confianza, trasladando la seguridad digital al día a día de las personas y las organizaciones. Un legado clave en un contexto donde la sofisticación tecnológica de las amenazas avanza más rápido que la alfabetización digital de la sociedad.

MARÍA JOSÉ ESCALONA: DISEÑAR LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL QUE USAMOS

El legado de María José Escalona se construye en un lugar menos visible, pero decisivo: el diseño y la calidad de los sistemas inteligentes que sostienen la inteligencia artificial. Desde su trayectoria en ingeniería del software e IA aplicada, su trabajo recuerda que la fiabilidad, la trazabilidad y la robustez no son detalles técnicos, sino condiciones necesarias para que la tecnología funcione al servicio de las personas.

Su aportación es clave en un momento en el que la IA se integra en procesos críticos: una inteligencia artificial mal diseñada amplifica errores; una bien construida genera confianza. El legado que deja es el de una tecnología pensada desde el rigor, capaz de escalar sin perder control ni responsabilidad.

En un contexto de automatización acelerada, su trabajo refuerza una idea esencial para la sociedad digital: el verdadero progreso tecnológico no está solo en lo que la IA es capaz de hacer, sino en cómo se construye y se gobierna desde el inicio.

LOLA CARRANZA: DERECHO DIGITAL Y CONFIANZA EN LA ERA TECNOLÓGICA

En un ecosistema donde la tecnología avanza más rápido que la regulación, el legado de Lola Carranza se sitúa en un punto estratégico: convertir el derecho digital en una herramienta de protección y confianza, no en una barrera a la innovación.

Su trabajo en protección de datos, gobernanza tecnológica e impacto legal de la IA permite traducir la complejidad normativa en marcos comprensibles para empresas, instituciones y ciudadanía. Su legado es claro: sin seguridad jurídica y sin derechos garantizados, no hay transformación digital sostenible.

ROCÍO VIDAL: PENSAMIENTO CRÍTICO FRENTE A LA DESINFORMACIÓN TECNOLÓGICA

El legado de Rocío Vidal se construye desde la divulgación como defensa social. En un entorno marcado por la desinformación, los bulos tecnológicos y las narrativas simplificadas o alarmistas, su trabajo aporta rigor, contexto y pensamiento crítico.

Más allá de explicar ciencia y tecnología, el impacto de la conocida por “La Gata de Schrödinger” reside en activar la capacidad de cuestionar, contrastar y comprender, especialmente en temas como deepfakes, pseudociencia o mal uso de la tecnología. Un legado fundamental para una ciudadanía que necesita herramientas intelectuales para convivir con sistemas cada vez más complejos.

MARÍA PERADOR: EDUCACIÓN DIGITAL Y CULTURA TECNOLÓGICA ACCESIBLE

María Perador deja un legado imprescindible en la sociedad digital: hacer comprensible la tecnología sin trivializarla. Su trabajo divulgativo conecta innovación, seguridad y vida cotidiana, acercando conceptos complejos a la ciudadanía desde una mirada pedagógica y accesible.

Este enfoque no solo reduce brechas de conocimiento, sino que empodera a las personas y fomenta vocaciones STEM, especialmente entre jóvenes que necesitan referentes cercanos y discursos alejados del elitismo tecnológico. Su legado demuestra que explicar bien la tecnología es una forma directa de generar impacto social.

TECNOLOGÍA PARA LAS PERSONAS: UN LEGADO COMPARTIDO

La tecnología solo genera impacto real cuando se diseña pensando en las personas y cuando se comunica de forma clara, honesta y responsable. Explicar riesgos y oportunidades, poner contexto, generar pensamiento crítico y construir confianza no es un complemento: es una función estratégica de la sociedad digital.

El trabajo de Mar López, Carmen Domínguez, Lola Carranza, Rocío Vidal y María Perador demuestra que el futuro tecnológico no se construye solo con código, sino con ética, derecho, pedagogía y divulgación. Y que acercar la tecnología a la ciudadanía es tan importante como desarrollarla, tanto para garantizar su impacto social como para inspirar a las próximas generaciones STEM.

Porque solo cuando entendemos la tecnología podemos decidir sobre ella. Y solo así podremos fomentar vocaciones STEM, innovación inclusiva, y un progreso que no deje a nadie fuera.