Referentes

Entrevista con Lina Velarde Gallardo

La vocación de Lina Velarde Gallardo comenzó con un viaje al CERN y, de su curiosidad por descubrir cómo vuelan los aviones. Hoy, esa misma inquietud la ha llevado a investigar en la Universidad de Sevilla uno de los mayores desafíos científicos de nuestro tiempo: la energía de fusión, una tecnología llamada a transformar el futuro energético. Ingeniera aeroespacial, investigadora y firme defensora de la divulgación científica, Lina cree en el poder de los referentes, de la curiosidad y de la diversidad para acercar la ciencia a las nuevas generaciones y demostrar que las profesiones STEM también se construyen desde la pasión, la colaboración y el compromiso con la sociedad.  

Personal

Un hobby.

Cocinar.

Un lugar.

La Alameda.

Un libro.

Malena es un nombre de tango.

Una película.

Mamma Mía.

Un personaje.

Si es de la vida real, Amelia Earthart.

Una app.

TikTok.

Una palabra que te defina.

Inquieta.

Entrevista

Comencemos remontándonos un poco hacia atrás, ¿Cuál era tu visión de la tecnología cuando eras apenas una estudiante que crecía en Triana con ganas de viajar, y cuál es tu visión actual como ingeniera aeroespacial?

Supongo que siempre me ha llamado la atención la tecnología. Me gustaba pensar en cómo funcionaban las cosas. En un viaje con el instituto al CERN me entró mucha curiosidad por saber cómo volaban los aviones, y fue lo que me hizo estudiar una carrera de cuatro años y un máster de dos para averiguarlo… Ahora me sigue pasando igual, pero por suerte tengo el suficiente conocimiento técnico como para entender, de manera general, cómo funcionan las cosas simplemente buscando un poco de información al respecto.

Como física e ingeniera, eres muy conocedora y consciente de las ventajas que el mundo digital plantea. En este sentido, ¿Crees que es importante para la juventud adquirir competencias técnicas y conocer intrínsecamente la tecnología, independientemente de la rama profesional que se elija?

Creo que a día de hoy la tecnología es una gran aliada para la juventud. Y, por supuesto, es muy importante formarse en el ámbito tecnológico, ya que no hacerlo podría suponer una desventaja en el día a día. Pero igualmente creo que pasa al revés. Las personas que tenemos una base de nuestra formación centrada en el ámbito tecnológico, no debemos olvidar ni relegar el resto de ámbitos que son igualmente importantes para nuestros desarrollos como persona, como pueden ser el arte o la filosofía.

¿Cómo ves el papel de las mujeres en el sector TIC? ¿Cuáles son los principales obstáculos a los que se enfrentan las mujeres en el desarrollo de su carrera en el sector? 

Por lo general, a lo largo de mi carrera siempre he visto una desigualdad muy grande en cuanto al número de mujeres y de hombres que me han acompañado en el camino.

Y eso que, el año de mi promoción, la carrera de ingeniería aeroespacial en la Universidad de Sevilla, tenía uno de los porcentajes de mujeres más altos de la escuela de ingeniería.

Pero actualmente con la IA creo que este problema se está acuciando aún más. Hay estudios que demuestran que los hombres usan la IA en un porcentaje mucho más alto que las mujeres. Esto tiene dos consecuencias: por un lado, que a la IA solo la entrenan los hombres, lo que hace que se reproduzcan los sesgos de género que tiene nuestra sociedad. Pero, por otro lado, también hace que las mujeres se queden atrás en su desarrollo profesional ya que, inevitablemente, el uso de la IA está marcando actualmente el ritmo a seguir en las empresas, centros de investigación…

Quien no usa la IA se queda atrás.

A lo largo de mi carrera considero que he sido una persona afortunada, ya que siempre he podido rodearme de mujeres que han sido un apoyo imprescindible para seguir adelante con mi formación, y siempre nos hemos apoyado y recordado que valemos tanto como el resto de hombres que nos acompañaban, luchando siempre contra ese síndrome de la impostora.

Pero inevitablemente siempre te encuentras con ese compañero que parece que solo escucha las respuestas de otros hombres en el equipo y, cuando es una mujer la que habla, se vuelve completamente sordo.

Ante esto, el mejor consejo creo que es rodearte de mujeres y de hombres que sepas que van a estar ahí, para apoyarte y para luchar contra estos micro (o macro) machismos. Y buscar referentes, mujeres en las que fijarte, que han sabido defender su sitio cuando más difícil lo tenían. Y saber que, si ellas han podido, tú también podrás.

¿Puedes hablarnos de alguna persona, hombre o mujer, que te ayudara a desarrollarte profesionalmente o que significara un apoyo esencial para ti?

He tenido innumerables. El primero fue mi profesor de física en Bachillerato, en el IES Martínez Montañés, el Profesor Jorge Megías. Tuvo mucha fe en mí desde el primer momento, cuando llegué al instituto con poca idea de física. Y siempre me apoyó, desde que empecé el primer año con unas notas regulares, pasando por el momento en el que tuve que elegir la monografía (una especie de trabajo de fin de bachillerato que se hace en el Bachillerato Internacional) y aceptó tutorizar mi monografía de física, hasta hace unos meses, cuando vino a mi defensa de la tesis.

Mis referentes femeninos siempre han sido las mujeres de mi familia: mis abuelas, mi madre, mis tías, mis primas… Que son todas unas mujeres increíbles, luchadoras y divertidísimas, además. Pero dentro del ámbito STEM, durante la carrera y el máster mis referentes eran mis compañeras. Profesoras mujeres por desgracia tuve pocas, pero a todas las recuerdo con especial cariño, ya que, y no creo que fuera casualidad, todas eran excelentes profesoras: Cristina Arévalo, Juana Mayo, Juana Martínez… Al final todas, a su manera, han aportado su granito de arena a que mi relación con la ingeniería fuera la que es hoy.

Ya en mi carrera profesional, una vez que empecé a dedicarme a la investigación y a realizar mi doctorado, también he tenido la gran suerte de rodearme de personas generosas e inspiradoras, en lo personal y en lo profesional, entre las que se encuentran algunas mujeres que son mis referentes actuales: mis compañeras del laboratorio de Ciencia del Plasma y Tecnología de Fusión (PSFT), y la co-directora del grupo, Eleonora Viezzer, que fue la persona que me inspiró a entrar en el mundo de la fusión, cuando vi su discurso en los premios Losada Villasante hace ya más años de los que me gustaría reconocer.

¿Cuál crees que es la imagen social que se tiene de las mujeres profesionales del sector TIC y las STEM? 

Sinceramente, creo que la imagen que se tiene es que directamente no hay mujeres que trabajen en el sector TIC / STEM. Yo me he encontrado caras de sorpresa, pero no quizá porque esperasen a un tipo distinto de mujer, sino porque directamente no esperaban que me dedicase a la ingeniería.

Pero creo que esto está cambiando, si bien el número de mujeres que nos dedicamos a estos sectores todavía sigue siendo bastante inferior al número de hombres, siento que los hombres, principalmente los más seniors, cada vez se están acostumbrando más a que haya mujeres en las reuniones, en los puestos de más responsabilidad, etc.

¿Por tu experiencia, piensas qué estamos avanzando para conseguir la igualdad de género real y efectiva en el sector TIC?

Bajo mi punto de vista, aún queda mucho por andar.

No basta con que las empresas / centros de investigación intenten activamente contratar a mujeres. Hay que empezar desde la base. Si no te centras en formar a las niñas desde pequeñas, y mostrarles que este sector también es para ellas, no va a haber mujeres a las que contratar cuando se quieran aplicar las políticas de igualdad.

Por eso creo que, ahora mismo, es muy importante poner el foco en las nuevas generaciones. Dar charlas en colegios, llevar a las niñas a centros de investigación / empresas y que vean que también hay mujeres trabajando e investigando en el sector TIC / STEM.

¿Qué les dirías a las personas dirigentes del estado y a las responsables de las empresas del sector para que impulsaran acciones de impulso de igualdad de oportunidades? ¿Es necesaria una alianza público-privada?

En línea con la pregunta anterior, creo que lo importante es centrarnos en las generaciones más jóvenes, por supuesto sin descuidar cada etapa formativa.

Desde el colegio hasta el instituto, bachillerato, e incluso durante la universidad. Tienen que poder ver, en cada momento de su carrera educativa, que pueden dedicarse al ámbito que quieran, y no por ser mujeres están limitadas a ciertas ramas profesionales.

Por supuesto, una alianza público-privada sería ideal. Al final es importante dar visibilidad a las mujeres que trabajan en estos sectores, ya sea en el ámbito público o en el privado, y una alianza siempre va a beneficiar a la hora de organizar, difundir, visibilizar…

No has parado de estudiar y formarte, y por ello sabes bien que es imprescindible el fomento de las vocaciones STEM desde edades tempranas y desde una perspectiva de igualdad. ¿Qué le dirías a la juventud que está decidiendo “qué va a ser de mayor”?

Sinceramente, ahora mismo no estoy muy al corriente de cómo están de actualizados los planes de educación. Hace ya más años de los que me gustaría admitir que no estoy en contacto con la educación primaria / secundaria.

Pero, por supuesto, es fundamental dar a conocer todas las posibilidades que se están abriendo con los nuevos desarrollos de la tecnología, y no me refiero solo a la inteligencia artificial.

En España, se llevan a cabo labores de investigación muy importantes en muchos ámbitos (computación cuántica, medicina o, barriendo para casa, fusión nuclear, por mencionar algunos de los muchos que podríamos destacar). Y creo que la sociedad no es consciente de todas las opciones que hay, mucho menos si nos centramos en la etapa infantil.

Así que creo que dar visibilidad a todo este abanico es muy importante, en todos los niveles de la sociedad, pero especialmente en las etapas infantil y juvenil, cuando están empezando a pensar de qué manera quieren encaminar su futuro educativo y posteriormente laboral.

A la juventud que está en ese proceso, que no es nada fácil, le diría que no tengan miedo de “equivocarse”. Al final, sus estudios no tienen por qué determinar al 100% a qué se van a dedicar profesionalmente después. Pueden probar, pueden experimentar, y siempre se pueden re-encaminar si descubren otros ámbitos donde les apetezca profundizar. Pero sí que les animaría a hablar con toda la gente que puedan antes de tomar la decisión, y a que vean todas las opciones que hay.

Por tu trayectoria internacional y experiencia en distintos ámbitos, sabes que el sector TIC ha demostrado su transversalidad. Con este escenario tan propicio, ¿qué claves, condiciones o características tiene el sector para liderar el avance hacia la igualdad de género?

Pues si bien es cierto que el sector TIC es altamente transversal, y cada vez lo es más, necesitando voces y perspectivas de distintos sectores, mi experiencia es que, tanto en España como en el extranjero, estas voces siguen viniendo principalmente del género masculino, por una cuestión social de que a las mujeres no se nos ha mostrado o inculcado la posibilidad de entrar al sector TIC, ni de manera especializada, ni de manera transversal.

Por tanto, creo que, aunque esta transversalidad es una a la larga, seguimos teniendo que realizar un trabajo importante para cambiar esta mentalidad y, mostrar a las mujeres, que todas tienen cabida en este ámbito.

Creo que hoy en día es algo que está empezando a cambiar, ya que conozco a varias personas (hombres y mujeres) que se han planteado empezar cursos online sobre programación o machine learning, ya que no es necesario tener una formación muy específica previa, solo interés y paciencia. Pero es importante visibilizar a mujeres que se dedican a este ámbito, y dar ejemplo a las generaciones futuras de niñas para que tengan claro que tienen cabida en este sector.

Hablemos de conciliación, ¿qué pasos debemos dar para mejorar las condiciones de conciliación en igualdad? ¿cuenta el sector TIC y estas profesiones con ventajas al respecto?

Bajo mi punto de vista, un poco quizá alejado aún de las necesidades reales de conciliación, ya que no tengo personas a mi cargo, lo más importante para mejorar la conciliación en igualdad es que haya, precisamente, igualdad en los permisos de paternidad / maternidad, de manera que la carrera que se vea afectada no sea la de la mujer, mientras que el hombre puede volver al trabajo rápidamente. Y lo mismo para cualquier tipo de permisos de conciliación.

Creo que una ventaja clara que tiene el sector TIC es que no hay, por lo general, necesidad de presencialidad / necesidad de horarios de trabajo estrictos. Esto puede facilitar conciliar la vida personal con la laboral enormemente.

Hablemos ahora de sociedad digital y consideraciones éticas, con el desarrollo TIC como pilar de la transformación digital.   ¿Es el momento de humanizar la tecnología para evitar reproducir sesgos y discriminaciones?

Este es un problema que se está haciendo muy evidente con el uso de la inteligencia artificial, como comentaba antes. Hay estudios que demuestran que los hombres usan la IA en un porcentaje mucho mayor que las mujeres. Esto lleva a que la IA solo la entrenan los hombres, lo que hace que reproduzca los sesgos de género que tiene nuestra sociedad. Así que el problema – o la solución – no tengo claro que pase por “humanizar” la tecnología, si la humanidad no ha sido capaz de avanzar en este sentido.

¿Cómo hemos de utilizar la tecnología y la investigación para sensibilizar, concienciar y caminar hacia la sostenibilidad?

El tema de la sostenibilidad también está muy ligado al uso de la tecnología de manera extensiva (vuelvo al tema de la IA). Ahora mismo estos avances tecnológicos no nos están ayudando a reducir nuestro impacto ambiental, sino todo lo contrario. Por lo que creo que deberíamos a empezar a educar a la sociedad en el tremendo gasto energético que supone usar la IA para todo, e intentar que se use de una manera más consciente. Es evidente que es una herramienta extremadamente poderosa, y por supuesto también se está usando para avanzar en la investigación de nuevas fuentes de energía, pero actualmente no tengo claro que, en términos netos, sea beneficiosa para la sociedad.

Más allá de la IA, existen otras tecnologías que están siendo cruciales para avanzar en la dirección de la sostenibilidad, como pueden ser los supercomputadores. En el día a día de la investigación que lleva a cabo mi grupo para la realización de la energía de fusión, dentro de la Universidad de Sevilla, utilizamos estos ordenadores, que son muy potentes porque permiten realizar muchos trabajos en paralelo, para correr simulaciones que nos permiten predecir el comportamiento de los sistemas con los que trabajamos. Uno de estos supercomputadores que utilizamos es Hércules, del Centro Informático Científico de Andalucía (CICA), gestionado por la Junta de Andalucía.

¿Qué papel juega la ética en toda la revolución de la digitalización, proceso en el que es tan importante el uso de sesgos para el avance económico y social hacia un futuro sostenible?

La ética tiene un papel clave. Al final siempre tendremos que enfrentarnos a dilemas o situaciones en los que debemos siempre tener presente cuál es la opción ética, de manera que nuestras acciones o decisiones sean justas y se dirijan hacia el bien de toda la sociedad.

¿Cómo trabaja una agente del cambio para hacer posible una digitalización para y por la sociedad?

Pues supongo que hay varias maneras. Pero una muy importante que se me ocurre, es asegurarnos de acercar la tecnología a todas las partes de la sociedad, no solo a los grupos sociales más aventajados económicamente. Al final la tecnología es una herramienta que puede utilizarse para fomentar la igualdad en distintos extractos sociales, y debemos asegurarnos de que es accesible a toda la población. De lo contrario, lo único que ocurre es que se acrecientan las diferencias.

¿Qué importancia tiene un concepto como la sororidad en un sector como el tecnológico y las STEM?

Como mencionaba al principio, en un mundo tan masculinizado, es fundamental que las mujeres nos apoyemos entre nosotras. Para m,í ha marcado totalmente la diferencia el poder tener un grupo de mujeres que me han acompañado, inspirado y apoyado durante todo mi camino profesional.

¿Por qué es esencial una línea de investigación y desarrollo que incluya diversidad de perspectivas en todas las fases del diseño y desarrollo tecnológico?

Al final la diversidad es importante no solo en ámbito de género, pero en todos los ámbitos, ya que nos permite tener una perspectiva más amplia.

Si nos dejamos a la mitad de la población fuera a la hora de diseñar, desarrollar o tomar decisiones, no estamos haciendo una tecnología que se adapte y sirva por igual a toda la población, solo a la parte que ha participado en su desarrollo.

En este sentido, en la ciencia también se observa mucho un sesgo de la investigación, principalmente en medicina y ámbito de la salud, donde los estudios se han centrado principalmente en hombres, y hasta que las mujeres no han sido una parte importante de esas personas que se dedican a investigar, no hemos empezado a recibir información y entender bien el efecto de enfermedades, fármacos, tratamientos y sus distintos síntomas en mujeres. Al final, en el ámbito STEM pasa lo mismo. Perdemos la perspectiva de esa gran parte de la sociedad.

¿Qué retos y qué soluciones se pueden impulsar desde la labor profesional, y desde una perspectiva colaborativa, para impulsar el necesario papel de la mujer?

Hay numerosas maneras de impulsar el papel de la mujer en ámbitos como el STEM, o más en general, en la investigación y en la ciencia.

Y, por suerte, cada vez se organizan más eventos y actos en esta dirección. Yo he tenido el privilegio de poder participar en varios. Este año, por el día de la mujer y la niña en la ciencia, participé en un evento de Café con ciencia de la fundación DESQBRE, donde tuve la oportunidad de charlar con estudiantes de instituto sobre mi investigación y el trabajo que realizamos en el grupo Plasma Science and Fusion Technology de la Universidad de Sevilla, co-liderado por Eleonora Viezzer, que ha recibido numerosos premios (entre ellos el premio princesa de Girona) por su investigación y por su liderazgo como mujer joven de un proyecto tan relevante como el que llevamos a cabo dentro de nuestro grupo.

También junto a Eleonora, y a otras compañeras del grupo de investigación, participamos en un evento del proyecto Romi4STEM, que busca acercar la ciencia a las niñas gitanas. Fue una actividad muy interesante, donde obtuvimos una respuesta muy positiva por parte de las asistentes.

¿Te apetece lanzar algún mensaje?

Mi último apunte sería sobre la importancia de la (bajo mi punto de vista, mal llamada) “discriminación positiva” o, en un término que me gusta más, “acción positiva”.

Creo que es importante aplicarla para dar una oportunidad a esas minorías que han tenido menos oportunidades. Al final no es cuestión de contratar o dar una beca a una persona que no la merece, por supuesto, pero creo que sí es cuestión de hacer un ejercicio y ver el potencial en las personas.