2026: el año en que la tecnología se volvió más humana (y más diversa)

14 de enero de 2026

2026 acaba de comenzar y, como quien empieza un nuevo archivo en blanco, nos encontramos ante una oportunidad única: compilar colectivamente un futuro tecnológico más humano, diverso y responsable. El año que dejamos atrás nos ha mostrado tanto la velocidad con la que avanza la digitalización como los retos que aún persisten para que esa innovación beneficie a todas las personas por igual.

Este post dibuja una hoja de ruta orientada a 365 días de acción positiva, desde una perspectiva de justicia de género en el sector tecnológico y las STEM.

UN SECTOR EN EXPANSIÓN… Y CON DEMANDAS URGENTES

El mercado laboral ligado a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) sigue creciendo a ritmos notables. El empleo TIC en España ha aumentado cerca de un 48 % en la última década, señal de que la transformación digital está generando una demanda sólida de talento cualificado, especialmente en áreas como inteligencia artificial, ciberseguridad y análisis de datos.

Según el informe “State of European Tech 24, elaborado por Atómico, entre 2015 y 2024, el número de trabajadores en este ámbito se ha multiplicado por trece en España hasta alcanzar los 175.000 empleados. Esta cifra sitúa a España como el quinto país europeo en términos de empleo tecnológico por delante de economías como Italia, Finlandia y Suecia.

Sin embargo, a pesar de este dinamismo, aún existe una brecha de talento importante: se estima que el mercado tecnológico español podría ver vacantes de perfiles técnicos sin cubrir, con impacto sobre la competitividad del país.

2026 es el año para actuar sobre dos frentes a la vez:

  1. Aumentar la oferta de profesionales TIC cualificados mediante formación continua y actualización de habilidades.
  2. Garantizar que niñas, jóvenes y mujeres formen parte de ese crecimiento con oportunidades reales y sostenibles.

EL RETO INVISIBLE: EL SÍNDROME DEL IMPOSTOR

Un informe de la consultora AND Digital reveló que el 22 % de las mujeres en tecnología sienten que el síndrome del impostor ha limitado su éxito profesional. Esta percepción está especialmente presente en etapas tempranas de la carrera, aunque muchas mujeres avanzan y afianzan su confianza con experiencia.

Estudios académicos como “Impostor Phenomenon Among Software Engineers: Investigating Gender Differences and Well-Being”, confirman que las mujeres lo experimentan con mayor frecuencia.

Investigaciones en ingeniería de software muestran que más de la mitad de profesionales del software experimentan el fenómeno, y las mujeres tienden a reportarlo con mayor frecuencia que los hombres

Expertas en tecnología señalan que la cultura laboral en sectores dominados por hombres —incluido el tecnológico— contribuye a que muchas mujeres sientan duda sistemática sobre su competencia, lo que alimenta este síndrome

El síndrome del impostor es un fenómeno psicológico ampliamente documentado que afecta a la mayoría de personas en algún momento, pero su frecuencia y gravedad tienden a ser mayores entre mujeres, especialmente en sectores subrepresentados como el tecnológico. Datos recientes muestran que una proporción significativa de mujeres en tech sienten que este auto­duda ha frenado su desarrollo profesional, lo que refuerza la importancia de estrategias específicas de apoyo, referentes y entornos laborales más inclusivos.

¿Cuál es la buena noticia? Que visibilizarlo es el primer paso para desmontarlo. Eliminar barreras psicológicas —junto con las estructurales— es un propósito real y alcanzable para 2026.

PREPARARSE PARA LOS NUEVOS DESAFÍOS LABORALES

Las transformaciones impulsadas por la digitalización y la automatización están configurando un panorama en el que las empresas buscan profesionales que combinen conocimiento técnico con visión estratégica y competencias transversales. En 2026, ya no basta con dominar un lenguaje de programación, sino que se valoran perfiles que integren capacidades digitales y humanas.

Según el Future of Jobs Report 2025, del Foro Económico Mundial (WEF), existe una clara evolución en la demanda de habilidades hacia aquellas que combinan dominio de tecnología con capacidades humanas conectadas a innovación, creatividad y empatía. Esto confirma que ser tecnológicamente competente es necesario, pero no suficiente: también serán esenciales habilidades como el pensamiento crítico, la comunicación efectiva, la colaboración y la resolución de problemas complejos en entornos diversos.

Por ejemplo, la Consultoría TIC —capaz de traducir necesidades de negocio en soluciones tecnológicas— ejemplifica esta tendencia hacia competencias híbridas en el sector.

Esto implica apostar por una formación que no solo enseñe cómo se hace algo, sino también por qué, para quién y con qué impacto. Esa mirada crítica es una oportunidad para que el enfoque de género, la equidad y la diversidad formen parte del ADN de la formación tecnológica.

ROLES Y PERFILES…PROFESIONALES DEL 2026

Ya no es una cuestión de tendencias, es una realidad profesional. Estos son los roles con mayor empleabilidad en el entorno tecnológico de los próximos años y, aunque muchos de ellos parecen “técnicos”, su desempeño exitoso depende cada vez más de capacidades híbridas:

  • Desarrollador/a de Software y Especialista en IA: se sigue consolidando la demanda, pero con un claro enfoque hacia soluciones ajustadas al contexto de negocio y a criterios éticos y sociales.
  • Consultor/a TIC: conecta estrategia y tecnología, un ejemplo clásico de híbrido profesional.
  • Especialista en automatización, Producto Digital o UX/UI: combinan competencia técnica con comprensión profunda de necesidades humanas.

¿Y sobre habilidades? Los análisis laborales resaltan que las habilidades más valoradas en 2026 son:

  • Dominio de Inteligencia Artificial, Big Data y Ciberseguridad — esenciales para gran parte de industrias tecnológicas.
  • Capacidad de aprender de forma continua, adaptarse a nuevas herramientas y escenarios.
  • Habilidades humanas como comunicación, empatía, trabajo colaborativo, pensamiento crítico y gestión del cambio, cada vez más visibles en ofertas laborales TIC.

En resumen, en 2026, los empleadores buscan profesionales que no solo construyan tecnología, sino que entiendan para quién se construye.

IGUALDAD DE GÉNERO: UN ACELERADOR DE TALENTO

Estos cambios en la demanda de perfiles TIC y STEM no son abstractos: tienen un impacto real en oportunidades laborales y en quién accede a ellas. Cuando el mercado pide perfiles híbridos, se abre una ventana de oportunidad para que más mujeres —con habilidades diversas y experiencias propias— aporten no solo capacidad técnica, sino también perspectivas humanas y sociales en el diseño, desarrollo y gestión de tecnología.

Esto reconfigura la definición de talento digital: ya no es solo saber programar —es ser capaz de contextualizar, empatizar, liderar y transformar.

Si las mujeres tuvieran oportunidades proporcionales a su población y capacidades, el sector TIC no solo resolvería mejor la escasez de perfiles, sino que ganaría en innovación real y socialmente significativa. Esto es especialmente importante porque la tecnología no se hace en abstracto: la tecnología que se diseña hoy será la base de los servicios, productos y decisiones que nos rodearán mañana.

Más diversidad significa:

  • Más soluciones adaptadas a contextos reales, no a presupuestos estereotipados.
  • Equipos más creativos y resilientes, capaces de integrar múltiples perspectivas.
  • Mayor justicia social al diseñar servicios y productos digitales que responden a toda la población, no solo a perfiles mayoritarios.

UNA HOJA DE RUTA PROACTIVA PARA 2026

Educación y vocaciones STEM desde temprano

Intensificar programas que despierten vocaciones STEM entre niñas y adolescentes, con referentes, mentoras y espacios de experimentación real.

Formación continua con perspectiva de género

Diseñar itinerarios formativos que contemplen habilidades técnicas avanzadas y estrategias para fortalecer la confianza de las mujeres, superando obstáculos como el síndrome del impostor.

Entornos laborales responsables e inclusivos

Políticas internas de empresas que fomenten la subida a roles de liderazgo, la conciliación, la flexibilidad y la igualdad salarial.

Visibilidad y voz en espacios públicos

Apoyar que mujeres expertas sean referentes visibles en conferencias, medios, debates de tecnología y toma de decisiones públicas, equilibrando la narrativa digital.

2026, UN AÑO DE IMPULSO COLECTIVO

Este año nuevo puede convertirse en un hito si pensamos en el talento tecnológico como patrimonio colectivo y en la igualdad de género como acelerador de innovación y justicia social.

El mercado laboral TIC en 2026 no será solo un terreno de especialistas técnicos: será un terreno de personas versátiles, capaces de integrar tecnología y humanidad. Esta evolución abre un espacio estratégico para que la igualdad de género sea parte del diseño del sector: si las mujeres participan y lideran en estos perfiles híbridos, la tecnología será más inclusiva y socialmente relevante.

La transformación digital es más humana cuando es diversa.
La tecnología es más eficaz cuando escucha todas las voces.
Y el futuro es más sostenible cuando se diseña desde la inclusión.


Hacia un 2026 TIC más humano y responsable

19 de diciembre de 2025

(UN CUENTO NAVIDEÑO… CON CÓDIGO, PROPÓSITO Y PERSPECTIVA)

Érase una vez…

…un mundo cada vez más digital. Uno en el que los algoritmos se multiplicaban más rápido que los abrazos, donde los datos fluían con la velocidad del viento, pero las oportunidades… no siempre llegaban a todos los rincones ni a todas las personas.

Era una sociedad brillante, sí, pero a veces también fría, como una estrella sin atmósfera. Y aunque muchos avances parecían mágicos, había un pequeño problema en su hechizo: no todos los relatos estaban representados en su desarrollo.

Pero como todo buen cuento de invierno, algo estaba a punto de cambiar. Porque llegó un momento —justo cuando el calendario empezaba a pensar en el año siguiente— en el que muchas personas se hicieron la misma pregunta:

¿Y si la tecnología también pudiera cuidar, incluir, emocionar…?
¿Y si 2026 fuera el año en que el futuro se diseñe pensando en todas las personas?

Y entonces, estas personas alrededor del mundo, empezaron a marcarse un propósito. Quizás fuese la magia de la navidad, o quizás fuese la conciencia de una sociedad digital… pero la conexión se hizo realidad y se sumaron las intenciones de una Red de Redes para el 2026… para un futuro TIC responsable y diverso.

VOCES QUE CONSTRUYEN EL 2026

Desde WomANDigital, realizamos nuestra aportación para reprogramar el código, con los propósitos de algunas de nuestras colaboradoras:

Clara Grima

Una de las brechas cada vez más importante (casi tanto como entre ricos y pobres) es la de quienes tienen pleno acceso a las TIC, (aún más, los que las controlan y marcan su dirección), y los que casi no pueden acceder a ellas. Yo pediría al 2026, que todos y todas pudiéramos hacer uso de ellas y, sobre todo, que las líneas de progreso en ellas no estén en manos de unos pocos (normalmente hombres, blancos).

Por mi parte, seguiré prestando mi modesta voz y pregonando, aunque sea en el desierto, para que se cumpla mi deseo expresado en la primera pregunta. Las matemáticas y las TICs son las herramientas más poderosas que tenemos para salvar al mundo.

Carmen Rueda

Al 2026 le pido, que avancemos hacia una tecnología más humana, accesible y con impacto real. Que reduzcamos brechas, impulsemos la diversidad y diseñemos soluciones digitales que tengan en cuenta todas las miradas. Y que la ética y la inclusión formen parte natural de cada proyecto tecnológico.

Mi propósito para 2026 es aportar desde mi trabajo a que la tecnología llegue a quienes más la necesitan. Continuar impulsando proyectos que unan innovación, bienestar y accesibilidad —especialmente en salud, formación y acompañamiento digital— y contribuir a que Andalucía consolide un ecosistema TIC más diverso, abierto y consciente.

Eva Nieto Fajardo

Que la inteligencia artificial aprenda para nosotras, no solo de nosotras. Que el talento femenino sea reconocido como motor de cambio, y que el conocimiento del cuerpo y los ritmos femeninos se integren como ventaja competitiva. Le pido ética: una tecnología que no invisibilice ni repita sesgos del pasado. Y le pido presencia: que estemos tan dentro del sistema que en 2027 no tengamos que seguir justificando nuestro lugar.

Mi propósito es seguir creando tecnología con intención, desde lo humano y lo cíclico. Impulsar soluciones que generen referentes y bienestar real, y abrir camino para que más mujeres lideren sin renunciar a su esencia.

María José Escalona Cuaresma

Al 2026 le pido mucha más implicación en cuanto a la IA explicable y la IA responsable, y sobre todo, le pido que se empiece a trabajar en las chicas desde muy pequeñas, pero también en los chicos, para que vean la necesidad de la incorporación de la mujer en las TICs, trabajando de una manera lúdica desde el juego.

Y mi propósito personal y profesional que me planteo, pues es disfrutar de todo lo que viene, poder seguir haciendo divulgación, y aprender muchas cosas nuevas… Estoy super emocionada con el tema de la Inteligencia Artificial y la aplicación de la ética en la misma.

Esther Parejo Amat

Le pido al 2026 que la tecnología deje de ser solo una promesa de eficiencia y vuelva a ponerse al servicio de las personas. Un futuro TIC responsable pasa, para mí, por integrar la ética, la comunicación consciente y la diversidad en el centro de cualquier innovación. No se trata solo de avanzar más rápido, sino de avanzar mejor: con tecnologías accesibles, comprensibles y diseñadas para reducir brechas, no para ampliarlas. También le pido que la digitalización no deshumanice los procesos, sino que libere tiempo y energía para lo verdaderamente importante: la creatividad, el pensamiento crítico y las relaciones auténticas.

Mi propósito es acompañar a profesionales y marcas —especialmente a mujeres con trayectoria y conocimiento— a ocupar su espacio en el entorno digital con voz propia, criterio y responsabilidad. Quiero seguir trabajando para que la tecnología, incluida la IA, sea una aliada estratégica en la comunicación, no un sustituto del pensamiento ni de la identidad. A nivel profesional, mi compromiso es ayudar a construir marcas visibles y con autoridad que comuniquen desde la coherencia, el impacto positivo y la consciencia. Y, a nivel personal, seguir aprendiendo, cuestionando y enseñando a usar lo digital con intención, para que cada mensaje que lanzamos al mundo tenga sentido, propósito y humanidad.

Laura Brasseur

Le pido al 2026 que la inclusión deje de ser una promesa y se convierta en una práctica cotidiana dentro del sector TIC. Que la diversidad no sea un añadido en los discursos, sino una condición básica en los equipos, en el liderazgo y en la toma de decisiones. Que la tecnología se diseñe con conciencia social, teniendo en cuenta a todas las personas que la van a habitar y dejando espacio a la creatividad, la narrativa y el humor como herramientas para imaginar futuros más justos e inclusivos.

Mi propósito es impulsar proyectos tecnológicos y culturales -como el videojuego- donde las mujeres sean protagonistas, no solo como usuarias, sino como creadoras, líderes y referentes. Quiero contribuir a crear espacios seguros, colaborativos y visibles que potencien el talento femenino en el ámbito digital y usar la creatividad, la narrativa y la innovación como herramientas reales de transformación social.

Javier Prada Oliva

Al 2026 le pido que sigamos trabajando en la línea que lo estamos haciendo desde iniciativas como WomANDigital, porque la parte de concienciación es muy importante. Estamos tan conectados y conectadas a los móviles, redes sociales, etc, que a veces no prestamos la suficiente atención a las cosas importantes, y hay que hacerlo. Esta es mi reflexión para 2026: que nos paremos un poco a pensar en lo que de verdad importante tanto para nuestras personas como entorno… creo que es la mejor forma de avanzar hacia un espacio más inclusivo.

Tengo un propósito muy personal, que es conseguir mi objetivo profesional de ser funcionario de educación. Y, como presidente de la Asociación INTEDUA y coordinador del movimiento IA Educativa, mi intención es continuar con la suficiente energía y ánimo para seguir con esta iniciativa durante mucho más tiempo, ya que me estoy dando cuenta de que está dando unos frutos muy interesantes, bonitos y necesarios. Poquito a poco, ir concretando en más acciones.

Marta López Martos

Al 2026 le pido que consolidemos una Inteligencia Artificial ética, logrando eliminar definitivamente los sesgos de género que hoy se introducen en los algoritmos e impactan en nuestra realidad. Asimismo, deseo que la educación digital sea un pilar en los centros educativos, con actividades constantes que conciencien tanto al alumnado como a las familias sobre un uso responsable, crítico y humano de las TIC.

Mi propósito es claro: pasar a la acción para cerrar la brecha STEAM en las aulas. Me comprometo a ser un nexo real entre la educación y el sector tecnológico a través de tres líneas de actuación: Mentoring y Comunidad, visibilización y desarrollo de recursos, y organización y participación en eventos de impacto… y muchísimas cosas más.

Sara María Rosa Reyes

Al 2026 le pido que el aprendizaje de las tecnologías vaya de la mano de la inteligencia artificial de forma coherente y consciente, no acelerada sin sentido. Que aprendamos a usar la IA como una herramienta de apoyo y no como un sustituto del criterio, del conocimiento técnico ni de la responsabilidad de las personas y de los usuarios.

Mi propósito, es contribuir a que la tecnología, y especialmente la IA, se utilice como una herramienta de apoyo al aprendizaje y al desarrollo humano. Quiero ayudar a estudiantes, familias y profesionales a entender cómo funciona su cerebro para tomar mejores decisiones, aprender mejor y trabajar de forma más sostenible. Unir educación, neurociencia y tecnología para crear entornos más conscientes, inclusivos y preparados para el futuro.

Isabel Barbancho

Le pido al 2026 que las TICs se centren en ayudar a las personas mejorando la comunicación a todos los niveles, potenciando el lenguaje universal de la música, el arte y la cultura como vía de transmisión de esas emociones que todos compartimos y que nos hagan ver que existe esperanza para la humanidad.

En este 2026, espero, junto a mi grupo de investigación ATIC, poner un granito de arena en esa mejora de la comunicación transformando señales cerebrales en música de manera responsable, accesible y significativa para crear experiencias artísticas más profundas y, al mismo tiempo, ofrecer a todas las personas una nueva forma de expresarse y ser escuchadas, usando la tecnología como puente entre el cerebro, la emoción y la sociedad. En resumen, contribuir a que la tecnología no solo sea una herramienta, sino un lenguaje que nos conecte como seres humanos.

TECNOLOGÍA CON PROPÓSITO: CUANDO CADA BIT CUENTA

Un 2026 más humano no va a llegar por sí solo. No es solo una actualización de sistema, es una reprogramación del enfoque, donde cada acción, persona, organización, equipo docente, o entidad pública se convierte en agente activo del cambio.

Porque no se trata de tener más tecnología, sino de tener una tecnología más consciente, más responsable, más equitativa. Que nazca del talento colectivo, que escuche, que entienda los matices de la sociedad. Que refleje no solo las tendencias del mercado, sino las necesidades reales.

  • El sector TIC no puede seguir dejando fuera a la mitad de la población mundial.
  • La economía digital necesita, más que nunca, ideas nuevas… y esas ideas solo pueden nacer desde la diversidad.

¿Te animas entonces a marcarte tus propósitos para el 2026?

EL PODER DE LAS REDES QUE CONECTAN CON SENTIDO

WomANDigital ha nacido para ser esa red de redes. Un espacio donde se encuentran la sororidad, la innovación, la ciencia, el empoderamiento, el humor y la estrategia.

En 2026, seguiremos conectando puntos:

  • Desde las aulas donde sembramos vocaciones STEM.
  • hasta las empresas que necesitan más liderazgo femenino.
  • Desde la educación entre iguales, que transforma desde la raíz,
  • hasta la investigación tecnológica, que debe cuestionarse cómo incluir otras perspectivas.

Porque cuando diseñamos el futuro con todas las personas en mente, rompemos sesgos, barreras y techos. Y creamos verdaderos caminos de avance.

Y AL FINAL DEL CUENTO… EL FUTURO ERA PLURAL

Cerramos el 2025 con un deseo colectivo:

Que la tecnología que construyamos el próximo año sepa escuchar, cuidar, equilibrar.
Que nuestras decisiones como personas, profesionales, instituciones o empresas, sean una suma de conciencia y acción.

Que sigamos apostando por una tecnología que no solo funcione… sino que también importe.

Porque el futuro no se predice. Se construye… se programa.


Coordenadas del futuro: hacia un MILtiverso responsable

3 de diciembre de 2025

TU BILLETE ESTÁ LISTO. DESTINO: EL MILTIVERSO

Un ecosistema digital donde nada es neutro, todo comunica, y cada paso requiere pensamiento crítico. Este nuevo territorio —definido por la UNESCO como la convergencia de la alfabetización mediática, informacional y digital— está lleno de historias, identidades, decisiones… y también de sesgos.

En este viaje al MILtiverso, descubriremos que no basta con saber usar la tecnología: hay que entenderla, cuestionarla y transformarla. Porque, si no participamos en su construcción, otros decidirán por nosotras. Y ya sabemos lo que pasa cuando faltan voces: se repiten los estereotipos, se amplían las brechas y se programan futuros que no nos incluyen.

¿Lista para embarcar? Nos esperan realidades paralelas, profesiones emergentes, algoritmos con (falta de) empatía… y un reto urgente: crear un entorno digital donde todas las personas podamos reconocernos.

QUÉ ES EL MILTIVERSO: MÁS ALLÁ DE LA ALFABETIZACIÓN DIGITAL

El MILtiverso —una expresión derivada del concepto de Media and Information Literacy (MIL) promovido por UNESCO— plantea que la alfabetización digital no solo consiste en saber manejar dispositivos o software. MIL implica desarrollar competencias críticas y éticas para navegar el ecosistema de información, interpretar contenidos, detectar desinformación, analizar contextos, cuestionar algoritmos y construir una ciudadanía digital consciente.

Para conocer cada rincón de nuestro destino, vamos a basarnos en la guía “Viaje por el MILtiverso: la alfabetización mediática e informacional; guía práctica para organizaciones juveniles”, la cual ofrece un marco para que organizaciones juveniles, educativas y comunitarias adopten esta visión: alfabetización mediática + digital + informacional.

¿Por qué el nombre “MILtiverso”?

Porque como un multiverso, el ecosistema digital no es uno, sino muchos: contextos, voces, narrativas, identidades, realidades. Y cruzarlo exige herramientas más complejas que pulsar “aceptar”: exige conciencia, corresponsabilidad, creatividad y diversidad.

¿POR QUÉ NECESITAMOS QUE LA JUVENTUD PILOTE EL MILTIVERSO?

Para evitar sesgos estructurales desde el origen

  • Según UNESCO Digital Policy, Capacities and Inclusion, actualmente solo el 30 % de las personas investigadoras en el mundo son mujeres, y un 43 % de la población femenina global aún no tiene acceso a internet.
  • Si la creación, gobernanza y diseño de plataformas, comunidades digitales y tecnologías avanza sin paridad de género —u otras formas de diversidad—, los sesgos se codifican desde el inicio: algoritmos que no reconocen identidades diversas; narrativas dominantes; invisibilidad de ciertos perfiles; decisiones de diseño que reproducen desigualdades.

Para asegurar una representación plural y justa de experiencias

El MILtiverso con mirada diversa permite que distintos cuerpos, géneros, trayectorias y realidades sean protagonistas en la conversación digital. Eso no solo es justo —es necesario para construir soluciones más acertadas y sostenibles.

Educación, empleo y democracia digital

Las competencias MIL dotan de herramientas para el empleo, la participación cívica, el consumo crítico de información y la defensa de derechos. No son opcionales: son la base de una ciudadanía adecuada a los tiempos. UNESCO lo deja claro al definir la alfabetización digital como “la capacidad de acceder, gestionar, comprender, integrar, comunicar, evaluar y crear informaciones mediante tecnologías digitales”.

¿QUÉ SESGOS PUEDEN SURGIR SI IGNORAMOS EL MILTIVERSO?

Si no involucramos activamente a toda la juventud, podemos ver cómo:

  • Se repiten estereotipos y desigualdades de género: mujeres ausentes en desarrollo, diseño o gobernanza de plataformas.
  • Voces homogéneas dominan narrativas digitales, invisibilizando diversidad sociocultural, racial, de género, de clase.
  • Falta de accesibilidad y diseño inclusivo: para personas con discapacidad, entornos rurales, alfabetización limitada… reproducir exclusión estructural.
  • Mayor vulnerabilidad a desinformación, discurso de odio o discriminación digital, especialmente para colectivos minoritarios.
  • Brecha en oportunidades de empleo y participación en economía digital, con implicaciones para la igualdad social y económica.

PROFESIONES DEL MILTIVERSO: QUIÉN PILOTA ESTE VIAJE

Entrar en el MILtiverso no es solo cuestión de consumidores: necesita diseñadoras, comunicadoras, moderadoras, auditoras, educadoras, analistas de datos, especialistas en accesibilidad, creadoras de comunidad, políticas digitales… Y si esas profesiones no son diversas, repetimos los mismos errores.

Estos son los trabajos emergentes con fuerte necesidad de diversidad: necesitamos que chicas y chicos entren en estos roles: para que el futuro digital no lo gobierne un solo perfil.

DESTINOS DEL MAPA: BUENAS PRÁCTICAS, RECURSOS Y REFERENCIAS

Para acompañar este viaje, te dejamos algunas paradas imprescindibles (recursos recientes, abiertos y útiles). En algunos, ya nos hemos adentrado en párrafos anteriores:

EMBARCAMOS RUMBO AL MILTIVERSO… JUNTAS Y JUNTOS

El 2026 está a la vuelta de la esquina. Y con él, nuevos retos digitales: IA, metaversos, plataformas, algoritmos… Si no construimos la base con consciencia, diversidad y derechos, repetiremos errores de siempre.

Viajar al MILtiverso implica:

  • Apostar por una alfabetización digital profunda, crítica e inclusiva.
  • Integrar a mujeres y diversidades en el diseño, creación y gobernanza digital.
  • Promover políticas educativas, comunitarias y digitales que garanticen participación real.
  • Formar perfiles que entiendan que tecnología + ética + justicia social es el verdadero futuro.

Porque la próxima era digital no necesita algoritmos neutros, necesita personas conscientes. Y si todas y todos ponemos rumbo, construiremos un MILtiverso que haga justicia al talento, a la voz y a los derechos de todas las personas.


Emprender para transformar: Liderar en clave TIC

19 de noviembre de 2025

En el Día de la Mujer Emprendedora, si hablamos de emprendimiento TIC y STEM, la revolución es doble. Porque las mujeres emprendedoras del sector tecnológico no solo generan empleo, innovación y riqueza: rompen barreras, aportan diversidad y cambian las reglas del juego en sectores con escasa presencia de mujeres.

EMPRENDIMIENTO FEMENINO TIC: DATOS QUE HABLAN CLARO

Aunque las cifras aún reflejan una desigualdad estructural, también nos dan razones para el optimismo:

  • Las startups lideradas por mujeres muestran una mayor rentabilidad a largo plazo, mayor compromiso con la sostenibilidad y una tendencia más fuerte a la innovación responsable, según el Informe sobre Emprendimiento Femenino 2023 del Observatorio del Emprendimiento GEM.
    👉 Fuente

CUANDO EL TALENTO EMPRENDE CON MIRADA RESPONSABLE

Las mujeres que emprenden en tecnología no solo lanzan productos: abren caminos. Desde la escucha, el propósito, la colaboración y el impacto social, aportan un valor diferencial que se traduce en beneficios tangibles para la economía, la sociedad y el sector tecnológico en su conjunto:

  • Conectan innovación y empatía.
    Según el informe Women and Innovation in Spain 2024, las emprendedoras españolas destacan por liderar proyectos más orientados a la innovación social y la sostenibilidad: “women entrepreneurs are increasingly present in innovation and sustainability‑driven businesses”. Este enfoque significa que la tecnología que diseñan no solo responde a un mercado, sino a necesidades reales de las personas, fortaleciendo su impacto social y su resiliencia.
  • Diseñan soluciones más diversas, centradas en personas reales.
    El estudio Empowering girls and women in entrepreneurship, science, and technology de la Unión Europea advierte que “Solo una cuarta parte de los profesionales STEM autónomos son mujeres, y solo alrededor del 19% de los especialistas en TIC son mujeres | Only a quarter of self‑employed STEM professionals are women, and only about 19 % of ICT specialists are women” pero al mismo tiempo subraya el potencial de crecimiento: “Podría haber 5,5 millones de mujeres más creando y gestionando nuevas empresas en la Unión Europea…| There could be an additional 5.5 million women starting and managing new businesses in the European Union…”. Emprendedoras tecnológicas traen perspectivas distintas: consideran contextos, barreras y oportunidades que otros pueden pasar por alto, y así crean productos, servicios y modelos de negocio más inclusivos.
  • Rompen estereotipos y son referentes para nuevas generaciones.
    El informe Women in the Entrepreneurial Ecosystem of Spain 2024 muestra que, aunque solo el 17‑20 % de fundadores de tech startups en España son mujeres, las intenciones emprendedoras femeninas crecen y la presencia en sectores deep‑tech y sostenibles se amplía. Cada emprendedora visible abre puerta para muchas más, y cada empresa liderada por mujer valida que el talento femenino en ciencia y tecnología es esencial, no excepcional.

Impacto económico y social

  • Crecimiento económico: Un mayor porcentaje de mujeres emprendedoras supondría un impacto directo en el empleo, la productividad y el crecimiento regional. Por ejemplo, el documento de la UE estima que podrían sumarse hasta 5,5 millones de mujeres más al emprendimiento en etapa temprana solo en la UE.
  • Resiliencia y sostenibilidad: El estudio Gender differences in Social Entrepreneurship señala que las empresas sociales lideradas por mujeres tienen mayor probabilidad de incorporar objetivos de desarrollo sostenible y de permanecer en el tiempo.
  • Innovación y diversificación tecnológica: Las mujeres no sólo ocupan roles en el emprendimiento tech, sino que están aportando en áreas de alto valor añadido (datos, IA, salud, educación digital) según Women and Innovation in Spain 2024..
  • Cambio cultural y visibilidad: Al convertirse en emprendedoras tecnológicas, las mujeres rompen el ‘techo’ del estereotipo “era de hombre”. Esto genera un efecto de multiplicador al incentivar que niñas‑jóvenes, mujeres en re‑formación o en contextos menos favorecidos vean este camino como una opción real.

Fomentar el emprendimiento femenino en ciencia y tecnología no es solo una cuestión de igualdad: es una estrategia de crecimiento inteligente, porque:

  • El talento no se agota si se abre a todas las personas.
  • La innovación no es solo crear algo nuevo, sino crear algo que sirva a más personas y resuelva más problemas.
  • La sociedad se fortalece cuando sus liderazgos y soluciones reflejan su diversidad.

Por eso, para lograr un ecosistema tech más vibrante, responsable y sostenible, necesitamos más mujeres emprendiendo, diseñando, liderando y transformando. Desde políticas públicas, desde inversión privada, desde redes de mentoría. Porque un emprendimiento femenino fuerte es una señal de salud económica y social.

7 MUJERES, 7 MENSAJES PARA INSPIRAR EL CAMBIO

Desde WomANDigital, queremos que sus voces se escuchen alto y claro. Estas son las palabras que nuestras referentes emprendedoras TIC han querido compartir en este día tan especial:

Sylvia Daunis, consultora de marketing y mentora de madres emprendedoras digitales:
“La verdadera innovación llega cuando las mujeres humanizamos lo digital y lideramos con empatía hacia un futuro más consciente.”

Susana Carrasco, Ingeniera Teleco y CEO de IOPark:
“No esperes. Conecta con tu propósito y da el salto: el camino del emprendimiento te transformará con cada paso.”

Olga Reus, cofundadora de New Gaming:
“Las TIC son el medio, pero la verdadera innovación está en cómo las aplicamos para aprender, comunicar y crecer.”

Virginia Calvo, fundadora y COO de GIANTX:
“Emprender en tecnología no va solo de saber, sino de atreverse a aprender y construir el futuro con cada hallazgo.”

Gádor Espinosa, mentora y asesora en gestión pública:
“Una emprendedora, ya sea digital o local, necesita conocer bien a su cliente para evitar frustraciones y potenciar su propuesta.”

Elena Antón, CEO del Método Piecito:
“Emprender es dejar huella. Cada paso que das es una oportunidad para abrir un nuevo camino en la vida y en la sociedad.”

María Jesús Garrido, CEO de MiniFun Kids:
“Emprender es creer que la tecnología puede tener alma. La innovación más poderosa es la que mejora la vida de quienes más lo necesitan.”

LIDERAR CON PROPÓSITO, CREAR CON IMPACTO

El emprendimiento femenino en tecnología no es solo un reto individual: es una palanca colectiva de transformación. Necesitamos más referentes, más redes, más políticas que impulsen la igualdad en la innovación y más confianza social en el talento de las mujeres.

Porque cuando ellas emprenden, todo el ecosistema mejora: se diversifican las ideas, se amplía la mirada, se acelera el cambio.

Y porque, como demuestran nuestras #ReferentesWD, emprender en tecnología también es una forma de cuidar, conectar y construir futuro.

¿Te animas? En #WomANDigital podemos ayudarte con el Club de Mentoras WD, una red de asesoría para el impulso del emprendimiento femenino en ciencia y tecnología: Más información


Mapas para el cambio: mujeres que redibujan el territorio tech

5 de noviembre de 2025

¿QUÉ REVELA ESTE MAPA Y QUÉ LO COMPONE?

Imagina que estás frente a un mapa digital: capas de calles, rutas, servicios, iluminación, transporte. Ahora pregúntate: ¿están estas capas diseñadas teniendo en cuenta a toda la sociedad? ¿O invisibilizan trayectorias, tiempos de vida y modos de moverse que predominan entre las mujeres?

Este pequeño ejercicio es justo el punto de partida para cuestionar cómo los sistemas de información geográfica (GIS) —aquellas “herramientas neutras” que mapean el mundo — pueden, sin quererlo, reproducir desigualdades de género, raza o clase. Porque… ¿Has mirado alguna vez un mapa y te has preguntado quién puso sus líneas, quién eligió sus colores o qué datos quedaron fuera? ¿quién definió el mapa y que se invisibilizó? Ese “quién y qué” importa más de lo que parece cuando hablamos de tecnología, territorio y género.

CARTOGRAFÍA DIGITAL: LA TECNOLOGÍA QUE “TRAZA” EL MUNDO

Los sistemas de información geográfica (GIS) y las cartografías digitales son herramientas poderosas que “ordenan” el espacio. Pero si sus datos, estándares y metodologías se diseñan sin contemplar género, raza o clase, pueden reproducir injusticias invisibles.

Te planteamos un pequeño reto antes de seguir leyendo: Observa un mapa digital de tu ciudad (transporte, acceso a barrios, equipamientos). ¿Cuántos servicios orientados al cuidado (guarderías, centros día) aparecen marcados con detalle?

¿POR QUÉ HABLAR DE GÉNERO EN GEOTECNOLOGÍAS?

Porque el espacio no es neutral. La manera en que lo definimos, lo representamos y lo analizamos refleja valores, poder y visibilidad. Y las mujeres —y otros grupos subrepresentados— suelen ver su experiencia territorial ignorada por los sistemas cartográficos.

  • Trayectorias invisibles

Muchos mapas urbanos están diseñados para flujos “hombre‑trabajo‑casa”, pero no para flujos múltiples donde la mujer equilibra trabajo, cuidados, compras y ocio. Esta invisibilidad crea rutas, paradas, servicios y políticas que favorecen a quienes encajan en el modelo estándar.

Un ejemplo reciente explica que los análisis geográficos tradicionales tienden a ignorar cómo el cambio climático y la infraestructura afectan de forma distinta a mujeres y hombres.

  • Datos que no reflejan lo “normal”

Una investigación sobre contribuciones al OpenStreetMap desvela que solo un pequeño porcentaje de quienes colaboran son mujeres, y esto afecta a qué se mapea, cómo y para quién. Las tecnologías GIS se nutren de datos históricos, censos y fuentes que tradicionalmente no han captado la diversidad de los roles de género.
Ozdenerol lo define claramente: “GIS puede servir para ilustrar la distribución y el acceso a recursos… empezando por ‘poner el género en el mapa’”.

  • Mapas que reproducen jerarquías

Como señalan los análisis críticos de cartografía feminista, los mapas pueden “naturalizar” lo existente y ocultar la perspectiva de quienes no han tenido voz en la construcción territorial.

Cuando los algoritmos deciden sin perspectiva, se consolidan mapas con “zonas invisibles”: barrios sin equipamientos, rutas sin iluminación, y servicios sin visibilidad. Es la geotecnología que excluye.

Continuamos con los retos: Observa tu barrio: ¿cuántos parques infantiles, bancos de descanso, y centros de día están mapeados? ¿Cuántas rutas “seguras para caminar de noche” aparecen? ¿Crees que están pensadas para experiencias diversas?

MUJERES QUE GIRAN EL COMPÁS CARTOGRÁFICO

La buena noticia: ya hay mujeres liderando la transformación del territorio digital, y la tecnología puede usarse para revertir invisibilidades si se diseñan prácticas inclusivas:

  • GeoChicas: Colectivo de mujeres mappers que trabaja con OpenStreetMap en cartografía colaborativa, para visibilizar feminicidios, accesibilidad. Cuidados y derechos en Latinoamérica y España.
  • Proyectos de mapeo participativo (PGIS) comunidades lideradas por mujeres aportan conocimiento local —ej. mujeres mapeando agua y recursos— y corrigen mapas que solo consideraban economías masculinas, empoderando comunidades rurales para “dibujar sus propios mapas”, visibilizando rutas de mujeres, recursos locales y necesidades reales.
  • Aplicaciones de GIS sensibles al género, como «GIS for Gender Equality: An Outlook». Life in GIS, que permiten, por ejemplo, localizar zonas con mayor riesgo de violencia para mujeres o con menor acceso a servicios de salud femenina. Estas iniciativas refuerzan que la cartografía puede ser feminista, social y transformadora.

Te traemos el siguiente reto: Investiga si en tu municipio existe alguna iniciativa de mapeado participativo. Si no, ¿qué capa añadirías tú al mapa para hacerlo más feminista?

HACIA UN GIS CON MIRADA INTERSECCIONAL

Para que el mapa realmente incluya todas las voces y experiencias, debemos trabajar estas líneas:

  • Recolectar datos desagregados por sexo, edad, género, etnia, para que los mapas “vean” realidades plurales (un principio clave de las Guidance Notes).
  • Auditar mapas y algoritmos para detectar zonas “gris” invisibles: servicios que no aparecen, trayectorias omitidas, datos faltantes.
  • Visualización responsable, evaluaciones éticas y de impacto: antes de desplegar una tecnología de mapas, preguntarnos: ¿quién queda fuera? ¿qué realidades no se están midiendo? Es decir, usar mapas no sólo para mostrar lo que ya existe, sino para plantear preguntas: ¿dónde falta? ¿qué rutas no se muestran? ¿qué equipamientos no están marcados?
  • Capacitación continua: formar perfiles diversos en STEM y geotecnologías para que la geografía digital tenga múltiples miradas.
  • Equipos mixtos e interdisciplinarios que participen en el diseño de GIS: cartógrafas, sociólogas, desenvolvedoras…
  • Transparencia y participación: que las comunidades aporten al mapa, cuestionen capas y definiciones, sean co‑productoras de su territorio.
  • Evaluaciones éticas y de impacto:

TERRITORIOS SIN SESGOS, REDES SIN GRIETAS

Los mapas no solo muestran el mundo, lo construyen. Los mapas digitales llevan la promesa de hacer el mundo más comprensible y navegable. Cuando se diseñan con perspectiva —género, raza, edad, contexto— se convierten en herramientas de justicia, participación y cambio.

El tercer miércoles de noviembre se celebra el GIS Day, y por ello te invitamos a mirar tus mapas, tus trayectos y tus rutas con otros ojos. Porque el “mapa perfecto” no es el que lo marca todo, sino el que da voz a lo que estaba en silencio.

Así que la próxima vez que veas un mapa, pregúntate: ¿Qué capa falta? ¿Quién no aparece? ¿Y qué haré yo para que se añada? Porque, en definitiva, el mapa no solo muestra el mundo… también lo puede cambiar.


Más allá del diagnóstico: tecnología y perspectiva de género para combatir al ictus

29 de octubre de 2025

TECNOLOGÍA, CIENCIA Y GÉNERO: UNA ECUACIÓN PARA LA VIDA

La tecnología no es neutral. Puede perpetuar desigualdades o puede corregirlas. Y en el caso del ictus, la diferencia entre un algoritmo justo o sesgado puede marcar la línea entre la vida y la muerte.

En este Día Mundial del Ictus, desde WomANDigital nos sumamos al compromiso de frenar el ictus desde el conocimiento, la innovación y la igualdad, apostando por una tecnología más humana, más empática y más justa para todas las personas.

Cada 29 de octubre, el mundo dedica este día para recordar que el ictus es una urgencia médica que no espera. En España, cada año unas 120.000 personas sufren un ictus, con alrededor de 25.000 fallecimientos a causa directa de este evento, según el informe Estrategia en Ictus del SNS 2024.

Pero detrás de esas cifras hay una desigualdad silente: entre las mujeres, el ictus es la primera causa de muerte, superando incluso al cáncer de mama.

Ese dato no es anecdótico: revela que el género influye en cómo se previene, se detecta y se trata una enfermedad tan grave.

ICTUS Y GÉNERO: LA URGENCIA DE VISIBILIZAR

Según datos recopilados por el proyecto ictusymujer.org, las mujeres:

  • Las mujeres tienen mayor morbilidad y dependencia tras un ictus, reciben menos tratamientos específicos y menos exploraciones en fase aguda que los hombres. (Mujeres y Salud. “Ictus en la mujer: Desigualdades en investigación, diagnóstico y tratamiento”)
  • La campaña Ictus y Mujer, promovida por Freno al Ictus junto al Ministerio de Sanidad, subraya que más de 16.000 mujeres mueren al año por esta causa, lo que supone más del doble que por cáncer de mama.

  • Uno de cada tres ictus se produce en personas activas laboralmente, lo que también implica el consecuente impacto proporcional en la vida profesional de muchas mujeres.
  • Además, el coste del ictus no es solo sanitario: en España, se estima que el primer año tras un ictus cuesta de media 27.711 €, de los cuales más de 2/3 corresponde a cuidados informales (familiares, no profesionales).
  • Estas diferencias no son biológicas únicamente: son también culturales y estructurales. Y, por tanto, corregibles si se incorporan medidas concretas que integren la perspectiva de género en la prevención, diagnóstico e investigación médica.

TECNOLOGÍA QUE CUIDA: IA E INNOVACIÓN AL SERVICIO DEL CEREBRO

Cuando la tecnología se diseña con conciencia, puede marcar la diferencia entre una secuela grave o una recuperación más completa. Con un enfoque inclusivo, se convierte en una poderosa aliada para la prevención y la salud cerebral.

  • El proyecto AI‑SPRINT, en el que colabora Freno al Ictus, desarrolla modelos de IA para predecir el riesgo de ictus mediante dispositivos móviles y sensores personales, permitiendo actuar antes de que sea tarde. (Más información: Noticia del BSC)-
  • En España ya hay iniciativas tecnológicas que intentan acortar los tiempos de tratamiento: por ejemplo, se ha probado el uso del TAC móvil (ambulancia con escáner) para diagnosticar el tipo de ictus antes de llegar al hospital, lo que mejora las probabilidades de recuperación sin secuelas.

Este tipo de avances tienen un potencial enorme, siempre que estén alimentados por datos diversos y representativos, que contemplen factores de riesgo específicos de las mujeres y de otras poblaciones subrepresentadas. Una muestra de que la tecnología no es futurista: puede ser decisiva hoy, si se diseña con criterios de equidad.

ESPACIOS CEREBROPROTEGIDOS: FORMAR PARA SALVAR

Uno de los proyectos con mayor impacto social de la Fundación Freno al Ictus es Espacios Cerebroprotegidos. Se trata de centros públicos o privados (empresas, colegios, comercios) donde el personal aprende a reconocer signos de ictus (por ejemplo, asimetría facial, dificultad del habla, debilidad en un brazo) y activar el protocolo de emergencia al instante. Porque en un ictus, cada minuto cuenta.

“Al hospital no se va, al hospital te llevan… y te llevan los servicios de emergencia: 112”

Por ejemplo, recientemente la Fundación Marqués de Valdecilla se convirtió en la primera entidad sanitaria en Cantabria con certificación de Espacio Cerebroprotegido, tras capacitar a su plantilla en este protocolo.

Esta formación, reconocida por la Sociedad Española de Neurología, es gratuita, online y accesible, y forma parte de los programas de RSC de muchas entidades, cumpliendo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible en salud y bienestar.

HACIA SOLUCIONES CON ROSTRO HUMANO (Y FEMENINO)

El futuro de la medicina ante el ictus debe construirse con tres ejes:

  1. Equidad en los datos: entrenar modelos con diversidad —género, edad, etnia— para que la IA no sea ciega ante mujeres ni grupos subrepresentados.
  2. Transparencia y auditoría ética: exigir que los algoritmos expliquen sus decisiones (¿por qué “un síntoma” se detecta como alerta?) y puedan ser revisados por expertos en género y derechos.
  3. Capacitación generalizada: extender proyectos como Espacios Cerebroprotegidos, combinar tecnología con formación ciudadana y médica, e involucrar a administraciones públicas.

La salud pública y la ciencia deben incluir todas las realidades para ofrecer soluciones reales:

  • Es necesario visibilizar los síntomas del ictus en mujeres y formar al personal médico y social.
  • Las campañas de sensibilización deben estar adaptadas por sexo, edad y contexto social.
  • La tecnología debe entrenarse con datos inclusivos, que contemplen diferentes expresiones físicas, síntomas y contextos vitales.
  • El papel de asociaciones como Freno al Ictus es fundamental, al actuar como puente entre sociedad, ciencia e instituciones.
  • Y como ciudadanía, tenemos el poder de informarnos, compartir y participar activamente en iniciativas que salvan vidas.

El papel de las mujeres en esto es doblemente imprescindible: como investigadoras, diseñadoras y evaluadoras de tecnologías de salud, y como beneficiarias históricas de sistemas que han sido diseñados sin sus particularidades. Su perspectiva puede revertir injusticias invisibles.

TECNOLOGÍA, CIENCIA Y GÉNERO: UNA ECUACIÓN PARA LA VIDA

El ictus no distingue vidas por género… pero la ciencia y la tecnología, muchas veces sí.
Hoy, en el Día Mundial del Ictus, reafirmamos que la medicina debe mirar a todas. La tecnología debe estar al servicio de nuestra salud, no en contra.
Y eso solo empieza si reconocemos las brechas, les ponemos nombres, exigimos participación y construimos una igualdad con latido propio.

La tecnología no es neutral. Puede perpetuar desigualdades o puede corregirlas. Y en el caso del ictus, la diferencia entre un algoritmo justo o sesgado puede marcar la línea entre la vida y la muerte.

En este Día Mundial del Ictus, desde WomANDigital nos sumamos al compromiso de frenar el ictus desde el conocimiento, la innovación y la igualdad, apostando por una tecnología más humana, más empática y más justa para todas las personas.

NOTA: post realizado en colaboración con la Fundación Freno al Ictus, con motivo del 29 de octubre, Día Mundial del Ictus, y en alianza para la concienciación de los sesgos de género en ciencia y tecnología.


Cuando la sonrisa no basta: repensar las emociones en la IA

15 de octubre de 2025

Érase una vez…

María llevaba días trabajando en un proyecto importante. En una videollamada decisiva, su rostro se tensó, la mandíbula se le apretó. La herramienta de análisis automático, diseñada para “interpretar emociones”, marcó “neutral”. Su jefe abrazó la interpretación y dijo: “Todo bien, no parece que estés molesta”. María sintió que su voz interior se perdía.

Ese mismo algoritmo interpretó que su compañero —con expresión similar, cejas tensas— estaba “serio pero concentrado”. En su código, el modelo había “aprendido” que las mujeres sonríen, que las cejas arquedas indican sorpresa masculina, y que la ira femenina es “lechosa”, algo intermedio entre tristeza y enfado. Así, la máquina juzgaba sin escuchar, sin contexto. Y el sesgo, invisible, dejaba fuera lo que María reclamaba: ser reconocida en su humanidad completa.

Este es un breve relato creado por la propia Inteligencia Artificial, que nos cuenta una historia cualquiera, pero importante, titulada “Cuando la máquina no entiende su ira”, sobre cómo un pequeño error programado es un reflejo ampliado de lo que sucede cuando la afectividad digital no se diseña para todas las personas.

Y… ¿QUÉ ES LA TECNOLOGÍA AFECTIVA?

La tecnología afectiva (o affective computing) se refiere a sistemas capaces de detectar, interpretar y, en ocasiones, responder a las emociones humanas. Estas tecnologías se usan en asistentes virtuales, diagnósticos de salud mental, publicidad emocional, interfaces adaptativas y más.

Se apoya en sensores (faciales, de voz, fisiológicos) y modelos de inteligencia artificial que clasifican estados emocionales como alegría, tristeza, ira o miedo. La emoción, sin embargo, no es un dato objetivo: depende del contexto cultural, individual y social. Un mismo gesto en Asia, África o Europa puede tener connotaciones distintas.

Este análisis se realiza en:

 

Entonces, ¿cuáles son los retos inherentes a la Tecnología afectiva?

  • Las bases de datos usadas en entrenamiento suelen estar dominadas por rostros masculinos, blancos, de expresión pronunciada y en condiciones controladas.
  • Las etiquetas emocionales (lo que se considera “ira”, “alegría”, “neutral”) se definen desde normas culturales occidentales.
  • Las emociones no son universales ni visibles: una mujer puede ocultar ira o modular su expresión según normas sociales, y la máquina “no la ve”.
  • Los algoritmos pueden reforzar sesgos de género, raza, edad si no se diseñan explícitamente con equidad.

 

TECNOLOGÍA AFECTIVA CON ENFOQUE DE GÉNERO: ¿CÓMO APRENDER A “SENTIR” CON EQUIDAD?

Un enfoque de género en tecnología afectiva implica:

Datos representativos y diversos

Es fundamental construir datasets que incluyan mujeres (de todas las edades, expresiones, tonos de piel, contextos culturales), para que el algoritmo “vea” toda la magnitud de la expresión humana.
Por ejemplo, en el estudio Gender biases in the training methods of affective computing de la Universidad Carlos III de Madrid, se demostró que la herramienta SAM de etiquetado emocional no era neutral con las mujeres, y que realizar ajustes gráficos y metodológicos mejoraba la precisión para ellas.

Modelos con mitigación de sesgos

Técnicas modernas como domain adaptation pueden reducir el sesgo demográfico entrenando modelos con datos neutrales y ajustando distribuciones emocionales. El reciente trabajo Domain adaptation for bias mitigation in affective computing: use cases for facial emotion recognition and sentiment analysis, lo demuestra en tareas de reconocimiento facial y de texto.

Otro ejemplo emergente es EMO‑Debias, evaluación de técnicas para reducir sesgo en reconocimiento emocional de voz (Speech Emotion Recognition), comparando 13 métodos distintos para asegurar equidad sin sacrificar precisión.

Interpretabilidad y transparencia

Los sistemas de inteligencia artificial que reconocen emociones no pueden ser cajas negras. Es decir, deben ser capaces de explicar cómo y por qué han llegado a una conclusión emocional: ¿Qué gesto facial ha sido determinante para interpretar “tristeza”? ¿Qué patrón de voz ha activado la etiqueta “alegría”? ¿Qué variables han pesado más en la clasificación final?

Esta capacidad de interpretación no solo ayuda a ganar confianza en los sistemas, sino que permite a quienes los desarrollan identificar y corregir sesgos, depurar errores y mejorar los modelos sin reforzar estereotipos. Además, garantiza derechos fundamentales en contextos donde estas decisiones pueden tener impacto real (por ejemplo, entrevistas de trabajo automatizadas, diagnósticos de salud mental o decisiones judiciales apoyadas en IA).

La transparencia debe estar presente desde el diseño hasta el uso final, incorporando:

  • Explicaciones accesibles para personas usuarias (especialmente cuando sus datos están siendo analizados emocionalmente).
  • Sistemas auditables por terceros que puedan revisar cómo funciona el algoritmo en distintas poblaciones.
  • Métricas de equidad que midan si el modelo funciona de forma justa entre géneros, razas o edades.

En definitiva, hablar de transparencia en IA emocional es hablar de justicia algorítmica. Porque si la tecnología influye en cómo se nos percibe, necesitamos saber cómo y por qué nos interpreta así.

Ética emocional y derechos humanos

Interpretar emociones de forma automática puede infringir privacidad, aumentar vigilancia o imponer juicios morales. Por eso, los desarrollos deben estar acompañados por marcos éticos, revisión de impacto social y participación de expertas en género, derechos digitales, psicología y sociología.

En el artículo Affective Computing and Emotional Data: Challenges and Implications se advierten las demandas de justicia y equidad en el uso de inteligencia emocional, señalando que muchos sistemas actuales presentan grandes disparidades si se aplican a personas diversas.

 

El papel de las mujeres en la tecnología afectiva

Las mujeres tienen un papel fundamental en la construcción de una tecnología emocional más justa, porque:

  • Aportan una mirada histórica y crítica sobre cómo se ha invisibilizado su expresión emocional y se ha interpretado desde estereotipos.
  • Tienen experiencia directa en ser malinterpretadas por sistemas automatizados que replican sesgos culturales (como sonreír más por presión social o modular su voz para ser “aceptadas”).
  • Están liderando líneas de investigación disruptivas en universidades, startups y centros de innovación para diseñar IA con empatía, diversidad y justicia.

Por eso, es urgente que las mujeres no solo usen tecnología afectiva, sino que la diseñen, la regulen, la evalúen y la transformen desde dentro, en todos los ámbitos: investigación, empresas, instituciones públicas y sociedad civil.

 

CAMINOS HACIA UNA AFECTIVIDAD ALGORÍTMICA INCLUSIVA

La construcción de una tecnología afectiva inclusiva no es solo una cuestión técnica, sino una decisión social, ética y política. Para que las máquinas aprendan a “sentir” sin discriminar, necesitamos actuar en distintos niveles: público y privado, individual y colectivo. Estas son algunas de las medidas clave que pueden marcar la diferencia:

Administraciones públicas y gobiernos

  • Legislar con perspectiva de derechos digitales y género: garantizar que los algoritmos de reconocimiento emocional respeten la privacidad, no perpetúen sesgos y sean auditables.
  • Incluir cláusulas éticas y de género en la contratación pública tecnológica, para que cualquier solución tecnológica financiada con fondos públicos incorpore medidas de equidad y transparencia.
  • Impulsar estándares nacionales e internacionales sobre uso de inteligencia artificial emocional en sectores sensibles como la salud, la educación o los recursos humanos.
  • Financiar investigación interdisciplinar (tecnología + psicología + sociología + feminismo) que analice los efectos sociales de la IA afectiva y promueva nuevos modelos.

Empresas y sector tecnológico

  • Auditorías de sesgos emocionales: evaluar de forma periódica cómo sus sistemas afectan de forma desigual según el género, la edad, la cultura o la raza.
  • Diseño ético desde el inicio (ethics by design): incorporar principios éticos y diversidad en los equipos desde las primeras fases del desarrollo tecnológico.
  • Formación continua en diversidad emocional y sesgos algorítmicos para equipos de desarrollo, diseño y producto.
  • Incluir perfiles no técnicos en los procesos de diseño de IA: psicólogas, antropólogas, expertas en género, neurocientíficas y otras disciplinas sociales.

Entidades sociales, educativas y culturales

  • Generar conciencia crítica: campañas de sensibilización sobre cómo operan estos sistemas y sus riesgos en términos de derechos, estereotipos o discriminación.
  • Crear espacios de co‑diseño con ciudadanía: foros, laboratorios, talleres donde las personas participen en la definición de los algoritmos que les afectan.
  • Fomentar referentes femeninos y diversos en el ámbito de la tecnología emocional, para visibilizar que la inteligencia emocional también tiene rostro femenino, racializado y plural.

 

HACIA MÁQUINAS QUE “SIENTAN” CON NOSOTRAS

La afectividad algorítmica no es (solo) distinguir una sonrisa o una ceja arqueada: es construir sistemas que entiendan el matiz, el contexto, la identidad y la emocionalidad de todas las personas. Que no interpreten desde un estándar masculino, sino que aprendan a “sentir” con nuestras experiencias.

Que las máquinas lean nuestras emociones no debe significar que nos reduzcan a estereotipos. Debe abrir la puerta a un diálogo más humano entre la tecnología y las personas: uno en el que nuestras voces, expresiones y sentimientos sean reconocidos con justicia.

Y ese camino se construye desde la diversidad: más mujeres en IA emocional, más disciplinas juntas (ética, humanidades, ciencia) y más ciudadanía participando. Porque si las emociones son políticas… los algoritmos también pueden serlo.

Necesitamos una inteligencia artificial que no solo detecte emociones, sino que entienda su diversidad, que respete las distintas formas de sentir y que nunca confunda lo diferente con lo incorrecto. Y eso solo será posible si apostamos por una tecnología emocional verdaderamente humana: plural, empática y construida colectivamente.

Porque la emoción no tiene un solo rostro… y la tecnología tampoco debería tenerlo.


Agenda STEMinista: propósitos tech para un curso con igualdad

24 de septiembre de 2025

El nuevo curso no es solo una vuelta al aula o a la oficina, es una nueva oportunidad para marcar metas, transformar realidades y asegurarnos de que la igualdad de género deje de ser una promesa para convertirse en rutina en el mundo STEM y TIC.

¿Cómo hacerlo posible? Aquí encontrarás ideas, recursos y consejos para estudiantes, profesorado, familias y empresas… porque este curso puede y debe contar de verdad.

ELABORAMOS EL CHECK‑LIST DE BUENOS PROPÓSITOS

Aquí tienes 8 propósitos tech para dar un impulso a tu centro, empresa, escuela o comunidad. ¿Con cuál te animas a empezar?

RECURSOS QUE INSPIRAN Y AYUDAN

Para que estos propósitos no queden en buenas intenciones, aquí tienes guías y herramientas que puedes usar ya:

LAS ACCIONES DE WOMANDIGITAL QUE SUMAN

Porque no basta con tener buenas ideas: hacen falta estructuras. En WomANDigital ya estamos en marcha con algunas piezas claves:

  • WD Day: jornadas en centros escolares públicos andaluces, para conectar estudiantes, profesionales y expertas referentes STEM, donde compartir experiencias aprendiendo, emprendiendo y soñando con ciencia y tecnología para despertar las vocaciones desde edades tempranas.
  • WD para empresas: recursos orientados a las empresas del sector TIC, Un pack de infografía, guía y vídeo por temáticas, con orientaciones para que la adopción de buenas prácticas, medición de la diversidad y promoción del liderazgo femenino.
  • Club de Mentoras WD: espacio de mentorías a modo consultas específicas con Mentoras de diversos perfiles y ámbitos, para emprendedoras y mujeres tech que quieren lanzar proyectos, crecer profesionalmente o dar el salto al emprendimiento.

HOJA DE RUTA DEL CURSO: PASO A PASO

Un curso diferente necesita algo más que buenas intenciones: hace falta compromiso real y cambios tangibles. A partir de los datos analizados, compartimos algunas conclusiones clave:

  • Visibilidad primero, inspiración siempre: referentes reales inspiran más que discursos. Que las niñas vean mujeres resolviendo código, liderando proyectos, enseñando en el aula o dirigiendo empresas.
  • Educación con propósito: incorporar STEM no como asignatura aislada, sino como hilo transversal que atraviese las prácticas escolares, los espacios maker (lugares comunitarios o educativos donde se crean, inventan y experimentan), y los desafíos reales.
  • Políticas y culturas institucionales: empresas, colegios y administraciones deben establecer y aplicar sus propios indicadores de igualdad. (como los indicadores WD), planes de igualdad, mentorías, medidas de conciliación.
  • Participación colectiva: no es responsabilidad solo de quien enseña ni de quien dirige una empresa; es de familias, comunidades, y de todas nosotras y nosotros. El progreso está en lo local y lo cercano.

¿Te animas a trazar tu propia Agenda STEMinista este curso? Comienza ya tu plan de acción para promover la igualdad de género en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.


¿Cómo está el mapa de la igualdad de género en la educación y en el panorama profesional tecnológico andaluz?

10 de septiembre de 2025

El nuevo curso arranca con energía… ¡y también con datos que marcan el pulso de nuestras vocaciones STEM! En WomANDigital creemos que conocer la foto completa es clave para avanzar y, por ello, aquí tienes un viaje rápido pero revelador por los principales indicadores después del verano, junto a ideas de inspiración pensando ya en las acciones del otoño.

EGRESADAS UNIVERSITARIAS: MÁS PRESENTES EN SALUD Y EDUCACIÓN, MENOS EN INGENIERÍA

El panorama universitario andaluz muestra que las mujeres siguen teniendo una presencia destacada en los estudios superiores, pero muy desigual según la rama del conocimiento. Para entenderlo bien, conviene mirar el ciclo completo: quién se matricula, quién finaliza los estudios y en qué disciplinas.

Matriculación universitaria: muchas mujeres, pero pocas en STEM

Según los datos más recientes, en Andalucía las mujeres representan:

  • El 56,1 % del alumnado matriculado en estudios de grado en el curso 2021-2022.
  • Son clara mayoría en Ciencias de la Salud (72,4 %) y Educación (66,2 %), y también superan ligeramente a los hombres en Ciencias Sociales y Jurídicas.

Pero el gran reto está en Ingeniería y Arquitectura, donde solo el 25,8 % del alumnado matriculado son mujeres. A pesar de que esta cifra ha aumentado ligeramente respecto al curso anterior, sigue evidenciando una fuerte segregación de género en las áreas tecnológicas.
* Más información en indicador: Alumnado matriculado en estudios de Grado por rama de conocimiento y sexo en Andalucía y España

Egresadas: más presencia femenina… pero no en todos los ámbitos

En el último curso académico, las mujeres egresaron en mayor proporción que los hombres tanto en estudios de grado como de máster, especialmente en las mismas ramas donde también son mayoría en la matrícula:

  • En grado, suponen más del 70 % de las personas egresadas en Ciencias de la Salud y más del 65 % en Educación.
  • En Ingeniería y Arquitectura, en cambio, son solo el 25,4 % de quienes finalizan los estudios.

En máster, la situación mejora ligeramente en términos relativos, pero persiste el desequilibrio:

Conclusión: persiste la tendencia de pérdida de talento en la llamada tubería de fugas

Podemos trazar un ciclo que se repite: las mujeres son mayoría en el sistema universitario andaluz, pero su presencia se diluye a medida que el itinerario avanza hacia áreas tecnológicas o niveles más altos de especialización. Aunque hay indicios de crecimiento en la matrícula y egreso en Ingeniería, el camino aún presenta barreras estructurales y culturales que siguen desincentivando la permanencia y el acceso.

Por eso, fomentar vocaciones STEM desde edades tempranas, visibilizar referentes, adaptar la oferta formativa y crear entornos universitarios más inclusivos sigue siendo una prioridad para cerrar esta brecha con futuro. Porque más mujeres en la tecnología, supone más innovación para todas las personas.

 

VIDA LABORAL: TECNOLOGÍA, EMPLEO Y EMPRENDIMIENTO CON PERSPECTIVA DE GÉNERO

Aquí es donde los caminos formativos conectan con la realidad profesional. Estos indicadores nos ayudan a ver no solo en qué punto entran las mujeres en el mundo laboral, sino cómo se posicionan en el tejido empresarial, especialmente en ámbitos tecnológicos.

Formación Profesional (FP): altas tasas de inserción… ¿con equidad?:

Aquellas personas que salen de FP relacionada con las TIC en Andalucía tienen una tasa de inserción laboral del 53 % en los dos años posteriores a egresar.

Conclusión: la FP es un camino poderoso hacia el empleo, pero es necesario analizar si esa inserción es igualitaria en términos de género o si se concentran ellas o ellos en roles diferentes.

El paro en titulados TIC, entre los más bajos: una vía profesional con alta empleabilidad

Los estudios TIC universitarios han demostrado ofrecer mayor estabilidad laboral: la tasa de paro tras egresar bajó del 6,4 % en 2016 al 3,2 % en 2023.

Conclusión: la especialización en tecnología favorece el acceso al empleo, y esta tendencia debe aprovecharse para atraer talento femenino hacia estas áreas de alta empleabilidad.

Emprendimiento: mujeres activas… pero aún por debajo de la paridad:

En el sector TIC de Andalucía, las mujeres representan el 52,7 % de afiliaciones por cuenta ajena, frente al 47,3 % de los hombres. Por su parte, en emprendimiento por cuenta propia, la brecha es mayor: el 42 % frente al 58 % masculino, aunque con una reducción notable de la diferencia respecto a años anteriores.
Conclusión: aunque aumenta la presencia femenina en el empleo TIC, sigue siendo necesario reducir la brecha en el emprendimiento por cuenta propia.

Sector TIC: ocupaciones y retos en contratos

  • Ocupaciones: Las mujeres suelen estar desempeñar roles vinculados a competencias organizativas o creativas, y están significativamente menos representadas en puestos técnicos, industriales o relacionados con hardware.
  • Contratos: La tendencia hasta 2022, es de que las mujeres TIC tienen un 5,8 % más de contratos temporales y un 6,2 % más de tiempo parcial, lo que limita su estabilidad y desarrollo profesional.

Conclusión: aunque se han logrado avances en presencia, persisten los techos de cristal, con una mayoría de mujeres en roles menos técnicos y una mayor inestabilidad contractual.

Habilidades digitales especializadas y brecha salarial

Los datos del indicador WiD 2024 muestran que persisten brechas en acceso a capacitación tecnológica avanzada y especialización profesional.
Conclusión: formar y retener perfiles femeninos en áreas especializadas es clave para reducir la desigualdad salarial y aumentar la presencia femenina en tecnología.

CONCLUSIÓN: DEL AULA AL EMPLEO, UN VIAJE CON BRECHAS (Y OPORTUNIDADES)

Los datos nos hablan claro: las mujeres están presentes y avanzan en los caminos educativos y profesionales del ámbito tecnológico, pero lo hacen sorteando obstáculos estructurales que aún frenan una verdadera igualdad de oportunidades.

En la etapa educativa, observamos cómo las vocaciones STEM siguen condicionadas por los estereotipos de género: las mujeres eligen en mayor medida ramas como Salud y Educación, y se mantienen en minoría en Ingeniería y Arquitectura. Aunque la presencia femenina en estos ámbitos técnicos ha crecido ligeramente, el fenómeno de la tubería de fugas —donde el talento femenino se pierde progresivamente a medida que se avanza en la formación— sigue muy presente.

Cuando cruzamos la frontera de la vida profesional, la realidad no es muy distinta: aunque las mujeres tienen una fuerte presencia en el empleo TIC por cuenta ajena, siguen siendo minoría en los roles más técnicos, en el emprendimiento autónomo y en las posiciones que ofrecen mayor estabilidad y liderazgo. Además, la especialización y las competencias digitales avanzadas —tan cruciales para progresar en el sector— siguen mostrando brechas significativas.

Este recorrido desde la universidad hasta el mercado laboral pone de manifiesto una desconexión entre talento y oportunidad. No se trata de falta de capacidad, sino de falta de mecanismos para retener, acompañar y promover el talento femenino en todas las fases de su desarrollo.

Entonces, ¿Qué necesitamos hacer?

  • Activar referentes y campañas de vocaciones STEM desde edades tempranas, especialmente en entornos escolares, rurales o con menos acceso a modelos tecnológicos.
  • Favorecer itinerarios formativos más inclusivos, con metodologías que reduzcan los sesgos de género y potencien la confianza y permanencia de las mujeres en STEM.
  • Impulsar el acceso a formación digital avanzada, tanto en etapas educativas como en etapas de reconversión profesional.
  • Reducir la precariedad laboral y promover el liderazgo femenino en entornos tecnológicos, combatiendo los techos de cristal y las barreras invisibles.
  • Conectar mejor el mundo educativo con el laboral, creando redes de mentoras, prácticas y empresas que apuesten por la diversidad como valor.

Porque el futuro tecnológico necesita más mujeres para ser más justo, más completo y más innovador. Que la igualdad no sea un destino final, sino el punto de partida para todo lo que está por venir. Y recuerda que siempre puedes ampliar con más información y datos consultando nuestra sección de Indicadores.


Verano en clave STEM: recursos y actividades para despertar vocaciones científicas jugando

30 de julio de 2025

El verano es ese momento en el que el reloj afloja, las rutinas se diluyen y, precisamente por eso, florece el espacio perfecto para experimentar, aprender… y sembrar futuras pasiones.

¿Y si convertimos el tiempo libre en una oportunidad para acercar a niñas, niños y jóvenes al fascinante universo de la ciencia y la tecnología?

En este post te proponemos recursos y actividades sencillas para jugar con las TIC, explorar, asombrarse y, quién sabe, quizá despertar una vocación STEM que acompañe para siempre.

CIENCIA DIVERTIDA (Y COMESTIBLE)

La cocina puede ser un laboratorio en miniatura. Desde reacciones químicas con bicarbonato y vinagre, hasta helado en bolsa o slime casero con maicena y agua, los experimentos sencillos pueden enseñar conceptos como cambios de estado, densidad o reacción ácido-base.

  • Volcán de bicarbonato y vinagre: Mezcla bicarbonato de sodio y vinagre para observar una erupción efervescente.
  • Slime casero: Combina maicena y agua para crear una masa no newtoniana que cambia de estado según la presión.
  • Helado en bolsa: Utiliza bolsas zip, hielo y sal para hacer helado casero y aprender sobre los cambios de estado.

Para más experimentos, puedes consultar:

CONSTRUYE TU PROPIO CIRCUITO ELÉCTRICO

Con materiales simples como una pila, cables y una bombilla LED, puedes enseñar los fundamentos de la electricidad:

  • Circuito básico: Conecta una pila a una bombilla usando cables para encenderla.
  • Plastilina conductora: Crea plastilina casera que conduce electricidad y forma figuras luminosas.

Guías útiles:

  • CIENCIA MIRANDO AL CIELO

    La astronomía puede empezar en casa, con un planisferio imprimible o con apps que identifican constelaciones y planetas. Las lluvias de estrellas de verano son el momento ideal para mirar al cielo… y dejar volar la curiosidad científica.

    El verano ofrece cielos despejados ideales para la observación astronómica:

    • Identifica constelaciones: Usa aplicaciones móviles para reconocer estrellas y planetas.
    • Construye un planisferio: Crea una herramienta manual para localizar constelaciones según la fecha y hora.
    • Observa eventos astronómicos: Como lluvias de meteoros o fases lunares.

    JUEGOS PARA ENTRENAR EL PENSAMIENTO LÓGICO

    Sin pantallas, con papel y lápiz, se puede aprender muchísimo. Juegos como el Tangram, sudokus adaptados o retos de lógica estimulan habilidades clave para el pensamiento computacional.

    • Tangram: Forma figuras usando piezas geométricas.
    • Sudoku: Resuelve rompecabezas numéricos que desarrollan la lógica.
    • Juegos de papel y lápiz: Como “Alto el lápiz”, “Hundir la flota” o “El ahorcado”.

    Recurso adicional:

    PRIMEROS PASOS EN PROGRAMACIÓN CON SCRATCH

    Scratch (scratch.mit.edu) es una plataforma ideal para que niñas y niños creen sus propias historias, juegos o animaciones. Es intuitiva, gratuita y 100% orientada al aprendizaje creativo.

    • Crea historias interactivas: Diseña cuentos animados con personajes personalizados.
    • Desarrolla juegos simples: Programa juegos básicos que refuercen la lógica y la creatividad.

    Accede a la plataforma:

    RECURSOS STEM PARA SEGUIR APRENDIENDO

    Para ampliar estas actividades, te recomendamos explorar los siguientes recursos:

    Y EN SEPTIEMBRE… MÁS

    En WomANDigital seguimos en marcha para fomentar la igualdad en el sector tecnológico y científico. A partir de septiembre…

    • Iniciamos el curso del Club de Mentoras WD, para el impulso del emprendimiento femenino TIC.
    • Más nuevas acciones que acerquen la tecnología a las aulas, visibilicen referentes femeninos inspiradores, y contribuyan a despertar vocaciones STEM en niñas y jóvenes.
    • Seguiremos trabajando para ampliar la red de redes, a través de nuestro Manifiesto e INPanel, nuestras Referentes y otras vías que nos permitan seguir conectando a entidades y agentes en pro de avanzar en soluciones reales y efectivas que derriben estas barreras de género.

    ¿Quieres descubrir más recursos para usar durante el verano o el curso? Te invitamos a visitar nuestro directorio de estudios o de contenido didáctico-lúdico.

    Porque la igualdad digital no se toma vacaciones… Este verano… ¡jugamos, aprendemos y sembramos futuro!