Cada vez más más heroínas femeninas de la ciencia y la tecnología saltan a la gran pantalla. Científicas e investigadoras que resuelven los casos, con igual protagonismo que sus compañeros. Sin embargo, siguen faltando ejemplos históricos y reales en el día a día de los chicos y chicas, pero no porque no existan, sino porque no son visibles. Y especialmente en la escuela, a edades en las que forjan sus vocaciones y en las que quizás un ejemplo real, puede valar más que mil palabras, para inspirarse e inspirar.

¿Se imaginan contar con una científica, ingeniera o tecnóloga en cada escuela para acerca estos estudios a la juventud? Con este objetivo, y entre otras acciones, WomANDigital ponía en marcha recientemente los WomANDigital Day. Una ruta que llevó a tres centros educativos andaluces a mujeres profesionales y entidades dedicadas al desarrollo TIC, con el propósito de inspirar desde la cercanía, y conseguir dar a conocer este tipo de carreras y profesiones de futuro, evitando su descarte ya sea por estereotipos de género, por desconocimiento o prejuicios relacionados con su dificultad o barreras de género.

En el resto del país también existen propuestas en esta línea, iniciativas como “Una ingeniera en cada cole”, una asociación aragonesa que trabaja con voluntarias de proximidad, que visitan al alumnado para presentarles referentes, mostrarles su labor profesional, y transmitirles el entusiasmo que sienten por su trabajo a través de talleres participativos.

En definitiva, proyectos locales desde los que sembrar una semilla, una curiosidad e interés. Acciones paralelas con un propósito común, la lucha contra esos sesgos de género que hacen que las niñas no elijan estos estudios con mayores tasas de empleabilidad, y que ponen barreras para conseguir equipos diversos, y mayor presencia femenina en el sector TIC.

El profesorado, un trabajo diario

Acciones como las explicadas anteriormente son productivas y divertidas para chicos y chicas. Se trata de jornadas que pueden resultar transformadoras, pero son eventos puntuales que necesitan de un refuerzo y trabajo diario en las aulas. En la noticia  Libros de texto sin referentes femeninos, educar y aprender con sesgos de género, analizamos que ya desde edades tempranas, el material didáctico es un elemento clave en la superación de roles asociados. Así como la importancia de contar con referentes en los libros de texto durante la etapa de la niñez y la juventud en la que se forjan las vocaciones.

La educación sobre materias como la ciencia y la tecnología deben ser inclusivas, si queremos transmitir a las nuevas generaciones esa idea sobre dichas materias. En este sentido, sobre el profesorado recae gran parte de la responsabilidad, y por tanto, debe tener material didáctico adecuado y conocimiento necesario sobre las aportaciones de las mujeres a la evolución científico y técnica para enseñar y motivar a su alumnado.

Más allá de Marie Curie

Hacen falta diversidad de referentes, para que el alumnado conozca y valore el talento femenino. El personaje femenino más conocido es sin duda Marie Curie, sus dos Premios Nobel la avalan y la convierten en figura obligatoria de estudio. Pero ¿qué otros ejemplos llegan a la juventud en las aulas?

El estudio  ¿Conoce el profesorado de asignaturas STEM a mujeres científicas? planteó dicha cuestión. Las investigadoras españolas responsables del mismo obtuvieron como resultado que sólo un 5% del profesorado encuestado conoce la contribución de más de 5 mujeres a la ciencia; que las más conocidas son Marie Curie y Rosalind Franklin, y entre las españolas Margarita Salas; y que ningún participante las emplea en sus clases, aunque consideran que tendría aportaciones positivas el hacerlo.

Son muchas las mujeres que hicieron historia pero que aún son desconocidas para la mayoría. Por algunas de ellas, hicimos ya un breve repaso en la noticia Se buscan mujeres TIC.

Menos científicas en los libros y más en el cine y televisión

Resulta curioso que, en los últimos años, las mujeres científicas y tecnólogas a las que se echa de menos en los libros y en el imaginario colectivo, han cobrado protagonismo poco a poco en la ficción, a través de novelas, películas y series de televisión.

Lo señalaba la ministra de Educación, Pilar Alegría, que en el pasado Día Internacional de las Niñas en las TIC, subrayó que solo el 20 % de las biografías en Wikipedia pertenecen a mujeres, de las que una ínfima parte son profesionales de las áreas de Tecnología, Ciencia, Ingeniería y Matemáticas.

Sin embargo, esta invisibilidad de la contribución femenina al ámbito científico y tecnológico, como reivindicaba el Efecto Matilda, no ha pasado desapercibido para el género de la ficción y el documentalismo. Y es que quizás sus responsables han percibido que la sociedad es cada vez más consciente de que la mitad de la población no está siendo representada, que en la educación y también en la cultura popular, faltan protagonistas femeninas. Lo tratamos en la noticia Mujeres STEM: de la ficción a la realidad. Ha cambiado la forma de representar y estereotipar a las mujeres dedicadas a estos ámbitos y empiezan a tener papeles más destacados.

Porque queda la mitad de la historia que no ha sido contada. Y la juventud debería conocerla desde todos los ámbitos. En la escuela con una educación científica inclusiva, a través de los libros y con ejemplos reales de mujeres de nuestro entorno cercano; y por qué no, a través de heroínas que las inspiren en la gran pantalla.