La presencia minoritaria de las mujeres en el ámbito científico-tecnológico es una realidad, según muestran estudios e informes recientes. Un porcentaje menor de chicas que de chicos se interesan por este tipo de carreras y, en consecuencia, el sector cuenta con menos profesionales, que además encuentran grandes dificultades para llegar a puestos de liderazgo. La brecha de género persiste, y hace que se pierda una parte importante del talento clave para afrontar el futuro. Sin detenernos en los datos, nos centramos en las recomendaciones expertas sobre cómo atraer a las chicas hacia vocaciones STEM, para que cada vez más jóvenes se sientan capaces y opten por ser científicas, matemáticas, ingenieras o tecnólogas.

No existe una receta mágica o imán capaz de atraer a las mujeres hacia las TIC, y revertir un problema sistémico y complejo, en el que influyen diversos factores educativos, sociales y culturales.

Donde sí coincide el personal especializado sobre igualdad de género, es en señalar que cuanto antes se actúe, mejor. Dar a conocer, favorecer y fomentar el conocimiento de las STEM debe ser una tarea a realizar desde edades tempranas, cuando aún niños y niñas tienen intereses similares. Porque sus preferencias en la niñez no son innatas, sino que responden a conceptos culturales, a estereotipos transmitidos por la educación que reciben en los diferentes ámbitos.

Lamentablemente, vivimos en un sistema profundamente dominado por los roles de género (…). Tradicionalmente, a las mujeres se nos ha socializado en los cuidados (del hogar, de la familia, de nuestros mayores y de nuestros hijos), y se ha dicho de nosotras que somos “más intuitivas” o “sensibles”, por lo que existe una mayoría de mujeres en carreras como comunicación, filologías, terapia ocupacional o enfermería”, sostiene en una entrevista  Ludi García, directora gerente de la consultora de comunicación Hotwire.Mientras tanto, a los hombres se les han atribuido fortalezas como la mente fría y analítica, empujándolos hacia carreras más científico-técnicas como las ciencias, las ingenierías o las matemáticas. Por supuesto, esto no son más que construcciones sociales que, por desgracia, siguen prevaleciendo en algunos sectores de la sociedad”.

Consejos para equilibrar la balanza de género en las TIC

A continuación, recopilamos una serie de recomendaciones dirigidas a dar a conocer las posibilidades que ofrece las carreras STEM, para que en el que momento de elegir, las chicas amplíen sus miras y valoren las posibilidades y oportunidades de este tipo de estudios.

Susanna Tesconi, profesora de los Estudios de Informática, Multimedia y Comunicación e investigadora del grupo de Diseño, Arte, Tecnología y Sociedad (DARTS) de la UOC, recomienda poner en marcha distintas estrategias que abarcan entornos tanto familiares como escolares y empresariales.

  • Modelos familiares igualitarios. Las mujeres están infrarrepresentadas en las profesiones basadas en las TIC, y su presencia es mayoritaria en campos profesionales relacionados con los cuidados. Los cuidados se asocian de manera natural a la mujer, por lo que se deberían fomentar unos modelos familiares donde se reparta la carga de trabajo doméstica, de cuidados y laboral. entre hombres y mujeres. 
  • Visibilizar a las mujeres referentes en las TIC. A partir de los 6 años las niñas se creen menos capaces que los niños, a la hora de alcanzar objetivos que requieran habilidades científicas. Para evitar esa falta de confianza deben identificarse con mujeres de la rama STEM, inspirándose en referentes que visibilicen una realidad, y fomentando que los niños y niñas conozcan su experiencia y labor profesional. Se ha demostrado que las niñas que cuentan con referentes femeninos en el ámbito científico muestran un mayor interés por las STEM. 
  • Evitar la separación entre letras y ciencias. La tecnología es ubicua, y tiene más sentido un aprendizaje interdisciplinar y desde diferentes perspectivas. 
  • Enseñar la tecnología con la experimentación. Para ganar seguridad, perder el miedo y tener un conocimiento crítico de la tecnología, se necesita un aprendizaje vivencial en el que encontrar sentido al diseño y uso tecnológico, y hacerlo propio para ser parte del proceso. 
  • Derribar las dificultades de acceso. Se necesitas planes y estrategias desde las propias empresas para reducir la brecha de género. 
  • Ampliar la visión masculina de la tecnología, incluyendo otras perspectivas. Seguimos percibiendo lo tecnológico como algo masculino, porque tradicionalmente se ha desarrollado en dicho ámbito y con ese sesgo.

La transformación digital presenta enormes oportunidades a todos los niveles. Y, para impulsar la diversidad en el desarrollo de profesiones clave en el ámbito STEM, avanzando hacia una sociedad “equitativa, diversa y preparada para el futuro», Microsoft España hace estas otras recomendaciones para fomentar el interés de las niñas por las carreras STEM.

  • Generar interés. Compartir información relevante sobre el impacto de la tecnología en la vida de las personas permite entender con más facilidad la importancia de desarrollar habilidades tecnológicas. 
  • Compartir experiencias. Proporcionar experiencias reales desde etapas tempranas, a través de talleres de formación, experiencias inmersivas y clubs de ciencia, ayuda a generar interés en los niños y niñas. 
  • Apoyar su vocación. Según un estudio de Microsoft, el 81% de las niñas que recibe apoyo de sus padres en su interés por la ciencia y la tecnología están más predispuestas a apostar por un futuro en esta rama. 
  • Fomentar el “Growth Mindset”. Experimentar con diferentes modelos de aprendizaje que ayuden a desarrollar el pensamiento computacional, que fomente la curiosidad y entienda la experimentación y el error como parte del proceso. 
  • Fomentar un entorno de aprendizaje adecuado. Las niñas necesitan un modelo de aprendizaje en ciencia y tecnología que promueva la curiosidad y la experimentación y no penalice el error. 

Melina Masnatta, directora ejecutiva de “Chicas en Tecnología” comparte estas propuestas para lograr atraer a las niñas hacia las STEM. 

  • Difundir la variedad de alternativas. Hay un gran desconocimiento sobre qué significa trabajar en STEM. Existen muchos estereotipos de género que se alejan de la realidad de los perfiles científicos y tecnológicos. 
  • Crear redes de apoyo. Se deben crear redes y comunidades que incentiven y se conecten con otros ecosistemas, desde el educativo, en conexión con el universitario y empresarial. 
  • Conocer las oportunidades. Hay desconocimiento sobre las oportunidades profesionales y sobre qué significa trabajar en STEM y qué habilidades se precisan para estos campos. Por ejemplo, tecnología, es un ámbito muy requerido y los salarios son, en promedio, un 33% más altos que en otras disciplinas.