Pasan ya más de 6 meses desde el inicio oficial de la pandemia por la COVID19, un momento histórico sin precedentes que sin duda supone la generación de nuevos escenarios a nivel social, económico y laboral. Y es innegable que el sector TIC ha constituido una de las claves en este tiempo, siendo uno de los pocos sectores que ha crecido su desarrollo en estos meses y posibilitando nuevos modelos de trabajo que han permitido el mantenimiento de otros.

Son varios los estudios a nivel regional y nacional que han demostrado que “El grado de digitalización de las empresas del sector TIC facilita su rápida adaptación al contexto de crisis causado por la COVID-19” (Cercle de Directors TIC). Un antes y un después de la ya denominada era COVID que parece haber acelerado el proceso de transformación digital de empresas y de la sociedad en general en unos días que, más que nunca, el trabajo, la educación, el entretenimiento y la comunicación han copado las cuotas de consumo de datos y de conexión a internet. Según datos oficiales, este año la industria global de las tecnologías de la información ha superado el millón de dólares a escala global.

Y entonces, es el momento de plantear el siguiente debate: la mujer, la sociedad digital y el COVID-19. Partíamos de unos datos que mostraban la existencia real de una brecha profesional de género, con solo 3 de cada 10 puestos TICs ocupados por mujeres. Unos números que contrastan con otra realidad paralela: la previsión de un crecimiento del 51% de los denominados empleos del futuro, lo que representa un 6’1% millones de oportunidades de trabajo a nivel mundial (Informe World Economic Forum). Y entonces ¿Qué está ocurriendo con la presencia de las mujeres en el sector TIC?

Estos son los datos oficiales del curso 2018-2019 en España en el sector TIC.

  • 12% de chicas matriculadas en informática
  • 23% de mujeres en el sector digital
  • 6% de mujeres en los puestos directivos

Y éste es el reto que se plantea:

“No podemos concebir una Estrategia de Competencias Digitales carente de una perspectiva de género”

(Conclusiones del informe sobre Competencias transformadoras para la igualdad de género en la sociedad y la economía digital. Grupo de expertas y expertos de ‘Igualdad de Género en la Sociedad Digital’ (GEIGSD) de Red.es).

En este mismo informe, se marca la hoja de ruta para una inclusión real del talento femenino en las diferentes esferas y etapas:

  • Lograr una participación plena de las mujeres como protagonistas y beneficiarias de la economía y sociedad digital.
  • Aumentar la presencia del talento femenino en los espacios de creación y de decisión del mundo digital.
  • Dotar de competencias digitales y mecanismos de empoderamiento, capacitando en igualdad de género al ecosistema profesional.

Para ello, la Unión Europea marca la necesidad de una doble estrategia, aplicando transversalidad y políticas específicas. Nos encontramos pues en un tiempo de reorganización del sector TIC para aumentar su resiliencia en la era postcovid, donde los comités expertos indican que la profesionalización del mundo tecnológico es vital para salir de la crisis actual. Sin duda, un gran marco de oportunidades que indican el momento de trabajar en la igualdad de género por dos motivos esenciales: justicia social e imperativo económico.

¿Y en qué aspectos en concretos? Estos son los retos a corto plazo:

  • En el ámbito laboral: la conciliación familiar de hombres y mujeres, brecha salarial y techos de cristal.
  • En el ámbito formativo: falta de referentes, mujeres docentes en carreras TIC, fomento de vocaciones STEM.
  • En el ámbito personal: conciliación laboral de hombres y mujeres (maternidad y paternidad), responsabilidad de las cargas familiares.